"He sufrido un enganche": reconstrucción de los minutos después del choque mortal de trenes en Adamuz

Maquinistas interpretan en el ARA la llamada del conductor de Iryo siniestrado al puesto de mando y explican por qué no habla de Alvia

Efectivos de emergencias, trabajan a primera hora de la mañana junto a uno de los trenes implicados en el accidente, en lugar del descarrilamiento mortal de dos trenes de alta velocidad cerca de Adamuz, en Córdoba
21/01/2026
5 min

BarcelonaLainvestigación del accidente de tren del domingo por la noche en Adamuz, que ha dejado ya 42 muertos, más de un centenar de heridos y 43 desaparecidos, sigue su curso. Instantes tras el accidente de tren de Adamuz, el maquinista de la compañía Iryo contactó con el centro de mando de Adif en Atocha para advertir que había sufrido "un enganche" a la altura del municipio cordobés. La comunicación, grabada en la caja negra del convoy y publicada porEldiario.es, recoge la primera descripción de lo ocurrido, cuando el conductor todavía no tenía una percepción completa del descarrilamiento ni del alcance del choque con el otro tren implicado.

Lejos de aclarar los hechos, sin embargo, el audio ha desatado muchas preguntas. ¿Cómo puede que ni el maquinista ni los mandos mencionen el choque con Alvia? ¿Cómo puede que los mandos verbalicen que "no viene otro tren"? El ARA ha hablado con varios maquinistas y expertos que, con su experiencia, ponen el contexto necesario para interpretar esta llamada. Ésta es la reconstrucción de lo que probablemente pasó los minutos posteriores al fatal choque ya la llamada:

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1.

Iryo pasa por el punto kilométrico 318,693 (y descarrila)

A las 19:45 h del domingo, el tren de alta velocidad de Iryo pasa por encima del punto kilométrico 318,693 de la línea Madrid-Sevilla a unos 210 km por hora. Hacía el trayecto de Málaga en dirección a Madrid. Al llegar a este punto kilométrico –un tramo recto de la vía– algún problema entre una de las ruedas y la vía hace descarrilar los dos últimos vagones, el 7 y el 8. El tren, pero sigue en marcha, por la inercia, a toda velocidad. Aunque las ruedas de los últimos vagones ya no están dentro del raíl, Iryo sigue unos 500 metros, mientras por la otra vía, muy cerca, se acerca otro tren de alta velocidad, el Alvia, que realiza el recorrido contrario, desde Madrid hasta Huelva.

"Aunque debió de ver venir a Alvia, el compañero y maquinista de Iryo debía estar muy atolondrado mirando su cuadro de mandos, intentando entender qué le pasaba en su tren", coinciden los maquinistas consultados. Estos conductores experimentados explican que la sensación cuando se descarrila un tren, desde la cabina, no tiene por qué ser "escandalosa". "Notas que el tren va perdiendo fuerza y ​​que estás arrastrando", comentan.

Agentes de la Guardia Civil recogiendo pruebas en un punto de la vía roto.
2

Choque con Alvia

Los últimos datos de la investigación apuntan a que ambos trenes se cruzan a toda velocidad en el punto kilométrico 318,200. Y chocan, en fracciones de segundo. En este punto, las imágenes de después del accidente demuestran que las vías quedan totalmente borradas del mapa, desintegradas. Sin embargo, la velocidad y el peso de ambas máquinas hacen que no se detengan: la fuerza de la inercia y la cinética los arrastran adelante, aún cientos de metros más.

"Puede ser perfectamente que entre el ruido de su propio tren en marcha y los movimientos por el descarrilamiento no se diera cuenta del choque", apunta un conductor. "Además, cuando descarrilas y rompes balasto [las quinielas de color blanco que cruzan perpendicularmente los raíles de las vías] se levanta muchísimo polvo y no ves nada de lo que está pasando", comenta Alberto Puivecino, ferroviario y responsable de Movilidad e Infraestructuras en CCOO.

3.

Iryo queda parado frente al edificio técnico de la estación

Finalmente ambos trenes se detienen. Iryo frente al edificio de la estación. Alvia se sale de las vías y los dos primeros vagones caen por un talud de cuatro metros a causa del impacto. Entre los dos convoyes hay más de 600 metros de distancia. Es en ese momento que los maquinistas consultados creen que el compañero hizo la llamada al centro técnico de control.

4.

"He tenido un enganche". "Estoy parado"

En el audio de la llamada se siente perfectamente como el maquinista dice haber sufrido "un enganche" y que está detenido. También especifica que necesita bajar a realizar un reconocimiento personalmente para entender qué ha pasado. Unos minutos después regresa a la cabina y, en una segunda comunicación, informa que ha visto que está invadiendo la otra vía y pide que se pare la circulación.

El centro de control le dice que no sufra, "que no viene otro tren". En ese momento, explican los maquinistas, "ya habrá pasado todo". El conductor también especifica que lleva heridos a bordo y necesita ambulancias y equipos de asistencia.

5.

El Alvia, a más de 600 metros

¿Cómo se explica, pues, que en la llamada el centro de mandos no pregunte por Alvia o no le vea (en pantallas) parado o accidentado? Tanto los maquinistas consultados como los expertos ferroviarios Joan Carles Salmeron, director del Centro de Estudios del Transporte, Terminus y Alberto Puivecino, experto en infraestructuras ferroviarias en CCOO coinciden en que la explicación se encuentra en los paneles de control.

Las vías de alta velocidad funcionan con un sistema llamado de "bloques", que divide la vía por partes. Cada bloque tiene un circuito eléctrico cerrado y cuando un tren pasa por ese tramo, el centro de control ve ese tramo (o bloque) en color rojo. En el momento en que los dos trenes están detenidos, en la pantalla de control el bloque de vía donde está Iryo y el bloque donde está Alvia están en rojo. "El técnico de control entiende en ese momento que Iryo está parado en ese tramo de vía, y ve que el otro tren ya ha superado el punto de Iryo", detalla Puivecino.

"Lo que no ven a control en ese momento es que el Alvia también está detenido", añade. Se darán cuenta más tarde, en cuestión de segundos, cuando vean que ese convoy tampoco avanza hacia el siguiente bloque en el tiempo que le tocaría hacerlo. Es la pantalla que el ministro Puente cuelga en este mensaje en las redes sociales el domingo, donde se ven los tramos ocupados en rojo: arriba el del Iryo (el tren 06189), y abajo pero más adelante el tramo de vía ocupado por el Alvia (el 02384).

6.

Los intentos de llamada a Alvia: "Tengo sangre en la cabeza"

Las últimas informaciones desvanecen el resto de dudas. El País avanzó este miércoles que el puesto de mando de Atocha intenta realizar dos llamadas al maquinista del Alvia cuando se da cuenta, finalmente, de que este tren también está detenido. Sin éxito, nadie responde. La primera conversación, explica el rotativo, está entre el centro de control y una interventora.

El técnico le pregunta si puede contactar con el maquinista y ella le responde que ha sufrido un golpe en la cabeza y que tiene sangre. La mujer intenta desplazarse hasta la cabina para localizar al maquinista. De fondo, se oye la llamada anteriormente explicada, del otro técnico con el maquinista de Iryo, por tanto, ambas llamadas se produjeron en el mismo momento.

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