La investigación del accidente se centra en el estado de las vías del tren
El ministro Puente insiste en que todavía no se puede saber si la rotura de los raíles es causa o consecuencia del accidente
BarcelonaA medida que pasan las horas la investigación del accidente de tren del domingo por la noche en Adamuz, que ha dejado ya 41 muertos, más de un centenar de heridos y 43 desaparecidos, se centra cada vez más en el estado de las vías. Los equipos de investigación trabajan con todas las hipótesis abiertas, pero han puesto el foco sobre varias roturas de los raíles que han detectado en el tramo del accidente.
En una entrevista anoche en TVE, el ministro de Transportes, Óscar Puente, admitió que, efectivamente, "hay pedazos de carril roto en varios puntos". "Hemos detectado una ruptura inicial, pero la madre de los huevos es saber si es la causa o la consecuencia del accidente", detalló el ministro. Es decir, los equipos intentan ahora discernir si el carril se rompió en algún punto y esto provocó el descarrilamiento o si, por el contrario, el descarrilamiento del tren y el consiguiente choque –y el arrastre de todo el material rodante– fue el que estropeó las vías.
"Cuesta entender, porque 20 minutos antes [del accidente] habían pasado otros tres trenes por ese mismo punto y el propio Iryo siniestrado logró pasar por ese punto al menos cinco de sus ocho vagones –desgranaba Puente–. Por tanto, no parece que el carril estuviera roto en ese momento: si se rompió fue lo que fue roto, si se rompió fue en aquel momento: si se rompió fue roto en aquel momento: si se rompió fue en aquel momento: si se rompió fue en aquel momento: si se rompió fue en ese momento: si se quebró de entender", insistía anoche el ministro. "El hecho de que haya carril roto en varios puntos de la incidencia es un dato más, pero no respalda una tesis por encima de la otra", manifestaba.
Habrá, pues, que esperar las primeras valoraciones oficiales que debe hacer la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios, la CIAF, que este martes explicó que apenas está en los "inicios" de la investigación, recogiendo información. Este ente independiente ya ha advertido que habrá que trasladar trozos de vía y material rodando a los laboratorios de metal para determinar si hubo algún tipo de desgaste o rotura del material.
El ministro Puente, así como varios maquinistas y expertos del sector ferroviario, mantiene que "es muy raro" que un tren descarrile en una recta y lo haga, además, por los vagones traseros.
Sobre la posibilidad de que las obras de renovación de la vía –que se llevaron a cabo en mayo del año pasado– sean defectuosas, el ministro volvió a remitirse a la investigación y aclaró que son datos que tendrán que aclararse a la CIAF. "Es cierto que las obras terminaron en mayo del año pasado y, por tanto, no estaba en su primera etapa de la construcción. Han pasado ocho meses, es una vía nueva con un rodaje suficiente para descartar pecados o vicios de juventud que se producen muchas veces en los primeros días de completarse la infraestructura", explicó Puente, que también detalló que entre los años 2020 millones de euros para remodelar esa línea.
En cualquier caso, el ministro también insistió en que "en caso de que se trate de un error en la infraestructura", éste "no dio ninguna pista". "No hay ningún aviso de los sistemas de seguridad ni sobre los sistemas de la vía. Los trenes anteriores tampoco reportaron ningún tipo de anomalía", se extrañaba Puente, que afirmó que los avisos previos de Adif, la gestora de infraestructuras, en los últimos meses tampoco tienen nada que ver con el trágico suceso que ha ocurrido las.
El vagón 6, inmovilizado
Este martes, la Guardia Civil también ha pedido que se inmovilice el vagón número seis del tren Iryo para conseguir más pruebas. "Es el coche que descarrila", detalló el ministro Puente este martes y por tanto en las próximas horas se dedicarán, también, a recopilar información, realizar pruebas y coger imágenes que ayuden a entender qué ocurrió para que se produjera el trágico accidente. También se ha confirmado que los especialistas ya han terminado de revisar los vagones siete y ocho, que pronto podrán empezar a retirarse si así se autoriza.
Fuentes expertas en ingeniería industrial y próximas a la investigación recogidas por Europa Press señalan que lo más importante a estas horas es seguir examinando la zona cero, el lugar donde se produjo el descarrilamiento. También se pone el foco al localizar el bogi (la rueda) que falta en uno de los trenes y cajas negras de ambos convoyes, que darán información sobre la velocidad, las condiciones de la vía, qué acciones realizaron los maquinistas y cómo actuó el sistema de seguridad LZB.
Una grúa levantará los vagones siniestrados
Más allá de la investigación, los esfuerzos también se centran este martes en recuperar los dos convoyes del tren Alvia que se precipitó por un talud al recibir el impacto de Iryo. Los equipos técnicos de rescate empezaron a instalar una gran grúa, de unas 300 toneladas, para levantar los vagones, pero se prevé que las tareas serán lentas por la gran cantidad de material a retirar y también por el hecho de que se prevé que dentro de los bloques de hierro todavía haya cuerpos atrapados.