Muere la mujer herida después de que le cayera parte de un techo encima por el viento
Otros ocho heridos ingresados tras sufrir accidentes durante el temporal, uno de ellos en estado crítico
BarcelonaUna de las personas heridas este jueves a causa de las fuertes ventoleras de la borrasca Nilos ha muerto esta madrugada, según ha avanzado Catalunya Ràdio y ha podido confirmar el ARA. La víctima, una mujer de 46 años a la que cayó una parte del techo de una nave industrial en Barcelona, estaba ingresada en el Hospital Vall d'Hebron. En estos momentos, en los hospitales catalanes sigue habiendo ocho personas ingresadas, una de ellas en estado crítico y otras dos heridas graves.
El otro herido crítico es un voluntario de Protección Civil de 22 años al que se le cayó un árbol encima en Sant Boi de Llobregat y que está ingresado, pero estable, en el Hospital de Bellvitge. En el mismo centro hay un compañero suyo de 23 años que está herido grave y a salvo. En el mismo incidente de Sant Boi resultaron heridos otros dos voluntarios, de 23 y 35 años, que se encuentran en estado leve. Estos dos heridos han recibido ya el alta hospitalaria.
En el Hospital Vall d'Hebron, aparte de la mujer fallecida, sigue ingresada otra persona de 68 años en estado grave, con fractura de pelvis y fémur, más traumatismo torácico, después de que le cayera encima una farola en Barcelona. El tercer herido grave es un operario de la construcción de 56 años, al que se cayó encima una pared en la que estaba trabajando en Sant Pau de Segúries. Está ingresado en el Hospital Josep Trueta de Gerona. Por último, hay dos heridos menos graves en el Hospital de Olot. Tienen 54 y 51 años y estaban trabajando sacando un árbol en Ribes de Freser, cuando se les cayó encima.
Las rachas de viento de la borrascaNilosfueron más allá de los 100 kilómetros por hora en muchos puntos, sobre todo de la demarcación de Barcelona, durante buena parte del jueves. Pasadas las horas más duras, el Govern levantó las restricciones de movilidad que había pedido en toda Catalunya, pero siguió pidiendo precaución y hasta el anochecer se mantuvieron paradas las actividades deportivas, educativas y universitarias. Pese a las críticas por el alcance de estas restricciones, la Generalitat defiende que han sido "adecuadas y acertadas" y que han servido para reducir riesgos.
El balance –todavía provisional– del paso del temporal supera los 3.400 servicios de los bomberos por incidencias relacionadas con el viento. Además, las ventoleras complicaron una jornada más al transporte público, pero también afectaron a infraestructuras como el aeropuerto de El Prat y dejaron algunos puntos sin suministro eléctrico.