Sociedad 16/07/2021

Los pulmones que le han salvado la vida a Jordi después del covid

El Vall d'Hebron realiza el primer trasplante pulmonar del Estado a un paciente post-covid

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Jordi Soriano, primero trasplantado pulmonar pos-covid  del Estado , haciendo ejercicios para recuperar la movilidad de los brazos

BarcelonaEs consciente de que la vida (y la medicina) le ha dado una "segunda oportunidad". Jordi Soriano, de 51 años, es la primera persona del Estado a la que le han hecho un trasplante pulmonar después de que el covid, que contrajo en la tercera oleada, le dejara los pulmones inservibles. Jordi enfermó en el mes de febrero. Toda la familia se contagió, pero, a diferencia de él, fueron casos leves. Él, en cambio, pasó, en cuestión de horas, de desplomarse en casa a estar ingresado en la UCI del Hospital de Bellvitge, donde ingresó con una neumonía bilateral. Lo tuvieron que conectar a un dispositivo de oxigenación de membrana extracorpórea (ECMO), una técnica muy invasiva que realiza la función respiratoria y que se reserva para los pacientes más graves: un 2% de los enfermos de covid. Jordi estuvo cuatro meses conectado al aparato –ha estado 127 días en la UCI–, sin poder hablar pero consciente de todo lo que pasaba a su alrededor. Pasaban los días y sus pulmones no mejoraban, habían perdido toda funcionalidad y la única posibilidad de supervivencia era el trasplante pulmonar que le realizaron hace menos de un mes en el Hospital de la Vall d'Hebron, donde lo trasladaron desde Bellvitge.

El equipo de profesionales del Vall d'Hebron valoró su caso, puesto que para optar al trasplante hacía falta que cumpliera unos requisitos. "El resto de órganos tienen que funcionar correctamente, no puede haber infección activa de covid y el paciente tiene que estar consciente y dar su consentimiento informado al trasplante", explica Albert Jáuregui, jefe del servicio de cirugía torácica y trasplante pulmonar del Vall d'Hebron. Jordi cumplía los tres. Él es el primer paciente post-covid trasplantado, pero Jáuregui cree que no será el último. No obstante, es la última opción, puesto que, según explica Jáuregui, la recuperación de los pulmones después de una neumonía grave por covid "es muy buena y se tiene que dar un tiempo para ver si los pulmones se recuperan, porque son pocos los que no lo hacen". Los pulmones de Jordi, en cambio, no mostraban ninguna señal de recuperación y no había alternativa. "Y, si esperábamos mucho más en hacer el trasplante, otros órganos podían empezar a fallar", añade Jáuregui. En Europa, en China y en los Estados Unidos también se han hecho trasplantes pulmonares a pacientes que han pasado el covid.

Una operación muy compleja

El trasplante pulmonar es uno de los procesos quirúrgicos más complicados que hay, puesto que los pulmones son órganos "muy frágiles" que tienen una duración media de ocho o nueve años. "El corazón, el hígado o el riñón son órganos que están protegidos, pero los pulmones, no. Debido a la respiración, están en contacto con el exterior, y el exterior es muy agresivo", señala Jáuregui, que recuerda el momento de la operación. "Sacamos unos pulmones desestructurados, pequeños y prácticamente negros, y pusimos otros rosados que enseguida se pusieron a ventilar, la oxigenación se disparó y el paciente empezó a vivir con los pulmones nuevos. Es un momento muy emocionante".

Jordi ya está en planta y en los próximos días le darán el alta. Tiene ganas de volver a casa y echa de menos a la familia, porque, además, ahora con la quinta oleada se han restringido las visitas. Quiere dejar claro que el covid "no es ninguna broma" y lamenta que todavía haya gente que no esté "suficientemente concienciada". Ahora podrá hacer vida normal a pesar de que tiene que tomar medicación de por vida para evitar que el cuerpo rechace el nuevo órgano, y tendrá que pasar muchos controles. "Pero en un túnel que estaba completamente oscuro hace dos meses ahora vemos la luz", argumenta Jáuregui.

Jordi dice que ahora quiere vivir la vida "con tranquilidad" y "paso a paso". No hace planes de futuro. "Toca vivir al día", dice. Eso sí, tiene claro que lo primero que hará cuando le den el alta es comerse un arroz caldoso.

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