Brote de hantavirus en alta mar: ¿son posibles los contagios entre humanos?
A pesar de que hay casos entre personas documentados en América del Sur, los expertos aclaran que el patógeno no tiene un potencial pandémico
BarcelonaEs un virus poco conocido por la población, se transmite sobre todo a través de roedores y tiene paralizadas a 147 personas en un crucero de lujo frente a las costas de Cabo Verde. El brote de hantavirus en alta mar, que ha provocado tres muertes y al menos siete casos positivos entre los pasajeros del barco neerlandés, ha despertado los fantasmas de la pandemia del 2020 por algunos de estos paralelismos con la crisis de la covid-19. Ahora bien, los expertos son taxativos: la infección entre humanos es posible, pero el virus no es lo suficientemente contagioso. "No tiene potencial pandémico", sostiene el especialista del servicio de enfermedades infecciosas del Hospital Vall d'Hebron Fernando Salvador, que aclara que hace mucho tiempo que se conoce el patógeno y en alguna ocasión hay brotes como este, pero la mayoría de casos habitualmente son esporádicos y sin riesgo de expansión explosiva.
El hantavirus es el nombre que recibe un grupo de virus que principalmente se transmite por la inhalación de partículas de orina, excrementos o saliva de roedores –como el ratón de campo y el topillo– que se han infectado previamente. La exposición suele producirse durante actividades como la limpieza de espacios cerrados o poco ventilados, explica Júlia Vergara-Alert, que es investigadora del IRTA-CReSA y experta en virus zoonóticos. Aunque hay casos descritos de transmisión entre humanos, en estos momentos el brote se encuentra limitado al crucero. En los casos en que se da un contagio de humano a humano, la transmisión se hace a través de un contacto muy estrecho, como por ejemplo durmiendo juntos o en grandes aglomeraciones de personas. De ahí que un barco en alta mar durante días sea a priori un buen foco para la infección, sugieren los dos expertos.
Con todo, los investigadores consultados subrayan que el origen del brote todavía no está claro. De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) investiga si todos los pasajeros afectados se contagiaron por un foco común –como excursiones en un territorio determinado o dentro de una zona del crucero– o si se ha producido esta inusual transmisión entre humanos dentro del barco.
Dos tipos diferentes de virus
Los hantavirus que afectan a humanos se dividen principalmente en dos categorías según su posible origen: unos se encuentran en Europa y Asia y los otros se encuentran en América. Salvador detalla que la diferencia radica sobre todo en los síntomas y la mortalidad. Los primeros provocan fiebre hemorrágica, afectan a los riñones y tienen una mortalidad por debajo del 1% y los segundos, que presumiblemente están detrás del brote actual, provocan síntomas cardiopulmonares y tienen una mortalidad elevada de casi el 30%. Hay que recordar, sin embargo, que la letalidad de un virus a menudo varía mucho en función de los sistemas sanitarios de los países donde tienen lugar las infecciones, es decir, la respuesta asistencial que se les puede ofrecer.
El ministerio de Sanidad explica que algunos de los casos esporádicos de transmisión entre humanos se han documentado en el sur y centro de Argentina, desde donde zarpó el barco a principios de abril. Además, se han comunicado varios brotes de transmisión entre humanos en la región del sur de los Andes de Argentina.
Sin tratamiento
El año pasado en el continente americano se notificaron 229 casos y 59 muertes en ocho países diferentes y los expertos explican que el pronóstico de los pacientes a menudo depende de un diagnóstico precoz y la posibilidad de acceder a un centro con unidades de cuidados intensivos (UCI). Esto es así porque no existen tratamientos específicos ni vacunas contra las infecciones por hantavirus, por lo que la atención sanitaria va dirigida a aliviar los síntomas del paciente. Por otra parte, Vergara-Alert destaca que no es un virus con una tasa de mutación muy elevada, como por ejemplo sí que lo era el SAR-CoV-2, responsable de la pandemia del 2020, y esto favorece el control de brotes.
Las autoridades de salud pública estatales han recomendado a los pasajeros del crucero que, siempre que sea posible, se queden en sus camarotes para minimizar el riesgo de contagio. El período de incubación puede llegar a ser de entre seis y ocho semanas, pero Salvador cree que si las personas no tienen síntomas no hará falta que hagan un aislamiento especialmente duro una vez vuelvan a tierra. Eso sí, el experto avisa que hay que estar atentos para actuar con celeridad si aparecen los síntomas e igualmente deja en manos de las autoridades pertinentes el control que consideren para minimizar el brote.