La IA crea un virus que no se puede encontrar en la naturaleza
El hallazgo abre la puerta a avances médicos sin precedentes, pero, al mismo tiempo, al riesgo de que se inventen patógenos peligrosos
La inteligencia artificial (IA) vuelve a sorprender a la comunidad científica con un hallazgo que aún no sabe cómo interpretar. Por primera vez en la historia, científicos han utilizado la IA para crear nuevos tipos de virus desde cero, que no se han encontrado nunca en la naturaleza. El descubrimiento genera esperanzas de avances médicos sin precedentes, pero, al mismo tiempo, también preocupa que se pueda usar para inventar patógenos peligrosos. Los responsables del estudio excluyeron del entrenamiento cualquier material o información genética que pudiera infectar a humanos, animales, plantas y hongos de forma preventiva.
Los responsables de este avance publicado este jueves en la revista Science son investigadores de la Universidad Stanford y el Arc Institute de Palo Alto. Los científicos han entrenado una inteligencia artificial llamada EVO2, capaz de resolver retos biológicos complejos sugiriendo nuevas secuencias de ADN.
Según informan en un comunicado, con esta tecnología han podido crear 700.000 versiones potenciales de un virus, de los cuales seleccionaron solo 300 candidatos. Finalmente, identificaron 16 que podían multiplicarse y matar "excepcionalmente bien" microbios. En este caso, el E. coli, que puede ser mortal cuando las infecciones se vuelven graves.
El ingeniero químico Brian Hie y el estudiante de posgrado en bioingeniería Samuel King eligieron el fago Phi X-174 porque todo su genoma tiene menos de 6.000 pares de bases. En comparación con los 3.000 millones de pares de bases del genoma humano, es relativamente simple. Con todo, tiene una gran capacidad para matar bacterias.
El estudio parte de la base de que cada vez es más difícil controlar el E. coli debido a la resistencia a los antibióticos existentes. "Si las bacterias ganan resistencia a un solo fago, se acabó el juego para el medicamento", expone Hie en una nota de prensa elaborada por Stanford. "Pero si tenemos varios fagos genéticamente diferentes en una mezcla, podría ser más difícil que las bacterias desarrollaran resistencia a todo el cóctel", plantea.
Según los investigadores, enfoques similares al descrito en este estudio podrían emplearse para responder a otras bacterias nocivas, como la tuberculosis, el Staphylococcus aureus resistente a la meticilina (MRSA) y la Pseudomonas aeruginosa, una bacteria que es una de las principales causas de infecciones adquiridas en hospitales, por poner algunos ejemplos.
Un punto de inflexión
Si bien la creación de virus no es un fenómeno nuevo –ya se utilizan para la fabricación de fármacos y vacunas–, la IA ha marcado un antes y un después en cómo se pueden diseñar. En concreto, permite a los científicos recrear con mucha más rapidez todo el material genético del virus, modificarle los errores y superar la resistencia para atacar microbios resistentes a los antibióticos.
Más allá de este avance científico, el hallazgo abre la puerta a un debate bioético que, tal como advierten los científicos, "tiene implicaciones urgentes en bioseguridad y bioprotección". Y es que, si bien este nuevo descubrimiento ha demostrado que somos capaces de generar estos virus a través de IA, todavía no hay una legislación ni ningún protocolo para desarrollar esta tecnología de forma segura.
"La cuestión ya no es si existirá el diseño generativo de genomas víricos", explican en el estudio, sino "si la sociedad puede construir una supervisión que permita desplegar sus beneficios a la vez que se evite que se faciliten los daños más graves", concluyen.