Prohibido fumar y vapear en terrazas y campus universitarios
El proyecto, que también prohíbe el consumo a menores con multas a partir de 200 euros, ahora inicia la tramitación parlamentaria
Barcelona / MadridPaso clave del gobierno español para endurecer el cerco contra el tabaco. Este martes el consejo de ministros ha aprobado la nueva ley antitabaco, que incluye nuevos espacios libres de humo, como las terrazas de bares y restaurantes, y también nuevas formas de fumar, como los cigarrillos electrónicos y los vapeadores. A los menores de edad se les tendrá prohibido fumar, ya que hasta ahora solo estaba prohibida la venta a este colectivo, y prevé sanciones que serán a partir de 200 euros. Ahora el texto se enviará al Congreso de los Diputados, donde los diferentes grupos parlamentarios debatirán si se acaba aprobando o no y de qué manera.
En la rueda de prensa posterior al consejo de ministros, la ministra de Sanidad, Mónica García, ha remarcado la relevancia de llevar adelante esta legislación y ha ironizado que el 2026 se recordará por la victoria de España en el Mundial y también por la nueva ley antitabaco. Para la ministra de Sanidad, el objetivo es "ampliar el derecho a respirar aire libre", y esto requiere una nueva legislación porque han aparecido nuevos productos y es necesario también "proteger a las nuevas generaciones", que se sienten atraídas sobre todo por vapeadores o cigarrillos electrónicos.
De hecho, García ha presentado la legislación como una "actualización de la ley del 2005", que de manera innovadora prohibió fumar en los bares. "Nadie querría ahora echarse atrás", se ha reafirmado la ministra, a pesar de que ha recordado que en su momento hubo una reacción catastrofista sobre todo de la restauración.
Ante la nueva realidad, pues, el ministerio quiere ahora proteger mejor la salud pública –ha dicho Mónica García– y también "avanzar" hacia una sociedad libre de humo. Ha contabilizado, en este sentido, el ahorro en materia de atención sanitaria que el ministerio calcula que se ahorrará por la reducción de las enfermedades: entre 100 y 200 millones de euros al año, ya que sin tabaco certifican que bajarían tanto las patologías respiratorias como las tumorales. "Hay 50.000 muertes al año" por el tabaco, ha remarcado García, y ha añadido que fumar es el "riesgo más evitable" que existe a la hora de prevenir enfermedades.
Las claves de la norma
La nueva ley antitabaco prohíbe fumar en las terrazas de bares y restaurantes; playas, ríos y piscinas de uso colectivo; instalaciones deportivas, parques nacionales y vehículos de trabajo, y teatros, cines, conciertos y otros eventos culturales, también cuando tengan lugar al aire libre. Además, no se podrá fumar a menos de 15 metros de edificios públicos, centros sanitarios, centros sociales, centros educativos, universidades, centros de investigación, museos, bibliotecas, centros culturales, centros deportivos y parques o recintos infantiles.
Las nuevas formas de fumar, como los vapeadores, los cigarrillos electrónicos, las bolsitas de nicotina, las pipas de agua y el tabaco calentado, estarán sometidas a las mismas prohibiciones que el tabaco convencional una vez se apruebe la nueva ley. Esto quiere decir que no se podrán usar en los espacios libres de humo (menos las bolsitas de nicotina), su venta estará prohibida a menores de edad (que también tendrán prohibido consumirlas) y los productos deberán incluir información sobre el contenido de nicotina en la etiqueta. También se prohíbe la venta y el suministro de cigarrillos electrónicos de un solo uso, tanto por su impacto ambiental como por su accesibilidad a la población joven.
Otra de las novedades es que se prohíbe el consumo de tabaco y de otros productos a los menores de edad, no solo su venta. Además, prevé sanciones a las que deberán hacer frente sus progenitores, que serán a partir de 200 euros por infracción leve, y que podrán ser sustituidas por trabajos en beneficio de la comunidad, según han trasladado desde el Ministerio de Sanidad.
Prohibida la publicidad
La ley también pone el foco en la publicidad, tanto directa como indirecta, de las nuevas formas de fumar, que quedará prohibida una vez se apruebe. No se podrán distribuir muestras ni descuentos y tampoco se podrán colgar letreros o carteles de este tipo de productos en bares y discotecas. Las empresas y marcas del sector, además, no podrán patrocinar actividades en festivales ni eventos deportivos, y en todos los lugares donde esté prohibido fumar deberá haber carteles que lo indiquen.
El gobierno español también quiere recuperar el Observatorio para la Prevención del Tabaquismo, suprimido en 2014. Entre sus funciones habrá proponer iniciativas para cumplir los objetivos de la ley, elaborar informes periódicos sobre la situación y aplicación de la norma y favorecer la coordinación entre las autoridades competentes.
El proyecto de ley se enmarca en el Plan Integral de Prevención y Control del Tabaquismo 2024-2027, aprobado por el consejo de ministros, y avanza en una de sus principales líneas de actuación: la actualización del marco normativo para proteger mejor la salud de la población, prevenir el inicio del consumo y avanzar hacia generaciones libres de tabaco.
Conseguir el consenso político
La Asociación Contra el Cáncer cree que este martes se ha dado un paso fundamental para proteger la salud de la población, por lo que ha reclamado el máximo consenso a los partidos políticos con el objetivo de agilizar la aprobación de la ley. Pese a que celebra que se incluyan medidas reclamadas desde hace años, como la ampliación de los espacios sin humo y las limitaciones de acceso y consumo por parte de los menores, entre otras, echa en falta otras como el empaquetado neutro, es decir, sin colores llamativos ni atractivos. Sea como sea, la asociación remarca que la ley es una oportunidad "histórica" para situar España entre los países más avanzados en la protección de la salud frente a la adicción al tabaco y la nicotina.
Por contra, el Gremio de Restauración de Barcelona ha cargado contra la ministra de Sanidad, Mónica García Gómez, a quien ha reprochado que no tiene los apoyos parlamentarios necesarios para culminar con éxito la modificación de la ley. "Se trata, por tanto, de un proyecto personal que tendría por objeto proyectar mediáticamente la figura de García", aseguran desde el Gremio, que ha pedido al resto de grupos parlamentarios que se opongan a la norma, ahora que comenzará su trámite en el Congreso de los Diputados.