Polémica sanitaria en Madrid: un hospital rebaja la gravedad de los pacientes para mejorar las listas de espera
Dos responsables del Ramón y Cajal modificaron unilateralmente la prioridad de una sesentena de personas pendientes de una operación, según 'El País'
BarcelonaNueva polémica en la sanidad pública madrileña, ahogada por años de recortes y privatizaciones. Responsables de uno de los grandes hospitales de la capital española, el Ramón y Cajal, ordenaron el año pasado rebajar la gravedad de una sesentena de pacientes pendientes de una cirugía para mejorar la situación de las listas de espera, según documentos internos a los que ha podido acceder El País. Según la información publicada por el diario este martes, dos jefes del centro hicieron cambios en la prioridad de las operaciones sin valorar a los pacientes afectados ni consultar a los cirujanos que habían determinado la gravedad de los casos.
Siempre según este rotativo, que cita un correo enviado por uno de los dos responsables a una doctora indignada por los hechos, el motivo de las modificaciones era cumplir con los objetivos de productividad que exige la consejería de Sanidad de la comunidad, gobernada por el PP de Isabel Díaz Ayuso. El hospital sostiene que no ha cometido ninguna irregularidad, y fuentes de la consejería consultadas por la agencia Efe han negado injerencias en las listas de espera. A su vez, la ministra de Sanidad, Mónica García, ha acusado al gobierno de Ayuso de "manipular" las listas y "engañar a cirujanos y pacientes". "Con la salud de los pacientes no se juega", ha remachado a través de X, al tiempo que ha admitido que los hechos denunciados este martes no son nuevos y que, de momento, no están "penalizados".
Todo ello, según El País, tuvo lugar entre el 28 de febrero y el 14 de marzo del año pasado, cuando 57 pacientes en espera de cirugías ortopédicas y traumatológicas del Ramón y Cajal pasaron de la prioridad preferente –que exige que sean intervenidos antes de 90 días– a la normal, que alarga el margen para realizar la operación a los 180 días, para cumplir con el plazo marcado. Un hito que, además, repercute en los pluses de productividad de los jefes del hospital. Los documentos a los que se refiere la noticia demostrarían que detrás de estos cambios estaban los dos responsables citados, que no han querido hacer declaraciones.
El mismo diario explica que entre los pacientes afectados había personas diagnosticadas con anomalías en la columna vertebral, síndrome del túnel carpiano o luxaciones. También, como mínimo, una menor de tres años, cuyos padres no fueron avisados del cambio de prioridad. Diversos cirujanos se quejaron, pero se toparon con los responsables de los cambios. Al menos uno de los médicos que protestaron fue amonestado con la apertura de un expediente disciplinario, según la noticia.
Ante esta situación, la ministra Mónica García ha recordado que el gobierno español llevó en julio nuevos criterios de transparencia y trazabilidad de las listas de espera y que no fueron aprobados por las comunidades autónomas. "Esperamos que se aprueben ahora", ha sentenciado en su mensaje en X.