'Superpropagadores' de hantavirus: el extremo precedente entre humanos del 2018
Un estudio del 2020 en Argentina demuestra que este patógeno se puede transmitir más allá del contacto estrecho y prolongado
BarcelonaEl brote de hantavirus a bordo del crucero de lujo MV Hondius –con ocho casos confirmados, tres de los cuales ya han muerto– lo ha provocado la cepa Andes, que es la única que también se transmite entre humanos cuando hay un contacto estrecho. Sin embargo, hay un precedente del año 2018 de otro brote en Argentina con 34 casos y 11 muertos a raíz de una fiesta de aniversario en la que se demostró que puede haber episodios de superpropagación. Estos episodios se producen cuando una persona infectada, ya sea por una elevada carga viral o por una alta actividad social, puede transmitir el virus a diversas personas de golpe; un tipo de contagio que, hay que decir, es muy inusual con este tipo de virus. De acuerdo con las conclusiones de un estudio publicado en The New England Journal of Medicine hace seis años, hubo al menos tres personas de aquel brote clasificadas como superpropagadoras porque cada una infectó a más de cuatro personas.
Abdirahman Mohamud, jefe del departamento de Operaciones de Alerta y Respuesta ante Emergencias Sanitarias de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha relacionado este jueves el brote actual con el del 2018. "Tuvimos entonces una situación similar en la que una persona sintomática acudió a una reunión social, lo que provocó que muchas personas se infectaran. El caso actual es similar, contagios en un espacio cerrado con contacto estrecho", ha dicho en rueda de prensa. En aquel momento se rastreó el origen del brote hasta una fiesta con unas 100 personas, entre las cuales había el que se conoce como paciente índex, es decir, el primer caso del brote. Se trataba de una persona que se infectó a través de un roedor contagiado y que presentaba síntomas, como fiebre y malestar general, cuando llegó a la fiesta.
El paciente índice estuvo en la fiesta durante una hora y media y se sentó cerca de cinco personas que desarrollaron síntomas entre 17 y 24 días después del evento. El estudio indica que una de estas personas, un hombre que tenía una vida social muy activa, probablemente fue la fuente de seis infecciones más y terminó muriendo 16 días después de enfermar. El día de su entierro su esposa tenía síntomas y estuvo en contacto con diez personas. Estas también desarrollaron los síntomas entre 14 y 40 días después, ya que el período de incubación de la enfermedad puede ser muy largo. Además, hubo doce infectados más que tuvieron contacto con al menos uno de los otros afectados cuando tenía síntomas. Los investigadores comprobaron que la mitad de los afectados se infectaron el mismo día que la persona que los contagiaba comenzaba a desarrollar los síntomas y que este fue el único momento en que interactuaron.
Aislamiento y confinamiento
Por eso, desde la OMS insisten en que en el barco se están aplicando todas las medidas posibles para cortar las cadenas de contagio, como por ejemplo el aislamiento de los pasajeros en sus cabinas y el uso de mascarillas en caso de que tengan que salir a espacios compartidos. "Si seguimos las medidas de salud pública y aplicamos las lecciones aprendidas en Argentina sobre rastreo de contactos y aislamiento, podemos romper la cadena de transmisión", razona Mohamud. En el año 2018, una vez se confirmaron dieciocho casos, las autoridades sanitarias impusieron el aislamiento a los infectados y el confinamiento de los posibles contactos, lo que permitió limitar su propagación.
En aquel momento la velocidad de reproducción de la enfermedad, es decir, el número de personas que puede infectar cada paciente contagiado, era de 2,12. Esto quiere decir que por cada caso había dos casos secundarios; un escenario que permitió una expansión explosiva del virus. Con las medidas de aislamiento y confinamiento, la velocidad de reproducción del virus disminuyó hasta 0,96 y se consiguió cortar las cadenas de transmisión. Hay que tener en cuenta que cuando no hay eventos de superpropagación, los expertos aseguran que este tipo de virus no son muy contagiosos, por lo que desde la OMS insisten en que no tiene potencial para provocar una epidemia como lo hizo la covid-19, por ejemplo.