Movilidad

Así sería la estación subterránea en el centro de Figueres (que las instituciones han desestimado por unanimidad)

Vecinos y arquitectos rescatan informes del Ayuntamiento, la Generalitat y el Estado elaborados entre el 2008 y el 2012 para mostrar su desacuerdo con el proyecto acordado de la nueva macroestación de Vilafant

La andana actual de la estación de Cercanías en el centro de Figueres.
27/06/2026
4 min

GironaHace un año la Generalitat de Catalunya, el ministerio de Transportes, el Ayuntamiento de Figueres y Adif sellaron el acuerdo para trasladar la estación de tren del centro de Figueres, donde actualmente llegan los servicios de Cercanías y media distancia, hasta el emplazamiento de la estación de alta velocidad, junto a Vilafant. El plan, con una inversión total que superará los 150 millones de euros, prevé construir una variante ferroviaria y unificar en una única estación intermodal todos los servicios de tren en las afueras, al noroeste de la ciudad. Esto permitirá desmantelar las vías que atraviesan el centro urbano a nivel, que generan problemas de movilidad derivados de los pasos a nivel y molestias en las casas cercanas. La redacción del proyecto ya está adjudicada y los trabajos avanzan según el calendario previsto.

Ahora bien, a pesar del compromiso firme de las administraciones, las voces contrarias al traslado no desisten. Agrupadas bajo la plataforma Defensem el Tren de l'Empordà, afirman que, en lugar del desmantellamiento, la solución más viable es mantener la línea convencional de media distancia y Cercanías y soterrar los puntos conflictivos. De la mano de arquitectos y urbanistas, la entidad ha presentado tres estudios elaborados entre 2008 y 2012 que, sobre el papel, avalan la viabilidad técnica y económica de esta alternativa. Se trata de un estudio encargado por el Ayuntamiento a una ingeniería en el año 2008, un segundo elaborado por la Generalitat en 2012 y un tercero del ministerio de Fomento, también de 2012, que hasta ahora no se había hecho público.

Este último informe proponía como alternativa preferente la trinchera descubierta de la línea actual en un tramo de unos 1.500 metros, entre la calle Riumors y la calle Cabanes, manteniendo la estación de Cercanías de Figueres independiente de la de alta velocidad en Vilafant. Con un coste estimado de unos 52 millones de euros (sin tener en cuenta la inflación de precios), la propuesta permitía eliminar los pasos a nivel, reducir el efecto barrera del ferrocarril y dejaba abierta la posibilidad de un futuro cubrimiento integral del corredor ferroviario dentro de una estrategia más amplia de integración urbana.

Los ejemplos contrarios de Vic y Salou

Uno de los defensores de esta opción es el arquitecto Xavier Ludevid, presidente de la Agrupación de Arquitectos al Servicio de la Administración Pública y gerente de Urbanismo del Ayuntamiento de Figueres entre 2008 y 2015, durante el mandato de los alcaldes Santi Vila y Marta Felip, ambos de Convergencia. Según Ludevid, concentrar todos los servicios ferroviarios en Vilafant va en contra de la lógica del futuro de la movilidad en la Unión Europea. "Ninguna ciudad del mundo, con dos dedos de frente, elimina ninguna estación. Al revés, las ciudades compiten por tener más estaciones", afirma.

En la misma línea se expresan los miembros de la plataforma vecinal, que se integra dentro de la asociación catalana Promoción del Transporte Público (PTP): "El tren debe estar lo más cerca posible de donde va y de donde viene la gente", defiende Arnau Comajoan, ingeniero y miembro de PTP. Y continúa: "Reconocemos que hay un problema, pero la solución no debe ser quitar las vías. Hay alternativas como el soterramiento". PTP pone el ejemplo de la estación del centro de Vic, soterrada en los años 2000, o de proyectos "fallidos" como la nueva estación de Salou, desplazada hasta Port Aventura, que en los últimos años ha perdido más de 300.000 usuarios. En este caso, la de Figueres-Vilafant está a unos 20 minutos caminando del centro.

Los planos del soterramiento de la estación del centro de Figueres en el estudio elaborado por el ministerio de Fomento en 2012.

"Más vale tirar 5 millones que 200"

Más allá de los argumentos a favor de la comodidad de los usuarios, las voces contrarias a la nueva macroestación en Vilafant apelan también al precio: "Alguien tiene que justificar por qué ante una inversión de 60 millones de euros con la que resuelves la problemática de los pasos a nivel y mantienes dos estaciones que dan mejor cobertura a la ciudad, se gastan 200", argumenta Ludevid. Por eso los arquitectos piden que se dé marcha atrás al planeamiento actual aunque ya esté en proceso de redacción: "Todo esto es papel. El papel es barato. Mientras las obras no se hayan ejecutado, todavía hay margen para replantear la actuación. Se cambia el convenio, se cambia la licitación y la redacción de los proyectos por otra. Ha pasado muchas veces, más vale tirar a la basura 5 millones que 200", concluye Ludevid.

A propósito de esto, el Ayuntamiento de Figueres, capitaneado por Jordi Masquef, de Junts, que empezó a ser concejal cuando Ludevid dimitió, considera que el debate está cerrado y que el proyecto es inamovible, ya que está firmado y en fase de redacción. El tema genera consenso en el consistorio, porque de los 21 concejales, solo el de la CUP se muestra contrario. Generalitat, ministerio y Adif tampoco quieren oír hablar de cambios de planes.

Además, la idea de la macroestación de Vilafant viene de lejos, ya que empezó a gestarse durante el mandato del socialista Joan Armangué, que fue alcalde de 1995 a 2007. “En 2002 cerramos el acuerdo, que acabó conduciendo a un estudio informativo en el año 2007 que sirve de base del proyecto actual”, recuerda el exalcalde. Los argumentos favorables de entonces son los mismos que los de hoy: “Permitirá una transformación urbana tanto a levante como a poniente. A levante se eliminará la barrera de las vías ferroviarias y se podrá recoser la ciudad en dos tramos que ahora mismo no están conectados. Y a poniente se mejorarán los barrios más necesitados; el paseo de 1.500 metros hasta la estación será muy agradable”.

Ciertamente, la nueva estación irá acompañada de una transformación urbanística en los barrios del noroeste deel Culubret y Sant Joan, muy humildes y con fuertes problemas de convivencia. Los cambios urbanos de este entorno se financiarán con 25 millones de euros del Pla de Barris de la Generalitat, que permitirán rediseñar las calles, mejorar los accesos e inaugurar nuevos equipamientos educativos, deportivos y sociales para favorecer la participación y el bienestar de las familias vulnerables.

stats