Más caos en Rodalies: se disparan los robos de cobre
Este año se está registrando un aumento exponencial de los hurtos, con un verano de récord
BarcelonaEl hecho de que haya más o menos robos de cobre en Cataluña depende de un edificio ubicado en la City de Londres. El London Metal Exchange marca la evolución mundial del precio del cobre y, si en Inglaterra la cosa va a la baja, en Cataluña todo apunta a que serán unos meses tranquilos. Ahora bien, teniendo en cuenta que el precio del cobre ha aumentado aproximadamente un 20% desde principios de año y un 70% desde principios de 2025, este incremento también se ha traducido en una subida de los robos en el país, que en algunos casos han producido graves afectaciones en la red de Rodalies, la última este miércoles en la R3.
El intendente Joan Salamaña, jefe de la División Técnica de Seguridad Ciudadana y Planificación de Dispositivos de los Mossos d'Esquadra, apunta que el cobre tiene todos los ingredientes para ser un objetivo fácil para los ladrones: "Es caro, lo tienes al alcance y se puede vender de forma legal". Que es caro es principalmente porque cada vez se necesita más para la expansión de nuevas tecnologías y los procesos de electrificación de los coches. Que está al alcance quiere decir que hay por todas partes, en las líneas ferroviarias, pero también en la red eléctrica, en pisos habitados y abandonados, en almacenes e industrias. En el caso de los trenes, normalmente, buscan cables de comunicación, no los propios de la catenaria. Además, el material se puede vender legalmente en un punto de gestión de residuos –donde recogen tus datos– y en desguaces ilegales. A pesar de los riesgos que implica, los ladrones suelen optar por la vía legal porque quieren venderlo deprisa. Además, a veces recurren a testaferros.
Los datos de robos de cobre denunciados por Adif –que hacen referencia a las líneas de trenes, sobre todo los cables de comunicaciones, pero también otras instalaciones de la empresa pública– demuestran este aumento sostenido de robos. Desde enero hasta agosto se han registrado 229 sustracciones, y han superado ya las 184 de todo el 2025, que precisamente ya fue el año con más hurtos. ¿Y el mes con más robos? Agosto, con 45, aunque parece que septiembre, que todavía no se ha cerrado, lo superará. Desde 2019 se han robado más de 200 kilómetros de cobre y Cataluña es el territorio más afectado, que protagoniza uno de cada cuatro robos en el Estado desde 2018.
Por ejemplo, este mes la estación de Francia sufrió una oleada de seis robos de cobre en solo diez días, un episodio que provocó fuertes alteraciones en el servicio de Cercanías y Regionales. Después de unos meses en los que se ha detectado este aumento, los Mossos han puesto en marcha un plan específico para hacerle frente que ya está dando resultados, como la detención de 31 personas en mes y medio. Para poner contexto, hasta agosto se habían hecho 66; es decir, que en seis semanas se han arrestado a la mitad de personas que en siete meses. También se ha conseguido que algunos detenidos –como el autor del hurto de la estación de Francia– reciban una prohibición de acercamiento a cualquier instalación de Adif.
Dos estrategias
Según el intendente Salamaña, el plan se basa en dos grandes ámbitos: uno formado por agentes de paisano, investigadores que se centran en los autores de los robos, en construir atestados específicos para robos de cobre, en analizar los grupos que se dedican a ello. El otro ámbito es el uniformado, formado por agentes que patrullan en aquellos lugares donde un robo de cobre puede provocar una afectación mayor en la movilidad, que también elabora informes para que en ciertos puntos se pongan vallas, cámaras o seguridad privada. También se hacen inspecciones a empresas que se dedican a gestionar los residuos.
Ahora bien, prevenir robos de esta tipología no deja de ser complicado porque hay kilómetros y kilómetros de vía de tren en el país, sin olvidar aquellas que ya no están en funcionamiento y todavía son más accesibles. Desde Adif admiten que están "muy preocupados por el incremento de los robos, una problemática que se ha agravado de manera significativa en los últimos años y que tiene una incidencia especial en determinadas líneas y zonas del área metropolitana de Barcelona".
Salamaña explica que hay diversos perfiles de ladrón. Algunos tienen condiciones de vulnerabilidad y actúan en solitario según la oportunidad que tienen delante, sin demasiada planificación. Pero también hay grupos, de cuatro o cinco personas, que colaboran puntualmente. Estos sí tienen una furgoneta y herramientas específicas, y eligen aquellos lugares donde creen que podrán sustraer más cable. En cambio, aunque no se descarta que los haya, no notan tanto la presencia de grandes grupos criminales.
Cambio en el Código Penal
Uno de los problemas de la lucha contra este fenómeno es que la sustracción de cobre, si no supone entrar en un espacio privado, se considera simplemente un hurto, que puede tener un agravante si afecta a instalaciones destinadas a proveer servicios esenciales y si la actuación provoca un grave perjuicio. Ahora bien, desde el ministerio de Transportes consideran que se deben endurecer estas condenas reformando el artículo 240 del Código Penal. También lo defiende la Generalitat de Cataluña: la portavoz del ejecutivo, Sílvia Paneque, afirmó este martes que están trabajando con el gobierno español para endurecer las penas teniendo en cuenta que no solo es un hurto patrimonial, sino que también afecta a la seguridad de las personas y al derecho a la movilidad.