Cinco detenidos por los altercados entre menores y comerciantes en Lleida
El alcalde señala que se ha enquistado el conflicto entre un grupo numeroso de jóvenes y vecinos de las comunidades pakistaní e hindú
BarcelonaCinco personas, cuatro de las cuales menores de edad, han sido detenidas desde el viernes a raíz de diversos altercados registrados este fin de semana en Lleida. El alcalde de la ciudad, Fèlix Larrosa, ha explicado este lunes que la policía no descarta practicar nuevas detenciones, y ha situado el origen de los incidentes en conflictos personales entre un grupo numeroso de jóvenes, mayoritariamente de entre 14 y 17 años, y comerciantes y vecinos de las comunidades pakistaní e hindú.
Según Larrosa, los jóvenes habrían protagonizado diversos episodios violentos, entre ellos robos de móviles y hurtos en establecimientos. El alcalde ha atribuido los enfrentamientos a conflictos personales y a una dinámica de grupo que, según ha dicho, acaba señalando a comunidades que a menudo no denuncian los hechos. Así, ha subrayado que no es un ataque entre comunidades, sino actos de un grupo de jóvenes hacia un colectivo vulnerable: "Son hechos graves que se deben investigar hasta el final. Hay que actuar con contundencia con los responsables".
El gobierno municipal se ha reunido este lunes con los mandos de la Guardia Urbana y de los Mossos d'Esquadra y con entidades vecinales para abordar la pelea multitudinaria del sábado por la noche, en la zona del parque que cubre las vías del tren, en el barrio de Balàfia, y otros enfrentamientos puntuales registrados el viernes y domingo. Según el alcalde, la policía investiga los incidentes y ha identificado a varios menores, la mayoría de los cuales, ha asegurado, tienen antecedentes, aunque también podría haber implicados menores de menos de 14 años, que son inimputables.
Dos de los detenidos del viernes, menores, quedaron en libertad al día siguiente y, según Larrosa, posteriormente habrían participado en la pelea multitudinaria del sábado. En este enfrentamiento –que tuvo lugar en la rotonda situada entre las avenidas Rosa Parks y Sant Ruf de Lleida– participaron una cincuentena de personas de la comunidad pakistaní que, según el alcalde, pretendían “intimidar” a los jóvenes para intentar poner fin a los ataques y robos.
Patrones de violencia
La policía detuvo el sábado a una persona adulta, que está pendiente de pasar a disposición judicial, acusada de un delito de homicidio doloso en grado de tentativa por lesiones. Se trata de un comerciante, y es víctima de múltiples hurtos. El domingo la Guardia Urbana detuvo a dos menores más por un robo y una agresión en un local. Los menores son principalmente españoles y magrebíes. "Soy el primero que reclama más contundencia a todos los niveles, pero de ninguna manera lo que se debe hacer es aprovechar episodios como el que se ha vivido para estigmatizar o deshumanizar comunidades enteras", ha dicho Larrosa.
Ante la acumulación de incidentes violentos, el alcalde de Lleida ha anunciado un dispositivo especial de seguridad en la zona del parque sobre las vías, que afecta a los barrios de Balàfia, Pardinyes y el Clot, para evitar nuevos enfrentamientos entre los dos grupos.
Junts y el PP ya habían reclamado a la Paeria que reforzara las medidas de seguridad. Por un lado, Junts apuesta por reforzar la policía de proximidad, especialmente en los espacios y las franjas horarias con más incidencias, mejorar la coordinación entre la Guardia Urbana y los Mossos y abordar específicamente los episodios de violencia juvenil. La formación también propone utilizar herramientas tecnológicas para detectar patrones de incidencias y anticiparse a los conflictos.
Por otro lado, el PP ha acusado al gobierno de Fèlix Larrosa de permitir una situación de “descontrol e inseguridad” y ha exigido un plan de choque “urgente”, con más presencia policial y medidas de prevención. El jefe de la oposición, Xavier Palau, ha dicho que Lleida se está convirtiendo en “una ciudad sin ley”. En el mismo comunicado, Palau ha vinculado la inseguridad con las comunidades inmigrantes y ha reclamado “ponerle filtro urgentemente”, en unas declaraciones en las que también ha hablado de personas con “comportamientos primitivos y medievales”.