Los Mossos 'post-Trapero': proximidad, crimen organizado descentralizado y bandas juveniles
Parlon insiste que el mayor dimitió porque "no quería continuar haciendo tareas políticas" y la oposición le reprocha una "crisis"
BarcelonaContinuista, pero con cambios. Sería el resumen de cómo se abre la nueva etapa en los Mossos d'Esquadra después de la dimisión del director de la policía, Josep Lluís Trapero, y la jubilación del comisario jefe, Miquel Esquius. Continuista porque la consejera seguirá siendo Núria Parlon, porque ella misma ha dicho que lo será y porque desde Interior y desde los Mossos definen el cambio de Esquius por la comisaria Sílvia Catà como un relevo "natural, orgánico", el primero que ha sido así en una década. Ahora bien, habrá cambios que ya han anunciado la consejera, la comisaria Catà y el nuevo director, Ferran López, en una comparecencia este miércoles en la comisión de Interior del Parlamento.
Una de las apuestas de la nueva etapa en el cuerpo es impulsar la proximidad y el territorio con la llegada de las nuevas promociones de agentes, han explicitado los responsables políticos. De hecho, López ya ha anunciado cuál será una de las tareas que encomendará al mayor Trapero ahora que ha vuelto al cuerpo como jefe de la Comisaría de Inspección y Evaluación, cargo que ocupaba antes de ser director: una auditoría para saber qué están haciendo los Mossos en el ámbito de la proximidad. Según Catà, los datos policiales permiten decidir dónde se deben destinar los recursos, pero "no lo arreglan todo", porque no siempre coinciden con la percepción de inseguridad de la población. De hecho, ha remarcado que los datos delincuenciales están bajando en todas las regiones policiales, de una manera u otra, pero a la vez en determinadas zonas la ciudadanía sigue sintiéndose insegura. Por ello, ha defendido una actividad "proactiva" de proximidad y más interacción directa con los ciudadanos.
En este sentido, la comisaria Catà ha explicado que algunos planes como el Kanpai o el Daga –el primero, para hacer frente a la multirreincidencia, y el segundo, a las armas blancas– continuarán activos. "Tenemos un problema de narices con las armas blancas", ha afirmado Parlon. Pero también habrá nuevos planes. Uno será un plan de proximidad, otro para mejorar la atención a víctimas de colectivos vulnerables y un tercero contra el crimen organizado. Concretamente, Catà quiere que en cada región policial haya especialistas en crimen organizado. A estas alturas, están centralizados en la sede de los Mossos en Sabadell.
El cuarto plan de Catà es contra las bandas juveniles, una iniciativa en la que, tal como explicó este diario, hace meses que el cuerpo trabaja. También se prevén cambios de nombres en la estructura policial de los Mossos y la misma Parlon ha dicho que en los próximos días se tendrán que hacer "algunos ajustes" con los mandos de la prefectura. López también ha avanzado que los Mossos d'Esquadra tendrán pronto presencia en el Sepblac, el organismo estatal de prevención del blanqueo de capitales, “en igualdad de condiciones” con la Policía Nacional y la Guardia Civil.
"Esto es una crisis"
Aunque la plana mayor de Interior ha querido hablar de los relevos como cambios orgánicos, la oposición lo ha negado: "Cambios pacíficos serán para ustedes. Esto es una crisis", ha afirmado Josep Rius (Junts). Sobre todo, se ha referido a la dimisión de Trapero y a la del secretario general de Interior, Tomàs Carrión. Sobre este último, Parlon ha afirmado que ya estaba acordado desde un inicio que al cabo de dos años en la consejería se marcharía para centrarse en otros ámbitos profesionales. Fuentes consultadas por el ARA apuntan que la relación entre él y la consejera se había complicado a lo largo de los meses.
En el caso de la dimisión de Trapero, Parlon se ha limitado nuevamente a señalar que el mayor decidió que "no quería continuar realizando tareas políticas" y que era una decisión "premeditada", personal e "irrevocable". "Parece que tenga que apuntarme las veces que he discrepado con Trapero; a veces sí, a veces no. Pero en nada de lo que ha marcado las líneas de trabajo, que han sido acertadas durante este periodo", ha afirmado Parlon, que ha defendido el trabajo realizado por el mayor.
Diversas fuentes consultadas por el ARA apuntan que la relación entre Parlon y Trapero también se fue desgastando a lo largo de los meses, con el caso de infiltración de dos agentes en una asamblea de maestros y la elección de Catà como comisaria jefe –que no era la opción preferida de Trapero– como detonantes de la dimisión. Durante la comisión parlamentaria para rendir cuentas de los cambios que se han hecho, los grupos parlamentarios han comenzado con elegantes deseos de suerte y aciertos para los nuevos cargos, pero rápidamente han llegado las críticas. De hecho, Junts, ERC, Comuns y la CUP han cuestionado que el nuevo director sea, igual que Trapero, un mando de los Mossos. Los populares han avisado que "la situación de la seguridad en Cataluña no es buena" y desde Vox han lamentado las "reorganizaciones permanentes" dentro del departamento "en lugar de hacer frente a la inseguridad".