A 200 km/h para llevar 50 millones de euros en cocaína: caen los transportistas de la droga
Esta banda, con sede en la Costa del Sol, escondía droga en una mansión en San Justo Desvern
BarcelonaEra un chalet de lujo en Sant Just Desvern con piscina, sala de juegos y todo tipo de comodidades. Por dentro, sin embargo, estaba prácticamente vacío: sin sofás ni sillas ni mesas ni camas. ¿Quién vivía allí? Nadie. Lo había alquilado durante un par de días un hombre de origen albanés —en realidad habían usado sus datos como testaferro—. Cuando los agentes de la Policía Nacional entraron, recorrieron habitación por habitación, sorprendidos por no encontrar ni siquiera un mueble, pero finalmente en el garaje localizaron lo que estaban buscando: 1.351 kilogramos de cocaína pura.
Esta casa ubicada en una urbanización de Sant Just era una guardería –un local para esconder droga– que un clan albanés con vínculos familiares había alquilado para guardar la cocaína antes de continuar moviéndola por carretera en dirección a Europa. El delegado del gobierno español en Cataluña, Carlos Prieto, ha asegurado en una rueda de prensa desde la Zona Franca que la policía ha acabado con un grupo "con muchos recursos y mucha capacidad logística". De hecho, eran los camioneros de la droga: la recibían en el sur de España y la llevaban hasta el norte del Estado. Pero no lo hacían con camiones, sino con coches de lujo, como un Audi RS8, cargados hasta arriba de fardos de cocaína, que incluso se veían por las ventanas, y conduciendo a 200 kilómetros por hora, horas y horas. En un día llegaron a hacer 2.000 kilómetros.
De hecho, uno de los agentes que los vigiló de cerca recuerda cómo ponían los coches policiales al límite para poder seguirles el ritmo. Además, tomaban muchas precauciones y transportaban la droga acompañados de cuatro o cinco vehículos más que hacían vigilancias; unos más adelante y los otros más atrás, controlando todo el rato si había policía. ¿Y los radares? Los pasaban sin frenar y los fotografiaban, pero no les importaba, porque los coches a menudo estaban a nombre de más testaferros, personas de origen albanés en algunos casos en situación de vulnerabilidad social, y, además, tenían empresas de automoción que les servían para blanquear dinero, pero también para tener coches que no estaban registrados y contratos de alquiler falsificados.
Disciplina militar
La Policía Nacional asegura que este clan, establecido en la Costa del Sol y que vivía en mansiones con vistas a la costa de Marbella, tenía una disciplina "casi militar". La omertá era obligatoria. No confiaban en las comunicaciones telemáticas y los líderes del grupo llegaban a conducir de Marbella a Barcelona solo para una reunión presencial de cinco minutos. Por todo ello, según la policía, ha sido tan difícil atraparlos, y más teniendo en cuenta que parece que estaban actuando desde 2016 y que sus nombres se repetían en diversas investigaciones policiales.
Ahora la policía española asegura que ha desarticulado el grupo por completo, tras practicar 15 detenciones. De estos arrestados, 12 han ingresado en prisión provisional. Durante la operación se han intervenido más de 2.700 kilos de cocaína en Sant Just Desvern y Málaga, así como 800 gramos de tusi, dos armas de fuego cortas y 29 vehículos de alta gama. También se han inmovilizado criptoactivos, productos financieros y bienes inmuebles. Todo empezó el año pasado, cuando un aviso de las autoridades colombianas advirtió a la policía española de un cargamento de cocaína que se dirigía al Estado. El grupo desarticulado no era el encargado ni de recibir la cocaína ni de venderla: solo la movía y Cataluña era una zona clave para enfriarla –así es como se conoce el hecho de detenerse en una guardería y esperar unas horas para continuar con el trayecto.
"No hay nada fuera del alcance de la policía"
Este operativo se ha presentado hoy en una rueda de prensa desde las instalaciones de la Policía Nacional en el puerto de Barcelona, con todos los fardos de cocaína, algunos ligeramente abiertos, con el polvo blanco a simple vista, rodeando a los mandos policiales y a los políticos que han intervenido. En total les rodeaban unos 50 millones de euros en droga, unos paquetes que estaban marcados con el nombre "Vacheron Constantin". Se trata de una marca de relojes suizos y es habitual que los productores de cocaína le pongan el nombre de marcas de lujo e incluso de personas famosas como estrategia comercial.
"En Cataluña no hay nada fuera del alcance de la policía", ha dicho el delegado Prieto, acompañado del jefe de la Unidad Central de Crimen Organizado (Udyco), Antonio Jesús Martínez Duarte, y del Inspector jefe del grupo de respuesta especial para el crimen organizado (Greco) Costa del Sol, Luis Amaro Villabona. Aunque la investigación no los ha vinculado con la cocaína que entra en el puerto de Barcelona, fuentes policiales apuntan que eran muy conocidos en los circuitos criminales y eran unos transportistas "de fiar", y esto hace que no se pueda descartar que también trabajaran para los clanes establecidos en el país.