Seguridad

Trapero dimite como director de la Policía y Ferran López le sustituirá

Sílvia Catà será la primera mujer jefa de los Mossos d'Esquadra

09/09/2026 - 19:11 h.

BarcelonaTerremoto policial en los Mossos d'Esquadra y sismo político en el departamento de Interior y en el Gobierno. El director general de la Policía, Josep Lluís Trapero, dimite. Le sustituirá el comisario Ferran López, el enviado de los Mossos a Madrid. El mayor del cuerpo, que ahora era el dirigente político de la policía, abandona el cargo dos años después de que el presidente Salvador Illa lo presentara como uno de sus grandes anuncios de la campaña electoral para hacer frente a la inseguridad.Aunque la consejera de Interior, Núria Parlon, no ha querido entrar en polémicas en rueda de prensa, diversas fuentes admiten que la relación entre ella y Trapero se había complicado a lo largo de los meses por diversos conflictos internos. Uno de ellos –el último y, muy probablemente, la gota que ha colmado el vaso– ha sido la elección del nuevo jefe de los Mossos después de que el actual, el comisario Miquel Esquius, haya decidido jubilarse en octubre. Parlon ha anunciado este miércoles que la sucesora será la comisaria Sílvia Catà, la primera mujer que asumirá la máxima dirección operativa del cuerpo, una apuesta personal de la consejera. Hasta ahora, Catà lideraba los Mossos en la demarcación de Girona.

Los mensajes entre mandos de los Mossos se sucedían este martes por la tarde después de que la consejería de Interior les hubiera convocado al departamento para una reunión importante. Se esperaba que se anunciara quién sería la nueva jefa del cuerpo. Todo el mundo tenía claro que Esquius se jubilaba y a lo largo de los meses las quinielas de nombres se han ido repitiendo en los despachos. Diversas fuentes consultadas por el ARA apuntan que Parlon siempre había tenido claro que debía situar a una mujer como jefa del cuerpo y Catà era una de las favoritas, junto con la comisaria Montserrat Estruch, jefa de los Mossos en Barcelona. Ahora bien, la sorpresa para muchos mandos policiales ha sido mayúscula cuando ha saltado la noticia de que Trapero dimitía. La reunión con Interior ha servido para ungir a Catà como nueva comisaria jefa pero también para anunciar que Ferran López, que fue jefe de los Mossos durante el 155 y ahora era el responsable policial en Madrid, sería el nuevo director. La jugada se repetía: un policía sería el político de la policía.

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Después del encuentro con los altos mandos de los Mossos, López y Catà se han reunido con el presidente Illa en la Generalitat. La rueda de prensa posterior no se ha hecho desde Interior sino desde el Palau de la Generalitat y Parlon ha aparecido acompañada de los dos nuevos dirigentes policiales. Esquius estaba entre el público, pero Trapero no. Lo primero que ha hecho Parlon ha sido agradecer la labor de Esquius y de Trapero al frente del cuerpo, sobre todo en la tarea contra la multirreincidencia y el crimen organizado. Parlon ha querido dejar claro que la decisión de dejarlo ha sido de Trapero y que lo comunicó a finales de agosto. La consejera ha dicho que le habría gustado que el mayor de los Mossos hubiera terminado el mandato y ha insistido en que ella no había perdido la confianza en el director. "Ha sido una decisión personal suya", ha afirmado, y ha añadido que también mantenía la confianza del presidente Illa.

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Retorno al cargo

Parlon ha resaltado la figura de Catà diciendo que es la primera mujer que será jefa del cuerpo y que su trayectoria se ha basado en un modelo de "proximidad, territorio y trabajo en equipo". La consejera ha anunciado también que Trapero volverá al cargo que tenía antes de ser director general: jefe de la Comisaría de Inspección y Evaluación del cuerpo. Parlon no ha querido entrar en ningún momento a valorar su relación con Trapero y ha dicho que han hecho buen trabajo y que "no siempre pueden estar de acuerdo". Tampoco ha querido decir si el director estaba de acuerdo con la elección de Catà ni qué elementos habrían fallado en su relación. De hecho, ha afirmado que no cree que haya dimitido por algunas "discrepancias" que han tenido.

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La dimisión de Trapero –y, automáticamente, que el Govern haya aceptado esta marcha– no ha generado tanta sorpresa en algunos sectores de los Mossos. Era sabido que la relación con Parlon no era del todo buena. De hecho, ya había voces que desde el inicio advertían que dos caracteres tan fuertes –Trapero es un hombre de ideas claras y poco acostumbrado a ceder, según personas que le conocen– no acabarían de encajar. Desde la parte de Trapero critican que Interior le ha llevado a un cierto ostracismo, frenando, por ejemplo, algunas entrevistas que acabó haciendo Parlon. Fuentes policiales admiten que Trapero tampoco acababa de ver con buenos ojos la elección de Catà como comisaria jefa y prefería otros perfiles. De hecho, algunos de estos perfiles podían salir de una nueva promoción de comisarios –hay que ser comisario para ser jefe del cuerpo– que ya estaba presupuestada, pero que de momento, sorprendentemente, no ha llegado –en cambio, sí que se han hecho las de otros rangos más bajos–. Al mismo tiempo, apuntan que el nombramiento hace pocas semanas de Joana Ricardo como secretaria general de Interior –el anterior, Tomàs Carrión, también se fue por falta de sintonía con Parlon– ha representado situar como número 2 del departamento a una persona que tampoco es de la cuerda de Trapero.

Comunicación y crisis

Desde la parte de Interior, diversas personas hablan de decisiones unilaterales de Trapero que no gustaron a la consejera, así como la comunicación tardía de algunas crisis. De hecho, Trapero no ha tenido una estancia fácil en la dirección de la policía, con polémicas como el plan piloto de los Mossos en la escuela –una apuesta personal del director– o la infiltración de dos agentes en una asamblea escolar. Uno de los comentarios más repetidos en los Mossos es que la elección del nuevo jefe sería una prueba de fuego de la relación entre Parlon y Trapero, que no han superado. Una de las principales apuestas de Illa, el tándem Parlon-Trapero, no ha funcionado. Ahora, Parlon ha calificado la nueva etapa de continuista.

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Ferran López es un viejo conocido de las altas esferas de la policía. Ingresó en los Mossos d’Esquadra en el año 1989 y acumula más de tres décadas de trayectoria dentro del cuerpo. Su formación incluye el Executive Master in Public Administration de Esade (2017-2019), el curso superior de dirección y coordinación de la seguridad pública de la Universidad Ortega y Gasset (2010-2011) y el programa superior de dirección y gestión de la seguridad pública de la Escuela de Administración Pública de Cataluña (2007), así como el curso de defensa nacional del Ceseden, que completó en el año 2015. Su formación se completa con el graduado en ciencias de la educación por la Universidad Autónoma de Barcelona (1994-1998).

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López ejerció como comisario jefe de los Mossos d’Esquadra entre 2017 y 2018 y posteriormente fue jefe de la jefatura del cuerpo entre 2018 y 2020. Entre 2021 y 2022 fue director de operaciones y seguridad del FC Barcelona. Finalmente, sin embargo, el consejero Joan Ignasi Elena le recuperó como responsable de los Mossos en Madrid.

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Su decisión de seguir los pasos de Trapero y también dar el paso a la esfera política de la policía ha generado sorpresa entre altos cargos de los Mossos. Sí que desde sindicatos como USPAC se critica el alto ritmo de cambios que hay en el cuerpo: desde 2017 se han nombrado nueve comisarios jefe, aunque en tres casos (Trapero, Sallent y Esquius) han sido la misma persona en dos etapas diferentes. Son nueve cambios en nueve años.