Urbagestión llega a un acuerdo para que Maricarmen Abascal vuelva a su casa
Los abogados de la vecina de 87 años desahuciada la semana pasada han negociado toda la tarde con la propiedad
MadridUrbagestión, el fondo de inversión que es propietario del piso de Maricarmen Abascal, ha llegado este lunes a un acuerdo con los abogados de la vecina para que pueda volver a casa. La mujer de 87 años fue desahuciada la semana pasada del piso donde vivía en el barrio madrileño de Retiro, lo que ha desencadenado movilizaciones en todo el Estado, una acampada en la Puerta del Sol de Madrid y una negociación a contrarreloj entre el gobierno español y los socios de la investidura por un decreto de urgencia en materia de vivienda. Ahora la Maricarmen tendrá que ratificar el acuerdo, han explicado sus representantes, que han explicado que deberá pagar alrededor de un 30% de su pensión, aproximadamente 500 euros (similar al importe que pagaba hasta ahora), en un contrato renovado por ocho años.
"Es un hito histórico. No había pasado nunca", han celebrado la abogada de Maricarmen Abascal y el Sindicato de Inquilinas, que han lamentado el papel de las administraciones públicas, que "ha brillado por su ausencia". Cuando obtenga el alta hospitalaria, la Maricarmen podrá volver a su casa.
El acuerdo entre Urbagestión y los representantes y familiares de la Maricarmen ha llegado este lunes por la noche y tras cuatro horas de negociación. En esta reunión también ha participado la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo del Ayuntamiento de Madrid, que ha actuado como mediadora. El Sindicato de Inquilinas ha acompañado a la vecina durante todo el proceso. Tras ser desahuciada, la vecina había sido ingresada en el hospital madrileño Gregorio Marañón a la espera de una solución habitacional.
Ante la presión social y mediática, el fondo de inversión planteó ceder –no vender– el piso a la empresa pública madrileña para que esta lo alquilara a Maricarmen a un precio asequible. La entidad pública, sin embargo, lo rechazó porque el piso no cumplía los requisitos.
La propiedad del inmueble planteaba un incremento del alquiler hasta los 1.650 euros, una cantidad que Maricarmen no podía afrontar: tiene una pensión de 1.350 euros y hasta ahora pagaba 500 euros de alquiler porque tenía un contrato de renta antigua. A pesar de los intentos de negociación por parte de los abogados de Maricarmen –el desahucio de la semana pasada llegó después de tres intentos previos de ejecución– y la presión del Sindicato de Inquilinas, el fondo de inversión se había cerrado en banda. De hecho, Urbagestión, que compró el piso a Renta Corporación, le llegó a pedir 2.650 euros.