Cuando la IA nos pasa delante

Esta noche he tenido un sueño muy jodido. Soñaba con que había unos cachorros de perro y que uno de ellos incorporaba mejoras gracias a la inteligencia artificial. Yo, asustada, pensaba: ¿cómo hemos podido llegar hasta aquí?

Que la IA es una herramienta potente y llena de posibilidades nadie lo discute. Pero una cosa es utilizarla como soporte y otra muy distinta es empezar a sustituir a personas.

Hace poco me han explicado que hay médicos que dicen a los pacientes que las dietas se las haga el ChatGPT. ¿De verdad? ¿Una persona que ha estudiado medicina acaba derivando a un paciente hacia una máquina? Y, mientras, nos alertan de los riesgos del uso excesivo de la inteligencia artificial.

Cargando
No hay anuncios

También existe otra realidad que me toca muy de cerca: nuestra profesión. Ahora mismo ya existen radios hechas con inteligencia artificial y con voces clonadas. Y entonces la pregunta es inevitable: ¿dónde queda el humano? ¿Dónde queda el periodista?

Porque la magia de la radio no es sólo una voz que habla. Es la mirada humana, el criterio, la sensibilidad, la capacidad de contar el mundo desde una experiencia real.

Cargando
No hay anuncios

No sé hasta dónde llegaremos con todo esto. Pero tengo la sensación de que, si no ponemos límites pronto, el día que nos damos cuenta de que la tecnología nos ha sustituido será demasiado tarde.