Alberto Casero: el diputado que quedó "destrozado" por su voto erróneo con la reforma laboral
El exdiputado del PP asegura que el voto a favor le ha perseguido durante tiempo, incluso en el ámbito laboral
BarcelonaSu salida de la política activa no fue pactada, sino más bien forzada. Alberto Casero (Trujillo, 1978), exdiputado del PP, dejó su escaño en el Congreso el 3 de marzo de 2023, después de que fuera procesado por los delitos de prevaricación y malversación por cinco contratos adjudicados en 2017 y 2018 cuando era alcalde del pueblo extremeño donde nació. A cambio de no ir a juicio, acabó aceptando un año y nueve meses de prisión, seis de inhabilitación y una indemnización de 70.000 euros. Ponía fin, así, a una larga trayectoria política, en la que su nombre seguramente será recordado por un error: el voto a favor de la reforma laboral de la entonces vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, que le permitió sacar adelante la norma en 2022. "Quedé destrozado, hundido. Siempre seré el del voto", relata a el ARA.
Casero admite que aquel error le ha perseguido –también se equivocó meses más tarde cuando votó a favor de crear una comisión de investigación sobre la operación Cataluña en el Congreso–, sobre todo a la hora de buscar trabajo, pero también a nivel mediático. Ahora se dedica al mundo de la asesoría jurídica, después de toda una vida en política: empezó en Nuevas Generaciones (las juventudes del PP); continuó como concejal y alcalde de Trujillo, fue diputado en el Parlamento extremeño; pasó por el Senado y acabó en el Congreso. Entre medias, también fue secretario de organización de la dirección de Pablo Casado, es decir, el número tres del partido y sobre quien recaían las batallas internas del territorio. Ahora asegura que ha pasado página de su salida "traumática" y agradece no formar parte del actual panorama político, que ve demasiado "crispado".