ERC no piensa solucionar los problemas de ego de las izquierdas españolas
De ahí la necesidad de ir juntos. De ir juntos con mensajes como "por primera vez podemos tener un espacio a la izquierda del PSOE liderado por las izquierdas soberanistas en el que el derecho a la autodeterminación de Cataluña y Euskadi no sea puesto en duda". Cuesta de creer cuando todavía recordamos a Ione Belarra poniendo en duda que la Generalitat tuviera que tener las competencias de inmigración porque los Mossos podían hacer "redadas racistas". Ayer Rufián pidió a Esquerra que se ponga al frente de la operación. Esquerra no responderá a Rufián oficialmente. Eso sí, el partido dice que si es por Esquerra, nunca, en ningún sitio, tampoco en España, gobernará la derecha, que son conscientes de que la democracia puede estar en juego, pero que Esquerra no tiene como función solucionar las discusiones y los egos de las izquierdas españolas. O sea que si el acto se llamaba "¿Qué hay que hacer?", Rufián ya sabe que Esquerra no piensa hacerle caso.
Cualquier cosa que hagan o digan los políticos (y, por supuesto, los analistas) está condicionada a una fuerza mayor que es el impacto de la guerra en Irán, que aún no ha terminado porque pende de un hilo muy fino que es el alto el fuego de quince días. Ayer, el Fondo Monetario Internacional avisó a los estados que “cal prepararse para lo peor”, porque los precios subirán, puede haber escasez de productos o roturas de la cadena de suministro, porque no habrá un retorno ordenado a la normalidad, nos cobrarán el dinero más caro para frenar la inflación y los estados no podrán soportar indefinidamente rebajas fiscales como la que aprobó el gobierno español con el precio de la gasolina. Toda la política tendrá que operar bajo el impacto de la guerra en el bolsillo de la gente y en los presupuestos públicos. En este sentido, esta guerra de Trump no hace ningún favor a los socios europeos de la ultraderecha, como Vox. Pero Pedro Sánchez polariza el voto en España y votar en contra o votar en contra de la ultraderecha es y será seguro una razón para ir a votar el día que toque.De este miedo a la ultraderecha vive el proyecto de Rufián de unión de las izquierdas a la izquierda del PSOE.En el acto de ayer en Barcelona, Rufián dio un titular, que es que se estima más llenar TikTok que las bibliotecas, porque la gente joven está en TikTok y la ultraderecha domina esta red social, y hay que responderle, y volvió a hacer números: en España hay provincias donde hay un montón de izquierdas y solo dos derechas. Y eso penaliza electoralmente. De ahí la necesidad de ir juntos. De ir juntos con mensajes como “por primera vez podemos tener un espacio a la izquierda del PSOE liderado por las izquierdas soberanistas en que el derecho a la autodeterminación de Cataluña y Euskadi no sea puesto en duda”. Cuesta de creer cuando todavía recordamos a Ione Belarra poniendo en duda que la Generalitat hubiese de tener las competencias de inmigración porque los Mossos podían hacer “redadas racistas”.
Ayer Rufián pidió a Esquerra que se ponga al frente de la operación. Esquerra no responderá a Rufián oficialmente. Eso sí, el partido dice que si es por Esquerra, jamás, en ningún lugar, tampoco en España, gobernará la derecha, que son conscientes de que la democracia puede estar en juego, pero que Esquerra no tiene como función solucionar las discusiones y los egos de las izquierdas españolas. Así pues, si el acto se llamaba “¿Qué hay que hacer?”, Rufián ya sabe que Esquerra no piensa hacerle caso.Buenos días.