El análisis de Antoni Bassas

Inmigración, sin el catalán no podrán hacer país

Mucho dar la batalla (o eso han dicho) para que el catalán se pueda hablar en el Parlamento Europeo pero ningún paso para hacer una cosa tan normal como que la gente que viene a un país tenga que conocer la lengua. Y sin lengua catalana, los inmigrantes no pueden hacer país en Cataluña.

01/07/2026

Ayer se acabó el proceso extraordinario de regularización de inmigrantes que había abierto el gobierno socialista español, y todas las previsiones se han desbordado: se han presentado un millón doscientas mil peticiones. Si hacemos una regla de tres con las previsiones iniciales, en Cataluña se pueden haber presentado alrededor de 300.000 solicitudes de personas que ya viven aquí sin papeles.Para Pedro Sánchez el desbordamiento de la cifra demuestra que la idea era buena, porque era necesaria. Pero el Tribunal Supremo ha abierto la puerta a llevar esta regularización de inmigrantes a la justicia europea para que aclare si se respeta el derecho europeo, ya que la tramitación de más de un millón de peticiones podría no cumplir el pacto migratorio europeo. El Supremo se ha metido porque los gobiernos valenciano y aragonés, ambos del PP, se lo han pedido. Pero, como decía, ayer Sánchez sacó pecho y en un acto para presentar un plan de integración dijo que sin inmigrantes España perdería un 19% de su creación de riqueza en los próximos 25 años. Me llamó la atención el letrero del plan: “¿De dónde vienen? Vienen de hacer país”. Un letrero que remarca la parte más economicista de la inmigración. Sin inmigración no hay cuidadoras, o albañiles, o conductores de autocares… y son imprescindibles porque son trabajos que hacen que la vida del país marche cada día. Pero hacer país es algo más. Tiene que ver con los derechos y los deberes, y en nuestro caso, con la integración en una cultura y en una lengua que no tienen la máxima protección del Estado (de hecho, más bien tienen la máxima agresión de algunos partidos y órganos del Estado). Y aquí es donde el eslogan de hacer país, tan pujolista, es una burla. Leo en la crónica del ARA: “En cuanto al catalán, fuentes del gobierno de Sánchez señalan que el conocimiento de la lengua no tendrá un valor especial”. Es desolador. Y a la vez no es nuevo, es coherente con el estado en que vivimos, en que solo el castellano es obligatorio. La falta de ambición del gobierno de Illa en esta cuestión, con el encogimiento interesado de sectores empresariales, es lamentable. Mucho dar la batalla (o eso han dicho) para que el catalán se pueda hablar en el Parlamento Europeo pero ningún paso para hacer algo tan normal como que la gente que viene a un país tenga que conocer la lengua. Es un mal a la lengua y a la convivencia. Y sin lengua catalana, los inmigrantes no pueden hacer país en Cataluña. La inmigración se usa para dar miedo y para ganar elecciones con mensajes de odio. Miren lo que está pasando en Sudáfrica, con manifestaciones contra los inmigrantes, culpándolos del paro, la delincuencia y el deterioro de los servicios públicos. Sánchez, en el papel de ir solo contra el mundo en inmigración, hace discursos del tipo “ante el odio, la humanidad”, pero con apelaciones humanitarias ya sabemos que no pararemos los discursos de odio de la extrema derecha. Y demostrar liderazgo político en inmigración en Cataluña quiere decir que el catalán sea de todos, sobre todo de los nuevísimos catalanes.Buenos días.