La manifestación que debería haber sido
Con un panorama así, mañana debería haber medio país manifestándose en Barcelona, como en el 2007. Ojalá. Que los partidos reflexionen sobre por qué no existe ni la unidad necesaria para que haya una sola manifestación
Anoche, Carles Puigdemont se cobró una factura importante. Tal y como les explicamos ayer, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea le dio la razón (a él, a Comín ya Ponsatí) y estableció que el Parlamento Europeo les dejó sin la inmunidad parlamentaria con manifiesta parcialidad. El fallo establece que el ponente encargado de instruir el suplicatorio del Supremo fue un eurodiputado búlgaro del mismo grupo político que Vox, partido que fue acusación particular en el juicio del Proceso. Este personaje participó en un acto bajo el título Cataluña es España en el que se llamó "Puigdemont en prisión". Lo ocurrido ayer no ocurre muy a menudo, porque el tribunal ha enmendado la llanura en el Parlamento Europeo y en el Tribunal General de la Unión Europea y les ha dicho que hagan el favor de hacer las cosas correctamente. El presidente en el exilio lo celebró así:
"Una decisión de una gran trascendencia porque, en primer lugar, revoca la decisión, la sentencia, y con una contundencia insólita, del Tribunal General. Pero, en segundo lugar, y sobre todo, porque es un guantazo muy duro en el Parlamento Europeo, que ha visto cómo se le han anulado unas inmunidades porque estaban despejadas con una euro de inmunidades porque se estaban viciadas con las eurodiciones. y, por tanto, en un proceso políticamente viciado".
Esta decisión no tiene que ver con la amnistía que todavía estamos esperando a que acabe de aplicarse, y por tanto no influye jurídicamente en el levantamiento de la orden de detención en España que depende de Europa, del Constitucional y finalmente del Supremo, pero políticamente refuerza a Puigdemont. ¿Cuándo volverá?
El Constitucional espera que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea se pronuncie sobre la amnistía, y parece que esto será en abril. Veo complicado que Puigdemont pueda regresar antes del verano, pero estamos en un terreno incierto.
Mientras aumenta la estatura internacional de Sánchez, que sigue enfrentándose a los que califica de "tecnooligarcas", ya Trump sin citarlo.
Aquí tienen el artículo que escribió en el New York Times, en la que contrapone su reciente regularización de inmigrantes a las redadas de la policía de Trump en Minneapolis. Recuerden que el ARA tiene un acuerdo con el New York Times, por el que tenemos la exclusiva de la traducción al catalán de sus contenidos.
¿Y Cercanías? La consellera Paneque anunció ayer en el Parlament que el servicio (por decirlo generosamente) será gratis hasta la restitución completa del sistema. Pues será gratis varios meses. Mientras, ya se ha reabierto el famoso túnel de Rubí y la AP-7 podría reabrirse la próxima semana. El túnel de Rubí es el de las mercancías del Puerto de Barcelona. Consciente de su importancia, y como el ministro sabe que es necesario comunicar, ayer colgó este vídeo, con una cámara en la máquina del tren entrando en Rubí. Para terminar los avisos y comunicados, el viaje en tren entre Barcelona y Madrid durará otros 25 minutos hasta diciembre.
Con un panorama así, mañana debería haber medio país manifestándose en Barcelona, como en el 2007. Ojalá. Pero han pasado dieciocho años. Es enternecedor comprobar que el manifiesto de convocatoria de la gran manifestación de 2007 pedía el traspaso a la Generalitat de la red de transporte e infraestructuras, la recaudación y gestión de los impuestos en Catalunya y la publicación de las balanzas fiscales. Volvemos a estar en el mismo sitio, en la casilla de salida del Monopolio, después de pasar por la cárcel. Que los partidos reflexionen sobre por qué no existe ni la unidad necesaria para que haya una sola manifestación.
Buenos días.