Maricarmen o la apropiación de un símbolo
Del nivel de apropiación de la muerte de Maricarmen da una idea este mensaje de Pedro Sánchez: “Un abrazo también a todos los que sentimos esta pérdida como propia”
Permítanme que comience el análisis saliendo del guion previsible, pero es una gran noticia que ayer 55.000 personas asistieran al primer concierto de despedida de Oques Grasses en el Estadio Olímpico Lluís Companys. Llenar un estadio olímpico no está al alcance de todo el mundo, y menos hacerlo cuatro días seguidos. No se pierdan la crónica que hace nuestro especialista musical, Xavier Cervantes. La música cantada en catalán llega, tiene público, un público de todas las edades, incluyendo muchos jóvenes, y cuando hay una buena noticia para nuestra cultura también se ha de decir.
Hoy la noticia es la muerte de Maricarmen Abascal, la mujer de Madrid cuyo desahucio ha provocado, de momento, la convocatoria anticipada de unas elecciones generales que Pedro Sánchez aseguró muchas veces que nunca adelantaría y un anuncio de huelga general para dos días antes del comienzo de la campaña electoral.
La muerte de esta mujer apenas 14 días después de su desahucio ha desatado una emocionalidad sincera en la calle e interesada en la política, con insultos incluidos.
Del nivel de apropiación política de la muerte de Maricarmen da una idea este mensaje de Pedro Sánchez anoche en las redes: “Un abrazo también a todos los que sentimos esta pérdida como propia”.
Sánchez necesitaba un pretexto para cambiar la conversación sobre Ceuta y tener alguna posibilidad de ganar, y la huelga general necesita una causa justa, casi una mártir.
En realidad, el problema de los desahucios siempre ha estado aquí: en Cataluña desde el 2020 ha habido más de 36.000 lanzamientos. Y en toda España unos 170.000. El aprovechamiento electoral del caso Maricarmen es clarísimo.
Acabo. El PP y Vox tienen muchas posibilidades de acabar obteniendo la mayoría absoluta que les permita gobernar. Y, ahora mismo, es su única oportunidad de hacerlo. El PNV dijo ayer que no piensa investir a Feijóo si va con Vox. Y Miriam Nogueras fue clara en Catalunya Ràdio: "Si nuestros votos no cuentan y ganan el PP y Vox, pues gobernarán. Con nuestros votos no gobernarán el PP y Vox. Más explícitos no podemos ser".
Pero, por si acaso, ayer Junts, por boca de Jordi Turull, aclaró que tampoco investirán a Pedro Sánchez: “Pedro Sánchez y nosotros ya vamos escaldados. Es una persona que no ha cumplido, es una persona que solo mira por él, es una persona que juega al día a día y que hace políticas para quedar bien. Nosotros a Pedro Sánchez no le investiremos”.
Una cosa parecida nos dijo aquí, en el ARA, Carles Puigdemont en 2023, y al final bien que le investieron. En todo caso, Junts quiere combatir el marco mental de los bloques que ayer hizo correr el presidente Illa en la sesión de control en el Parlamento. O con el bloque progresista o con el PP y Vox. Pero la verdad es que la legislatura española se ha acabado, y aparte de los indultos y la amnistía, Cataluña no tiene un nuevo sistema de financiación y Rodalies de Catalunya es una empresa que todavía no tiene los papeles para operar.
Buenos días.