¿Es capaz Sánchez de volver a gobernar?
Sánchez quiere elecciones y el PP, también. ¿Quién se equivoca? La caída de los decretos del alquiler era la única oportunidad para alguien que había dicho y repetido que no las adelantaría
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Seguro que están al tanto: iremos a votar el 29 de noviembre. Eran las 9 de la mañana cuando, después de todo el fin de semana haciendo consultas políticas y jurídicas, y mirando encuestas, Pedro Sánchez ha comparecido en la Moncloa y ha anunciado la convocatoria de elecciones anticipadas: “Después de informar, como corresponde, al jefe del Estado, he decidido convocar un Consejo de Ministros extraordinario esta misma mañana para disolver las Cortes Generales y convocar unas elecciones generales que se celebrarán el domingo 29 de noviembre, de acuerdo a los plazos que establece la ley.”
En términos estrictamente electorales, Sánchez ha aprovechado muy bien la oportunidad de tener a todo el mundo pendiente de sus palabras. Ha sido un muy buen mitin. Incluso se ha acordado del ático de Ayuso: “Y también hemos tenido que lidiar con la peor oposición que ha conocido nuestra historia democrática. Una oposición sin ningún sentido de Estado que no ha parado de cuestionar incluso la legitimidad de nuestro sistema electoral, de bloquear medidas y votar en contra de políticas que eran buenas para el país y de utilizar su poder autonómico y municipal para boicotear políticas buenas para la gente corriente. Hemos transferido a estos gobiernos autonómicos más recursos que nunca para que invirtieran en sanidad, en educación, para que construyeran vivienda, y ellos han comprado áticos y han privatizado hospitales”
Y ha llegado a hablar de que no ha sacrificado el estado del bienestar en el altar militar del 5% (del PIB para defensa), y que España es hoy un referente mundial de paz, feminismo y prosperidad.
Ya saben que, cuando vienen las elecciones, los partidos intentan llevarlas a su terreno, sugiriendo a la gente que conteste una pregunta, como si fuera un referéndum. La de Sánchez ha sido: ¿queréis sumaros a la mayoría de extrema derecha que corre por el mundo o queréis que España continúe siendo un faro del progresismo?
Y la del PP, ¿cuál ha sido la pregunta esta mañana? Pues que esto no es un PP-PSOE sino un España o Sánchez. Lo ha dicho Feijóo, que ha comparecido una hora más tarde. Y que ha protagonizado una gran disonancia cognitiva. Miren el tuit del PP de esta mañana:
“Por fin”, con el Himno a la Alegría de la Novena de Beethoven. Porque el PP hace años que pide elecciones anticipadas. Pero hablo de disonancia porque la alegría del tuit ha contrastado con la conocida incapacidad comunicativa de Feijóo, que con cara de palo, más enfadado que esperanzado, ha arrancado su discurso diciendo: “Por fin. Por fin España dirá lo que piensa. Por fin volverá a hablar la mayoría. Por fin volverán a hablar los españoles. No uno, no unos pocos, sino todos los españoles. Por fin podemos cerrar este tiempo y abrir uno mejor. Por fin se irá quien nunca debería haber llegado tan lejos, por fin votaremos y por fin España podrá elegir qué país quiere ser.”
Es muy curioso: Sánchez quiere elecciones, el PP quería elecciones, e incluso a la izquierda del PSOE que ya tiene nombre pero no tiene líder (“Frente Amplio”) también están de acuerdo en que hacían falta elecciones. ¿Alguien se equivoca? Ya decíamos el viernes que la de los decretos del alquiler era la única oportunidad para alguien que había dicho y repetido que las elecciones serían el año que viene. ¿Será capaz de levantar este partido? ¿Ha leído bien que la vivienda decidirá?
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha salido en defensa del soldado Sánchez, en catalán y castellano y con retuit del PSOE: “Cataluña no se resigna. Cataluña no se rinde. Cataluña estará con Pedro Sánchez. Ahora más que nunca”.
Y Ayuso ha hecho aquello que decíamos de la pregunta y ha dicho que en estas elecciones del 29 de noviembre habrá que elegir “o comunismo o libertad”.
Esta mañana, Sánchez ha demostrado que se ve con fuerzas, y a Feijóo se le ha visto entre responsabilizado y asustado. Si como parece, el Supremo levanta la orden de detención de Carles Puigdemont, el regreso del presidente al exilio coincidirá con esta convocatoria de elecciones, en un momento en que Junts se lo ha jugado todo en esta votación en contra de los decretos. La tendencia a favor del PP y los insultos a coro a Pedro Sánchez han hecho mucho trabajo. El “el que pueda hacer que haga”, también. Hay una ola de extrema derecha en toda Europa. Sánchez está contra las cuerdas pero todavía quiere combatir. ¿Es posible que vuelva a gobernar?
Buenos días.