El análisis de Antoni Bassas

Recuperar la mejor escuela en Cataluña es posible

Un primer día de curso sin clases no puede volver a pasar nunca más. Tenemos que poder hacerlo, sacudiéndonos de encima planteamientos egoístas y derrotistas

08/09/2026 - 11:56 h.

Miren: hoy, como todo el mundo sabe, tenía que empezar el curso escolar, y no ha empezado por la huelga de maestros. Tal como terminaron el curso pasado, grupos de docentes han cortado la circulación en las rondas de Barcelona a primera hora de la mañana. Con la diferencia de que hoy era un día muy especial para los alumnos, el primer día de curso. Aquel en el que hay inquietudes, ilusiones, nervios, emociones, expectativas… Por eso pienso que, con independencia de cómo hemos llegado hasta aquí, un país que empieza el curso escolar con una huelga de los docentes es un país que ha tocado fondo. Negar el primer día de ilusión en la escuela quizá sea una preparación para los desengaños que vendrán con la vida adulta, pero es un fracaso para todos, eso ya se entiende.Es un fracaso para todos, con responsabilidades compartidas. Hay problemas de previsión: si Cataluña pasa de 6 a más de 8 millones de habitantes en 25 años, hay que dimensionar la escuela. Si se quiere que la escuela sea inclusiva, es decir, que atienda a alumnos con necesidades especiales, hacen falta manos. Si se quiere que sea en catalán, hay que tener en cuenta que hoy somos un país multilingüe, cosa que dificulta la inmersión. Si también se quiere, lógicamente, que los alumnos salgan de la escuela sabiendo leer, escribir, calcular, razonar, dialogar, es necesario que los maestros sean excelentes y, por lo tanto, hay que ser exigente en el acceso a la carrera docente. Y hay que pagar bien a los maestros. Hay un problema de autoridad política. La chapuza de las pruebas PISA y estos dos meses desaprovechados de vacaciones de verano han demostrado que hay un problema de funcionamiento en el departamento de Educación. De problemas con los sindicatos han tenido todos los consejeros, pero ahora hemos pasado del malestar de la época Cambray al de la época Niubó, como si no dominaran la función pública docente y no entendieran los efectos de las decisiones que toman, como por ejemplo pactar aquella rebaja del poder de los directores de los centros, y hacerlo con sindicatos minoritarios en el sector. Los sindicatos tampoco pueden dar muchas lecciones. La USTEC dio por bueno un acuerdo con el departamento de Educación el pasado mayo y pidió el voto a favor del pacto, pero la mayoría de docentes votaron en contra. El resultado es un Gobierno sin autoridad y unos sindicatos tocados en su representatividad. Pero, miren, en una mañana como esta hacer un inventario de responsabilidades no es suficiente. Debemos poder romper este círculo vicioso negativo. Y tenemos que romperlo afirmando que podemos hacerlo. Cataluña tiene una larguísima tradición pedagógica. El departamento tiene recursos (nunca son suficientes, pero no son pocos, y está prometido que irán siendo más). Los primeros que no querrían hacer huelga son los maestros. Y en Cataluña la escuela está bajo el ataque judicial y político español. Si somos tantos los que queremos salir de esta, debemos poder salir. Y hacer un gran acuerdo de país por la educación, pensando en los alumnos y en el futuro del país, es cada vez más necesario.Miren, hoy se han publicado los resultados de las pruebas PISA, de los cuales Cataluña ha sido excluida porque la muestra no era válida. Pues bien, España en conjunto obtiene los peores resultados de su historia. Por ejemplo, los resultados españoles en lectura se han desplomado.Si ponemos los resultados de Cataluña, con esta muestra inválida y aparentemente más pensada para que diera mejores resultados, tenemos que los resultados catalanes quedan por debajo de los de Madrid –que con 477 puntos encabeza el ranking estatal– y superan por solo dos puntos a Castilla y León (472) y por cuatro a Cantabria (470). Cataluña también queda por delante de la media española (457) y de la Unión Europea y de la OCDE (ambas con 463 puntos). Aun así, esta Cataluña irreal quedaría todavía muy lejos del top 5 internacional, que va de los 488 puntos del Reino Unido a los 525 de Japón. Un primer día de curso sin clases nos debe convocar a un compromiso para que no pase nunca más. Debemos poder hacerlo, sacudiéndonos de encima planteamientos egoístas y derrotistas. Buenos días.