La Caleta esquiva de momento su desahucio: "Parecía imposible"
El restaurante de Sant Vicenç de Montalt, abierto desde 1995, está dedicado a la cocina marinera y tiene margen para estar abierto tres meses más
Final feliz para La Caleta. El restaurante a pie de playa que sirve platos de cocina marinera en Sant Vicenç de Montalt desde 1995 ha evitado el cierre del local. Lo ha decidido el Juzgado Contencioso Administrativo número 9 de Barcelona, quien ha suspendido temporalmente el desahucio del restaurante que estaba previsto para este jueves 30 de julio. Hoy por hoy, el aplazamiento es de tres meses, hasta que acabe la temporada de verano.
Desde el negocio celebran la resolución y han enviado su agradecimiento a todo el mundo que se ha hecho eco de los hechos. "Parecía imposible", aseguran en una publicación en su cuenta de Instagram la familia Casado, la actual generación al frente del restaurante. "Gracias a todas las personas que nos habéis escrito, que nos habéis llamado, que habéis venido estos días al restaurante y que habéis compartido nuestra historia. El afecto que hemos recibido ha sido inmenso", recalcan.
Los hechos que explican por qué el anuncio de desahucio se viralizó rápidamente en las redes y causó un revuelo en el municipio se remontan a 2017. Aquel año, la propiedad donde está construido el local pasó de Adif a la Demarcación de Costas del Estado de Barcelona, pero, durante la transacción, los propietarios del local no fueron notificados del cambio.
Así, a pesar de que La Caleta hubiera firmado un contrato con Adif según el cual podían continuar trabajando en el terreno quince años más, a mediados de julio, Albert Casado recibió una carta de Costas que le anunciaba que lo desahuciarían porque el terreno no cumple la normativa de la ley de costas. "Es un lío porque, para empezar, nosotros no lo sabíamos y, después, que hemos continuado pagando como siempre el alquiler a Adif; hace setenta y un años que pagamos semestralmente", aseguraba Casado a el ARA.
Cuando recibieron el anuncio, el restaurante se despidió de sus clientes a través de las redes sociales, y lo hicieron convencidos de que no podrían resolver la situación. “A pesar de que todos mis papeles están en regla, es como si el juez hubiera inhabilitado el contrato en vigor que yo tengo, porque hay una sentencia firme de desahucio”, remarcaba Casado.
Ahora bien, la mediación del Ayuntamiento de Sant Vicenç de Montalt con la Dirección General de Políticas del Litoral, la Demarcación de Costas de Cataluña, la Delegación del Gobierno en Cataluña y el Departamento de Presidencia de la Generalitat ha permitido suspender temporalmente la ejecución del cierre hasta que el ministerio Fiscal y la Administración del Estado presenten sus alegaciones. "Hemos trabajado con discreción, responsabilidad y determinación para abrir vías de diálogo entre las administraciones competentes", ha apuntado el alcalde del municipio, Javier Sandoval. "No podíamos quedarnos de brazos cruzados ante una situación que afecta a un establecimiento tan arraigado en nuestro municipio", ha concluido.