Más movimientos de bodegas en el Penedès: Corpinnat se extiende al Baix Penedès con la incorporación de una bodega inédita
Mas Vilella, de Albert Jané, entra dos espumosos en la marca, que crece con la bodega veintitrés y doce mil botellas más
La Bisbal del PenedèsLa marca de espumosos Corpinnat se extiende por primera vez por el Baix Penedès: desde el 1 de julio la bodega Mas Vilella, del elaborador Albert Jané, comenzará a etiquetar y a comercializar los dos espumosos que elabora, un rosado y un blanco, bajo el nombre de Corpinnat. “Pedí poder entrar en Corpinnat en 2024, cuando empecé a elaborarlos porque mi filosofía coincide con la suya, que significa vendimia a mano, viña ecológica, vinificación integral, crianzas largas, compromiso con las variedades históricas, viñedos de propiedad o de contratos de larga duración con un precio mínimo garantizado para el viticultor y auditorías externas anuales”, explica Albert Jané, que añade que cada uno de los dos espumosos los venderá a veinte euros.
El nombre de Mas Vilella hace referencia a la masía familiar, donde había trabajado y vivido Albert con su padre de pequeño. “Cuando mi padre murió, en 2015, la adquirí, a pesar de que, desde 1996, siempre había ido yendo, especialmente los fines de semana”, dice Albert Jané, que explica que la singularidad de la viña vieja, con un paisaje sembrado de márgenes de piedra, bancales, con margallones, todo ello situado a trescientos metros de altura y desde donde se ve el mar, es lo que quiere transmitir a los dos espumosos. El rosado es un monovarietal de sumoll, mientras que el Mas Vilella blanco es un coupage de xarel·lo, macabeo y sumoll. “Todo mi esfuerzo y filosofía es transmitir a la copa este paisaje descrito, el de Mas Vilella”, dice Ventura, y añade que los dos primeros espumosos salen con más de dieciocho meses de crianza, que son los mínimos que marca el reglamento Corpinnat.Un monovarietal de malvasía, el espumoso del futuro
De cara al futuro, la idea con la que trabaja es la de ampliar la producción con nuevos espumosos, concretamente con un monovarietal de malvasía de Sitges, y también querría aumentar la producción. “Entre los dos espumosos hacen doce mil botellas, pero me gustaría ampliarla hasta veinte mil”, señala.Sobre el futuro del Penedès en general, Jané opina que “es un territorio amenazado por la presión de las ciudades que lo rodean, por eso preservar la viña y elaborar espumosos de calidad es lo mejor que podemos hacer para creernos el territorio”. Jané también añade que adquirir un Corpinnat o un vino de la DO Penedès es apostar por la singularidad “tal como haríamos con la compra de un vigneron pequeño francés; compras paisaje, singularidad y emociones, que son las que transmiten nuestras viñas”.El elaborador relata que hacía veinte años que no hacía espumosos, y cuando en 2024 se puso de nuevo, tuvo claro que debía entrarlos en Corpinnat. Antes de todo este tiempo, Albert Jané ha estado haciendo vinos en la DO Montsant (Acústic celler) y en la DOQ Priorat (Ritme celler). En todos los proyectos vitivinícolas trabajan sus dos hijos mayores, Paula y Jordi.Con la entrada de Mas Vilella, Corpinnat suma veintitrés bodegas en el Penedès, con un total de más de seis millones de botellas. Actualmente el territorio vive un momento de debate intenso con tres marcas elaboradoras de espumosos: DO Cava, Clàssic Penedès y Corpinnat para un territorio pequeño. De hecho, la DO Penedès ha dado pasos para conseguir incorporar la marca Corpinnat dentro de su denominación de origen. Por su parte, la DO Cava, con ciento noventa millones de botellas, acaba de estrenar junta reguladora. El pasado abril, una bodega histórica de la DO Cava, Juvé & Camps, abandonó la denominación de origen para entrar también a Corpinnat.