Ni un día en casa

Restaurante Can Violí: un viaje de sabores entre Cataluña, Italia y el Mediterráneo

Pep Bielsa fusiona territorios en un local de Sants que ha tenido un hermano pequeño: Ultramarins Riera

Can Violí

  • Dirección: pl. de Iberia, 2, Barcelona 08014
  • Carta: mediterránea
  • Obligado: los baños rellenos de cordero con emulsión de cebolla caramelizada y kimchi
  • Vino: carta cuidada con muchos vinos catalanes
  • Servicio: eficiente y rápido
  • Local: con terraza en una plaza de Sants
  • Precio por persona: 35 €

Pep Bielsa nació en L'Hospitalet de l'Infant, en la costa tarraconense, en el corazón del Mediterráneo. Allí, en la casa familiar, empezó a sentir el gusanillo de la gastronomía observando a su madre cocinar los platos típicos catalanes, de aquellos que llamamos de chup-chup.

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Estudió historia y, después de completar sus estudios en Nápoles, descubrió el vínculo entre las recetas de la gastronomía italiana, la catalana y el Mediterráneo. Por eso, al regresar a Barcelona y con la ayuda de un socio que conoció en la ciudad italiana, Alessandro Miraglia, abrió en el 2018 Can Violí, en el barrio de Sants, para plasmar y fusionar en una carta la unión de los tres conceptos: Nápoles, Mediterráneo y Cataluña. "Lo que más me preocupa es saber transmitir la esencia de este pequeño local, del porqué lo abrí. Por eso creo que la carta es la mejor manera", dice Pep. Para dar vida a esta visión en los platos, Pep fichó al chef Samuele Lastrucci, nacido en Florencia, una de las cunas de la gastronomía italiana.

Empezamos compartiendo las alcachofas confitadas con trufa negra y salsa de queso manchego, los rollitos de langostino con queso de cabra, jamón ibérico y emulsión de albahaca y los chipirones con huevo a baja temperatura y jamón. De segundo pedimos el bistec tártaro, los baños rellenos de cordero con emulsión de cebolla caramelizada y kimchi y el magret de pato con salsa de moscatel y médula ósea. Acabamos las últimas copas del Teix, un vino tinto del Montsant del Celler Serra Major, compartiendo el postre: el pastel de quesoen la albahaca con confitura de frutos del bosque y el tiramisú, ambos caseros.

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Un hermano pequeño

En sus inicios, Pep lo era todo en su local: cocinaba y dirigía la sala, pero ahora debe repartirse porque, como dice él, "ha nacido el hermano pequeño de Can Violí". Ha abierto el restaurante Ultramarins Riera, también en Sants. "Lo hemos hecho con una intención, que sea más de platos de degustación, de estar más tiempo en la mesa", explica Pep. Habla con un cariño especial del primer restaurante, porque fue el inicio de todo. "Es como un cuadro que va saliendo, que vas pintando paulatinamente. Al principio era una cosa y ahora te representa cada vez más. Lo he hecho yo, con mi magia, y está hecho en primera persona, y eso enorgullece", dice Pep sacando pecho.

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Como buen historiador, Pep explica que el nombre del local es un pequeño homenaje al pasado del barrio. "En esta plaza, había un vagabundo que tocaba el violín para ganarse la vida y pensamos que, si ese violín sigue sonando, él sigue vivo y el barrio también". Es su forma de tejer lazos entre la cocina de la madre, los estudios de historia, Nápoles, el Mediterráneo y Cataluña. Como dice el refrán, la historia la escriben los vencedores, pero en Can Violí la redactan los sabores y tradiciones. Este pequeño rincón de Sants late al ritmo de Pep Bielsa, que sigue cocinando y haciendo chup-chup su propia historia y saboreando el pasado y el presente en cada bocado.