Cinco ideas de actividades familiares en Andorra para huir del sedentarismo
Rutas, puentes colgantes, actividades de agua o museos interactivos son algunas de las propuestas
Andorra la ViejaCon la llegada de las vacaciones es el momento de planificar alguna escapada o actividad al aire libre con los pequeños de casa. Comienza la búsqueda de ideas veraniegas que nos permitan huir de las altas temperaturas y a la vez evitar el sofá. El plan de película y palomitas lo reservamos para el próximo invierno y ahora toca disfrutar del entorno, descubrir nuevos paisajes y alejarnos de la rutina urbana. Para hacerlo fácil os proponemos cinco ideas de rutas sencillas y planes a la sombra para hacer en familia.
Itinerarios familiares
Después de un curso a contrarreloj es importante detenerse porque, tal como dice la educadora física y dietista Astrid Barqué, “compartir tiempo de ocio y actividad física es fundamental para crear vínculos. La prioridad no debe ser hacer grandes entrenamientos o rutas complicadas, solo disfrutar y que los pequeños se sientan incluidos. Por eso una buena manera de empezar es con los recorridos sencillos y familiares que se ofrecen en todas las oficinas de turismo”. Eso sí, Barqué nos advierte que “llega un punto en que los hijos tiran más que nosotros y el trabajo será nuestro para seguirlos”.
Senderismo e insectos
Sin ir muy lejos, en Andorra, se encuentra uno de los itinerarios más familiares para iniciarse en el senderismo. Se trata de la ruta “Los amigos del Estevet” que nos lleva a adentrarnos en el bosque del Obac, situado en la misma Andorra la Vella. El camino pasa por diferentes etapas donde se encuentran juegos y retos para descubrir las especies e insectos de la zona. La ruta es circular y sencilla, no llega a los dos kilómetros y hay pocas dificultades en el recorrido. “Este tipo de actividades con juegos son perfectas para empezar a caminar” nos dice la educadora física.
Emoción y alturas
Para aquellos que buscan una opción más de aventura y sin mayores dificultades en el recorrido, también en Andorra pueden optar por el Puente Tibetano de Canillo donde está la emoción de las alturas y a la vez un acceso totalmente preparado para niños. A pesar de la impresión de cruzar un puente colgante, es una excursión corta y fácil con un autobús gratuito que llega hasta el puente y una caminata previa de un kilómetro hasta el inicio de la pasarela (los niños de hasta 5 años tienen la entrada gratuita).
Agua, deportes combinados y pump tracks
¿Y si los hijos no nos quieren seguir? Según Astrid Barqué, “las actividades de agua siempre funcionan, al final los niños necesitan hacer cosas y por eso es importante programarlo. Una buena solución es combinar deportes: por ejemplo, si nosotros somos de salir a correr, los hijos nos pueden acompañar en patines o en la bicicleta. Cada vez hay más espacios pensados para la vida activa como los patinódromos o los pump tracks (circuito de saltos)”.
Museos interactivos
Una buena estrategia es combinar las excursiones al aire libre con tardes más frescas a la sombra y dentro de un museo. Hay bastantes opciones de museos interactivos y que incluyen actividades y juegos para niños, como el Bici Lab de Andorra. Este espacio cultural acoge una gran colección de más de 300 bicicletas históricas y experiencias inmersivas como un simulador de realidad virtual que nos hace vivir la sensación de pedalear por la montaña. Una visita pensada para todos los públicos y tan accesible que nos permite ir incluso con bebés.
Caminatas sencillas, museos y propuestas para un estilo de vida activo que nos pueden ayudar a aprovechar mejor las vacaciones y abrir la puerta a descubrir nuevas actividades para hacer en familia durante todo el año.