Salvador Dalí ya tiene casa en el paseo de Gracia
La experiencia inmersiva 'Dalí Cibernético' se instala de manera permanente en la Casa Amatller
BarcelonaEl caso de Salvador Dalí refleja las reservas históricas de las autoridades a la hora de rendirle homenaje con un espacio público en Barcelona. Desde que murió en 1989 y hasta 2021, todos los intentos de dedicarle una calle o una plaza quedaron en el cajón. Una de las ideas recurrentes fue dedicarle un espacio en torno a la futura estación de La Sagrera, pero no se concretó. Dalí no está en el nomenclátor, pero, en cambio, a partir de este miércoles tendrá una casa en el paseo de Gracia, concretamente en la Casa Amatller, que acogerá de manera permanente una nueva versión, actualizada y ampliada, de Dalí cibernético, la experiencia inmersiva que Layers of Reality y la Fundación Gala-Salvador Dalí estrenaron en el Centro de Artes Digitales Ideal en 2022. "Cuatro años después tocaba dar un paso adelante", afirma el fundador y director de Layers of Reality, Jordi Sellas.
La nueva atracción lleva por título Dalí Boulevard Cibernético, y el 50% del contenido es nuevo. El de la gran sala inmersiva y el metaverso son los mismos, pero los han remasterizado. Las sorpresas comienzan nada más llegar. En el espacio de bienvenida hay una reproducción del traje de astronauta dorado que el artista ampurdanés diseñó en 1958. El recorrido continúa con la sala Sueños surrealistas. En ella se pueden ver la videoinstalación El paisaje del Ampurdán y objetos originales como uno de los ejemplares de la revista Nugget, en la que en 1957 Dalí publicó unas predicciones para el futuro ilustradas, entre las cuales está la de una "máquina de soñar" que debía permitir acceder sistemáticamente a los sueños, cosa que, para Dalí, debía ser un estímulo para la imaginación. En la misma línea de la relación de Dalí con las revistas, hay un ejemplar de la edición especial de Vogue dedicado al artista en 1971. Y el recorrido continúa con un espacio dedicado a las joyas en movimiento, donde se pueden ver reproducciones digitales de El corazón real y El cáliz de la vida. "Cuando la ves toda entera aparece una figura de Dalí absolutamente poliédrica, interesante, divertida y también muy actual y muy nuestra", dice Sellas.
Las mujeres del 2045 según Dalí
Uno de los atractivos de Dalí Boulevard Cibernético se encuentra en los objetos originales: en la tercera sala hay un bastón suyo y unas gafas Eskimo Eclipse, de Courrèges, famosas porque la modelo danesa Lotte Tarp las llevaba en una fotografía junto a Dalí en la casa de Portlligat. Para Dalí la moda era más que indumentaria, y la veía como pequeñas máquinas para trascender, como queda patente con una reproducción del vestido de alta costura Vestido para el año 2045 que hizo en colaboración con Christian Dior. Según Dalí, la mujer del futuro sería una “sobrecivilizada” que necesitaría apoyo moral y espiritual, representado por un bastón.
Otra de las novedades es la proyección, inédita en color, de una performance realizada por Dalí en 1966 en el Parc Güell con la compañía Harkness Ballet, una de las acciones con las cuales, además de romper las fronteras entre las artes, volvió a reivindicar a Gaudí. Además del vídeo se puede ver uno de los vestidos que llevaba el cuerpo de baile, creado por Paco Rabanne, hecho de plástico y anillas metálicas.
El interés de Dalí por la ciencia
Antes de volver a Barcelona Dalí cibernético se pudo ver en ciudades como Londres, Berlín, Copenhague, Leipzig, Varsovia, Brujas, Buenos Aires, Lisboa, Atenas, Tesalónica, Tel-Aviv y Riad. "Ha sido un éxito rotundo", asegura Sellas. La tesis de la proyección es cómo la obra de Dalí está injertada de sus obsesiones científicas, como la estricta base geométrica de sus cuadros aparentemente caóticos, el interés por la física nuclear y la cuántica, la cuarta dimensión y el ADN. Por otro lado, hay un fragmento hecho con la técnica del anaglifo que se puede ver en tres dimensiones con las características gafas que tienen un cristal rojo y el otro azul. Otra sorpresa de esta parte es que se sobreponen algunas pinturas, como El gran masturbador, El molino. Paisaje de Cadaqués y Figura en una ventana, sobre imágenes reales de los paisajes de Cadaqués y el cabo de Creus que aparecen.
La dinámica de la gran sala inmersiva se basa en transformar los cuadros de Dalí y darles vida. A continuación se pueden ver los cuadros enteros para que el público no olvide los referentes. Pero como Dalí no paraba de experimentar, la pieza incluye un fragmento de tres minutos de imágenes generadas por inteligencia artificial a partir de los parámetros de las pinturas de Dalí, obra del estudio turco Ouchhh. Para evitar confusiones, esta parte se distingue del resto.
A diferencia de experiencias inmersivas anteriores de Gustav Klimt y Frida Kahlo, en la de Dalí no hay elementos arquitectónicos, como museos y viviendas, para enmarcar las obras de arte, así que las imágenes cobran todo el protagonismo. En cuanto al metaverso, el público emprende en grupo, y convertido en un avatar, un viaje de doce minutos por el universo onírico de Dalí. La travesía se hace a bordo de un barco cuya cabina es la Torre Galatea y el mascarón de proa es una Gala desnuda. Para no hacer muchos spoilers, se puede decir que aparecen los panes del Ampurdán con tres costras, hormigas, un enjambre de luciérnagas, un huevo gigante dentro del cual se puede entrar y escuchar al artista y una luna que se convierte en un huevo que acaba convirtiéndose en un sol. Los autores de esta pieza son el estudio Univrs.
En el tramo final del recorrido se encuentra el bulevar surrealista al que hace referencia el título. Se trata de un espacio interactivo donde cada visitante colorea a mano una lámina inspirada en los diseños de Dalí y, al escanearla, ve cobrar vida una proyección de un paseo surrealista que funde el paseo de Gracia con los paisajes del Ampurdán, donde los ángeles de la fachada del Teatro-Museo de Figueras desfilan con los vestidos que han aparecido a lo largo de la exposición. Y, para terminar, se pueden ver clips televisivos de Dalí en una pequeña sala de cine.