Cesc Gay: "Prefiero que mi película se estrene directamente en Netflix"
Javier Cámara, Carmen Machi y Javier Gutiérrez protagonizan ‘53 domingos’, la nueva comedia del director barcelonés
BarcelonaLas historias de Cesc Gay (Barcelona, 1967) vuelven a viajar del escenario a la pantalla. Después de Sentimental, que adaptaba su debut como dramaturgo (Los vecinos de arriba), el director ha convertido 53 domingos, la obra que estrenó en el Teatre Romea en 2020, en su primera película original de Netflix: 53 domingos, que llegará a la plataforma este viernes. La trama y los personajes se mantienen casi intactos: tres hermanos intentan encontrarse un día para decidir qué hacer con un padre que empieza a desvariar y la mujer de uno de los hermanos, que disfruta del espectáculo de verlos discutir. Lo que sí cambia es el reparto: Javier Cámara, Carmen Machi, Javier Gutiérrez y Alexandra Jiménez interpretan los papeles que en el teatro hacían Pere Arquillué, Marta Marco, Lluís Villanueva y Àgata Roca.
Si Los vecinos de arriba nació a raíz de una anécdota de Gay –el furor orgásmico de una vecina–, el origen de 53 domingos es el interés del director por las discusiones en las que se enredan a menudo los hermanos. “Yo tengo muy buena relación con los míos, pero siempre me ha parecido curioso cómo se pueden llegar a discutir los hermanos, y que haya tanta envidia y reproches en un vínculo tan cercano y que viene de tan lejos —explica Gay—. Hay conflictos de los 10 años que todavía están a los 60 y que se magnifican cuando aparecen temas serios como cuidar a los padres”. La película, como el personaje de Jiménez, observa con evidente deleite las riñas y tirones de los hermanos, y exprime el jugo cómico de las situaciones. “Los amigos se pueden enfadar y no volver a verse, pero los hermanos no pueden –señala Gay–. Es como una ex cuando hay hijos en común, no rompes nunca del todo. Y esto es lo que me interesaba, este no poder pelearte, que te lleva a disimular. Y esa cosa tan burguesa de hacer ver que no pasa nada, pero que un pequeño comentario pueda provocar un incendio”.
Que las dos películas de Gay escritas pensando primero en el teatro sean las más directamente cómicas del director tiene una explicación muy simple. “El cine se ha vuelto muy serio e intenso –dice–. La gente va al cine buscando una cierta solemnidad”. Por eso, en lugar de ensayar el discurso resignado de tantos directores, Gay celebra que 53 domingos se estrene en una plataforma. “Me encanta que mi película no se estrene en los cines, prefiero que se estrene directamente en Netflix –asegura–. Las plataformas son ideales para un tipo de película como esta, que duran 70 minutos y tienen un tono ideal para ver en casa”. Evidentemente, subraya, lo que funciona para 53 domingos no tiene que servir para todas las películas. A Gay le habría sabido muy mal que Mi amiga Eva no se proyectara en cines. Pero en el caso de su nuevo film, insiste, un estreno en plataformas le parece “muy adecuada, sin desmerecer la película en ningún sentido”.
A 53 domingos repite Javier Cámara, actor habitual de Gay que también aparecía en Sentimental. Su papel en los dos films es justamente el que hacía Pere Arquillué en las obras de teatro. “Son dos cómplices, dos actores con energías diferentes, pero al mismo tiempo muy similares y una capacidad brutal para la comedia –apunta Gay–. Y me pareció interesante trasladar esta repetición de actor al cine”. El director reconoce que el reparto surgió de la “carta a los Reyes” que hace para todas las películas, y que en esta ocasión se hizo realidad. “Hemos tenido mucha suerte”. En cuanto a la dificultad para acertar el tono de la película, Gay subraya el trabajo con Javier Gutiérrez y su personaje de hermano triunfador. “Ya me pasó en el teatro con Lluís Villanueva, que hacía el mismo papel, a quien insistí en que la clave era que él era una de esas personas que no se dan cuenta del daño que te hacen con las cosas que te dicen. Recuerdo a un amigo que, cuando se estrenó Mi amiga Eva, me dijo: «Mañana voy a ver tu película, a ver si me gusta más que la anterior». El típico comentario hecho desde la más absoluta inocencia que a mí no me dejará dormir durante dos días”.
Un 'remake' millonario
El cine de Cesc Gay también está de actualidad gracias al éxito que tuvo en Sundance The invite, el remake de Sentimental con Olivia Wilde, Seth Rogen, Penélope Cruz y Edward Norton en el reparto, que fue adquirida por A24 por más de 10 millones de euros. “Tengo amigos que cuando salió la noticia se pensaban que ahora soy millonario, pero no, los 10 millones son para los productores americanos”. El director todavía no ha visto el remake, aunque ha hablado con Penélope Cruz y Olivia Wilde, también directora de la cinta. “El productor me explicó el otro día que se estrenará el 27 de junio en Estados Unidos, y aquí la distribuirá Elastica”, dice Gay, que sí ha podido ver algunos de los siete remakes que se han hecho de la película y está completamente fascinado. “Es curiosísimo ver otras versiones de tu película. La coreana me dejó alucinada –dice–. El director sabía claramente lo que tenía entre manos, pero, de repente, encontró un filón en un diálogo del Javier y la Griselda y se dedicó a hacer planos y planos del tío tocando el culo de la mujer”.
El director sospecha que el éxito internacional de la historia tiene que ver con la facilidad de adaptarla. “Los productores la ven y se dan cuenta enseguida de que es barata: cuatro actores y un decorado –apunta–. Y tiene un texto muy sólido en el sentido de que son como fichas de dominó: no puedes cambiar ni una frase, la una te lleva a la otra”. 53 diumenges también ha empezado a hacer recorrido internacional y se ha representado en un par de países sudamericanos y, el mes que viene, en Múnich. Gay espera que el estreno de la adaptación en Netflix haga crecer el interés por el texto, pero asume que el éxito será muy inferior al de su primera obra. “Esta es una historia un poco más compleja y, a diferencia de Los vecinos de arriba o Sentimental, no se alimenta del sexo, que es un ingrediente que siempre vende mucho”, señala.