Cine

Richard Linklater y Ethan Hawke cantan al desamor en la magnífica 'Blue moon'

La Berlinale estrena el 'biopic' sobre Lorenz Hart, novena colaboración entre el cineasta y su actor más fiel

Margaret Qualley, Ethan Hawke, Richard Linklater y Andrew Scott en Berlín.
18/02/2025
3 min
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Enviado especial al Festival de Berlín"Conoces la expresión para bien o para mal? Pues yo estoy entrando en la fase para mal de mi vida", dice el protagonista de Blue moon, presentada este martes en la Berlinale. La frase podría servir de resumen del momento vital de Lorenz Hart que trata de capturar Richard Linklater en esta película sobre uno de los mejores letristas de la música popular estadounidense del siglo XX, que formó un tándem exitoso con el compositor Richard Rodgers: My funny valentine o la misma Blue moon son dos de los cientos de canciones que crearon hasta que el alcoholismo de Hart empujó a Rodgers a buscar a un letrista más fiable, Oscar Hammerstein. La noche de 1943 en la que se ambienta Blue moon es precisamente la del estreno del musical Oklahoma!, primera colaboración de Rodgers con Hammerstein, un éxito estratosférico que, de algún modo, cerraba la puerta a retomar el tándem Rodgers & Hart.

En Blue moon, el director de Boyhood firma una de sus películas más cálidas y acogedoras, un agridulce retrato de un genio en horas bajas que captura el alma contradictoria, bella y trágica del personaje. Lo interpreta maravillosamente Ethan Hawke, secundado por un grupo de intérpretes excelentes: Margaret Qualley (nominada al Oscar por The substance), Andrew Scott, Bobby Cannavale... Entre todos hacen que las páginas y páginas de diálogos del fantástico guión de Robert Kaplow –el autor de la novela Me and Orson Welles que Linklater adaptó en el 2008– adquieran una musicalidad irresistible, encadenando las anécdotas, esperanzas y pequeñas maldades que Hart suelta sin descanso durante los 100 minutos de una película que transcurre casi en un solo espacio y en tiempo real, ejercicio de estilo coherente con el mundo teatral que retrata y que no resta una brizna de emoción al film.

Margaret Qualley y Ethan Hawke en la película 'Blue moon'.

El público de la Berlinale ha recibido Blue moon con muchas risas y una de las mayores ovaciones de esta edición. "Siempre me ha gustado el teatro musical de la época y hemos intentado que la película sea como una canción de Rodgers & Hart: bonita, triste y divertida, a la vez", ha resumido sus intenciones Linklater en rueda de prensa. "Es básicamente una película de una escena –ha añadido Hawke–. Prepararte para algo así es como prepararte para Macbeth. Teníamos escenas de 10 u 11 páginas". Al actor, por cierto, tuvieron que retocarlo digitalmente en algunas escenas para simular la baja estatura de Hart. "Era un hombre muy bajito, sí, pero también era grande –dice Hawke–. Era un amante y un solitario. Era profundamente inseguro y tenía una gran confianza en sí mismo. Son contradicciones que me encantan, le hacen más real y crean una dinámica interesante".

Humanidad y empatía

Viendo Blue moon, de hecho, cuesta recordar a un director que quiera a sus personajes como Linklater, que nunca se deleita en el sufrimiento ni la amargura de las situaciones: confiere dignidad al socio herido en el orgullo, y empatía al amigo triunfador o a la mujer objeto de un amor no correspondido. En esta canción de desamor no hay buenos ni malos, sino mucha humanidad y reflexiones lúcidas y chispeantes sobre la belleza, el arte, el deseo y la necesidad de amar. "Es extraño ver una película sobre corazones rotos en la que todo el mundo se esfuerza tanto por ser amable –apunta Hawke–. Richard muestra a los seres humanos en toda su fragilidad, pero con respeto y honor. Hay muchas películas que muestran a la gente haciéndose daño, pero aquí intentan llevarse bien y, sin embargo, se hacen daño. Como en la vida misma".

¿Tiene el filme posibilidades de aparecer en la parte noble del palmarés? Parece difícil sin un trasfondo político más explícito, factor siempre decisivo en el Festival de Berlín, aunque la forma de presentar sin tapujos la sexualidad omnívora de Hart seguro que agradará al presidente del jurado, Todd Haynes. En todo caso, el cine le debe a Linklater un premio importante, sobre todo la Berlinale, que en 2014 dejó pasar la oportunidad de entregarle un Oso de Oro por Boyhood. En Berlín, por cierto, Linklater y Hawke ya presentaron juntos Antes del amanecer (1995) y Antes del atardecer (2004), primera y tercera entrega de una serie que, por el momento, se resiste a concretar una cuarta entrega. Pero con Blue moon ya son nueve las colaboraciones entre actor y director. Y, como evocando esa provechosa relación artística, Hawke ha confesado que su frase favorita del filme –donde se habla constantemente de frases favoritas de otras películas– es cuando Hart le dice a un joven George Roy Hill: "Ten cuidado con el amor y presta más atención a la amistad. Dura más tiempo".

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