El rock de Geese triunfa en un Primavera Sound condicionado por la lluvia
El viento y el agua obligan a suspender temporalmente los conciertos
BarcelonaDe vez en cuando la lluvia reclama un espacio como cabeza de cartel en el Primavera Sound. Sucedió hace un par de años durante el memorable concierto de PJ Harvey y ha vuelto a pasar este jueves por la tarde, cuando el recinto del Fórum ya estaba bien lleno de un público dispuesto a repartirse entre los diferentes escenarios. La lluvia y el viento han condicionado la primera jornada, y "por motivos de seguridad" se han suspendido temporalmente las actuaciones en los dos escenarios principales, y más tarde en el resto de escenarios. Ha sido la decisión tomada diligentemente por la dirección del festival, y comunicada en catalán, castellano e inglés por todo el recinto.
Con la progresiva retirada de la lluvia, y a las diez y cuarto de la noche, se ha ido recuperando la actividad en los escenarios secundarios, mientras la organización trabajaba para volver a tener a punto los dos escenarios principales, pero sin previsión horaria. Hay que recordar que de madrugada están previstos los conciertos de Massive Attack, de Doja Cat y de Bad Gyal.
Aun así, ha habido buenos conciertos antes y –mientras ha habido escenarios abiertos– durante la lluvia.
. Geese, que venían precedidos por la buena recepción del disco La lluvia llegó sobre las siete y media, primero tímidamente, precisamente cuando comenzaba la actuación de Geese. El concierto justificó la expectación que había en la parte central del Fòrum, muy llena. Era el nombre joven del día. Lástima que la apoteosis no fuera total: a medida que la lluvia y el viento ganaban intensidad, muchos espectadores se marchaban para buscar refugio. Lo mismo pasaba en otras zonas del recinto. La multitud que se mantuvo delante del escenario pudo disfrutar de un buen concierto comandado por un líder de carisma reservado pero magnético. Acento de Brooklyn, chándal Adidas al estilo de Manchester de los 90 y una inteligente dinámica entre melodía vocal y riffs de guitarra y batería. Todo muy conectado a la historia musical de Nueva York, como el rock de Crusades y el punk-rock de Islands of men. Geese, que venían precedidos por la buena recepción del disco Getting killed, se han ganado volver al Primavera Sound para actuar en los escenarios principales, si puede ser un día sin lluvia.
La alternativa de primera hora era asomar la cabeza por el escenario Schwarzkopf, “el de la peluquería” según la sabiduría popular. Antes de las 17 h los surcoreanos Hypnosis Therapy ya repartían beats de rave diurna; de hecho, más que el primer concierto del primer día del festival parecía el último de un after un domingo. El público, agradecido por naturaleza, pasaba el rato bastante entretenido junto al mar, e incluso se agachaba cuando el vocalista les pedía a gritos.
Los contrastes son moneda habitual en el festival. Por eso el mismo escenario acogía el magnífico pop de atardecer de Renaldo & Clara. La leridana Clara Viñals comenzó con Repartir y Quines coses de mi, dos de las joyas del disco L’encant, y continuó ejerciendo de referente para tantas artistas que injertan pop en propuestas bailables. Para llegar a los escenarios principales, patrocinados por un banco (Revolut) y “la conselleria de Música” (Estrella Damm), había que atravesar todo el recinto, pasando, por ejemplo, por el nuevo miniescenario Disney o por las barras, donde la cerveza cuesta 6 euros, uno más que el año pasado.
Una vez en la plataforma marina (el Mordor alfombrado de verde según el pueblo), Blood Orange, el proyecto del británico Devonté Hynes, repartía un sensible R&B atmosférico con guitarra. Sin embargo, a media tarde era más estimulante la oferta de escenarios pequeños, como la del Port, donde actuaron las británicas The New Eves: rock vestido de punk con violonchelo, violín y flauta y una innegable capacidad para sorprender, recordando la primera PJ Harvey, rememorando la determinación rítmica de las Riot Grrrls o proponiendo espirales de electricidad postpunk. Espléndidas, claro. Y después entre el público en el concierto de Geese.