El escritor que se inventó la novela policíaca catalana mientras buscaba zanahorias
Rafael Tasis vuelve a las librerías gracias a la edición en un solo volumen de sus tres novelas más conocidas, 'La Biblia valenciana', 'Es hora de plegar' y 'Un crimen en el Paralelo'
BarcelonaLa colección Crímenes.es celebra un hito importante, la llegada al número 100, con un volumen excepcional, Barcelona, trilogía policíaca, que reúne las tres novelas policíacas de Rafael Tasis (Barcelona, 1906-París, 1966): Un crimen en el Paralelo, La Biblia valenciana y Es hora de plegar. Según comenta su director, Àlex Martín Escribà (Barcelona, 1974), doctor por la Universidad de Salamanca con una tesis sobre el género criminal en Cataluña, valía la pena "volver a los orígenes del género" con este libro, haciendo "un reconocimiento a Rafael Tasis, la persona que abrió sus puertas". Para Àlex Martín, Tasis es "Edgar Allan Poe catalán".
Rafael Tasis y Marca fue escritor, articulista, traductor, periodista, activista político y crítico literario. Durante años regentó la librería familiar situada en la rambla dels Caputxins, punto de reunión de la intelectualidad catalana. Pese a haber sido muy prolífico en muchos géneros literarios (ensayo, crítica y novela), carecía de estudios superiores: "Me lo he tenido que aprender todo yo, al azar de lecturas, fuera de las horas de trabajo, sin método ni disciplina ni conocimientos básicos", confiesa en un discurso de 1966 recogido por Martín en la introducción del volumen.
La incursión de Tasis en el género criminal tuvo lugar en el exilio. "Por circunstancias políticas, tuvo que exiliarse el año 39 en París, y del 39 al 48 tiene acceso a la literatura policial ya la novela negra", explica Martín. En Francia, "se convierte en un gran lector de narrativa popular y, además, entra en contacto con Ferran Canyameres, que había firmado un contrato con Georges Simenon para traducirle todas las novelas". Pero había un problema: "Canyameres no era capaz de seguir el ritmo de Simenon, que sacaba una novela cada 15 días, y entonces contactó con una serie de amigos para que le ayudaran a traducir las novelas. Y Rafael Tasis, en nueve meses [de diciembre de 1942 a agosto de 1943], traduce trece novelas de Simenon".
El exilio en París
En 1944, mientras residía en París, Tasis supo que en un pueblo podría conseguir zanahorias para alimentar a la familia y, después de un viaje agónico, las consiguió. A su regreso, una alarma por bombardeo le atrapó en una estación y, sentado, recordó una noticia de hacía años sobre la muerte de una vendedora de lotería. Así es como nació Un crimen en el Paralelo, su primera novela negra. Poco después escribió La Biblia valenciana y, diez años más tarde, Es hora de plegar. Sin embargo, las novelas se publicaron en orden inverso: en 1960, 1955 y 1956. La trilogía de Clandestina, "que nunca se había publicado en una edición ómnibus", recuerda Martín, ordena las novelas tal y como fueron concebidas.
"Las tres novelas de Tasis son muy simenonianas. Es decir, son muy urbanas y cotidianas". Martín defiende que el acierto de la trilogía, por un lado, está en los protagonistas: "El tenaz, perseverante y rebelde Jaume Vilagut, joven comisario de policía del distrito de la Catedral, de gran coraje, nada intelectual, exento de sentimentalismo" y Francesc Caldes, "periodista-reportero, de los periodistas-reporteros, intuidores historia con excelentes dotes para la observación y la deducción", leemos en la introducción. Un dúo que sigue siempre el esquema clásico crimen-investigación-resolución y que puede ocuparse de apuñalamientos (Un crimen en el Paralelo), muertos (La Biblia valenciana) o robos (Es hora de plegar).
La otra gran "encuentra", en opinión de Martín, es la crónica ciudadana. Las dos primeras novelas se sitúan "en una Barcelona que Tasis, desde el exilio, imagina antes de los años traumáticos de la guerra". Es hora de plegar, en cambio, pasa a la posguerra. Martín destaca que el "detallismo topográfico" permite ver la evolución de la ciudad y que el autor "hace un recorrido por las calles, por las avenidas, describe los tranvías y también los coches… Cuando viajas con Tasis por estas tres novelas, estás viajando por la modernización de Barcelona".
En definitiva, recuerda Martín, "en Tasis están todos los modelos clásicos de lo que sería la literatura policíaca: está la urbanidad, están los personajes, está el costumbrismo y está la historiografía, que pienso que son los cuatro grandes pilares de estas tres novelas". A partir de ahí, Tasis juega: "Hace urbanidad o ruralidad, detectives, policías o víctimas".
15 años, 100 títulos
Ilya Pérdigo, editor de Clandestina –donde actualmente aparecen los volúmenes de Crímenes.es después de una larga etapa en Alrevés–, se encarga de hacer memoria del nacimiento de la colección. Todo empezó en el 2011 con una antología impulsada por Àlex Martín y Sebastià Bennasar, con 17 relatos de 17 autores catalanes distintos, titulada Crímenes.es. Entonces, continúa Pérdigo, "Martín se presenta un día en la editorial y nos comenta que siente la necesidad de crear la colección". El objetivo era impulsar "un espacio, un marco, donde los autores que ya publicaban novela negra en catalán, pero que lo hacían de forma dispersa", pudieran "crecer y evolucionar".
"Aunque parezca mentira hoy en día –añade el editor–, en ese momento no existía una colección como tal de novela negra en catalán. Evidentemente, veníamos de La Cola de Paja [1963], pero ya hacía muchos años que no existía, y La Negra [1986], de La Magrana, tampoco". Quince años después, Crímenes.es, que inicialmente daba cabida a autores catalanes, ha ido evolucionando y ahora también publica autores internacionales y clásicos catalanes". Es en esta última línea donde encontramos Alguien que no tenía que estar de Manuel de Pedrolo, Querido señor fiscal de Mauricio Serrahima y, ahora, la trilogía de Tasis. Una iniciativa similar a la de Anna Maria Villalonga, que en el 2018 recogió tres novelas negras de Pedrolo en el volumen A la sombra del crimen (Ediciones 62). Entre estos pioneros del género falta uno esencial. "Se puede avanzar que en mayo publicaremos Tarde, sesión continua, de Jaume Fuster, con motivo de los 50 años de su publicación; es un texto muy experimental, un homenaje precioso al cine negro estadounidense –remacha Àlex Martín–. No podemos continuar con Crímenes.es sin un Fuster porque fue un hombre, junto a Vázquez Montalbán, que en los 70 abrió el género y lo modernizaron. Lograron crear una segunda escuela tras los precedentes de Tasis y Pedrolo".