"Hacer que mi madre se entregue a la pasión, al sexo, a los sentimientos, ha sido una gran liberación"
El gran referente de la performance, Marina Abramović, vuelve a sus orígenes con la explícita 'Balkanic Erotic Epic' en el Gran Teatre del Liceu
BarcelonaEl estatus de Marina Abramović (Belgrado, 1946) en el mundo del arte es de tal reconocimiento internacional que puede plantearse hacer prácticamente cualquier cosa y encontrar el apoyo para conseguirlo. Es el caso de un montaje multidisciplinar, multitudinario y sexualmente explícito como Balkan Erotic Epic (Epopeya erótica balcánica), coproducido por seis instituciones culturales internacionales, que llega al Gran Teatro del Liceo del 24 al 30 de enero. Después de estrenarse en Manchester con setenta artistas interpretando a su vez todas las escenas, en Barcelona se verá una versión teatral reducida, con 34 intérpretes dando vida a trece escenas consecutivas que remiten a la historia y las tradiciones folclóricas yugoslavas, que en muchos casos tienen que ver con el vago y las vacas vía de conexión con el universo. Con el cambio, el espectáculo se alarga hasta las cuatro horas, en las que el público podrá entrar y salir de la sala, pero se les obligará a precintar los móviles; sólo se admite la entrada a mayores de 18 años por los nudos y las escenas sexuales simuladas.
Para Abramović, pionera y gran referente de la performance, se trata de un triple retorno "al origen del mundo", dice en referencia al cuadro de Gustave Courbet, porque habla de su casa, de su madre y de sexo. De hecho, la obra comienza con el cortejo fúnebre del líder de la Yugoslavia comunista que dirigió la resistencia partisana contra los nazis durante la Segunda Guerra Mundial, Josep Broz Tito. "No solo porque fuera sexy sino porque me cambió la vida, fue el fin de un periodo importante de mi vida, el fin de mi país, un país que ya no existe porque ahora son siete –explica–. Yo pertenezco al antiguo país. Vengo de los Balcanes, es mi casa y, vaya donde vaya, aunque viva a Nueva York, no pueden sacar a los Balcanes".
La desnudez como poesía
La obra parte de una búsqueda de 25 años en torno a los rituales antiguos que se hacían en todos los países del área balcánica –Albania, Rumanía, Bulgaria, Serbia, Montenegro, Macedonia, y parte de Grecia y Turquía– ya sea para expresar el amor a los hijos o para plantar las cosechas, es decir, de la vida, de la vida. Por ejemplo, en la obra se puede ver la escena Masaje en los senos, donde las mujeres se tocan los senos sobre tumbas para despertar la tierra, o bien Asustando a los Dioses, donde las mujeres corren hacia los campos, se levantan las faldas y muestran sus vaginas en el cielo para alejar las lluvias que impedían la siembra. "He necesitado tiempo para volver a mis orígenes, el lugar más doloroso de mi vida, el que viví como niña –dice Abramović–. Había hecho solo una película hace años, pero se necesita una edad y sabiduría para hacer este espectáculo".
El artista afirma que el reto ha sido "hacer algo que todo el mundo decía que era imposible porque había demasiado desnudo". Ella se soltó para crear "con total libertad" y ha acabado haciendo la mayor producción de su carrera. "No estamos acostumbrados a mirar la desnudez de manera poética, nuestra cultura le asocia muchas veces a la pornografía, especialmente el cuerpo de la mujer –lamenta–. Nosotros intentamos elevar el cuerpo humano para darle un sentido poético. Medios como el New York Times dijeron que utilizamos las vaginas como armas. Es muy puro, es de dónde venimos, las intérpretes se entregan a su poder, estoy muy contenta".
Una de las que capitalizan este sexo explícito es la figura de su madre, interpretada por dos actrices. "Tuve una relación difícil con mi madre. Era una heroína nacional, recibió dos medallas de guerra. Era una comunista convencida y estricta. Nunca se rindió a las emociones, no me dio un beso en toda la vida. Aquí hago que mi madre se entregue a la pasión, al sexo, a los sentimientos, va desnuda y acaba haciendo un trío, son cosas que nunca hizo de la vida. Ha sido una liberación increíble, ha sido terapéutica. Cada vez que veo a mi madre en escena me siento mejor y mejor", afirma Abramović.
Una "nueva forma de arte"
Balkan Erotic Epic tiene la particularidad de unir todas las disciplinas. Hay acciones performativas, pero también hay danza, teatro, música electrónica, banda en directo y cantantes, proyecciones audiovisuales y animación. Es la primera vez que la performer entra en terrenos como la danza y la animación. "Estoy muy contenta de poder decir que es una nueva forma de arte que nunca se había hecho antes. Es muy revolucionaria, no es normal. Es exigente para el público, pero es una experiencia única", afirma Abramović. Considera que "la ópera es anticuada". Ella sólo se acercó hace un par de años con las 7 muertes de Maria Callas, que también pudo verse en el Liceu, y no parece que quiera volver. "Yo cuando hago algo, ya me muevo hacia otro sitio", dice. Sin embargo, le quedan un par de años al menos de girar este espectáculo por el mundo. "Espero que en Hong Kong no nos cierren en prisión por la desnudez!", dice sonriendo. También asegura que es la obra con más humor que jamás ha hecho.
Mirando atrás a su influyente bagaje artístico, lleno de performances icónicas que han pasado a la historia, el artista asegura que ha ganado profundidad. "Al principio sólo quería llevar mi cuerpo al límite. Luego entendí que la parte espiritual tenía un papel preponderante y la introduje en la obra. Así llego a las performances de larga duración, extremadamente difíciles pero que me llevan a conectar con el público ya estar presente de verdad. Por eso a los 65 años podía hacer cosas más exigentes con mi cuerpo que de mi cuerpo, de mi cuerpo que de mi cuerpo, de mi cuerpo, de mi cuerpo, de mi cuerpo, de mi cuerpo, de mi cuerpo, de mi cuerpo, presentación del Liceo.
De hecho, Abramović dice que pretendía sólo crear y dirigir la obra, pero al final no se "poder resistir" y aparece bailando en un par de escenas, una de las cuales es nueva. En la primera, aparece medio sonámbula en una especie de taberna "donde puede pasar de todo, donde la gente bebe, baila, conecta con el sexo, los espíritus, con zonas de libertad" –incluso existe una relación homoerótica entre dos países históricamente enfrentados–. En la segunda, hace una especie de baile nostálgico. "En los Balcanes siempre somos infelices, cuando estamos en el país y cuando no estamos aún más. Nunca tenemos el alma en paz", afirma. Divertida, Abramović dice que quedó "decepcionada" de ver que el espectáculo no tenía críticas negativas en Manchester, porque imaginaba que iba a ser "un infierno", pero está expectante con Barcelona, le harían ilusión. "He hecho performance durante 60 años. Este año hago 80: no tengo que demostrar nada a nadie", sentencia.