Refugios de la Guerra Civil

Mossos y arqueólogos acceden a los refugios localizados en Sants

En una primera inspección, los técnicos han encontrado letrinas, cerámica e instalaciones eléctricas

Uno de los accesos a los refugios hallados en Sants durante las obras de la calle 26 de enero
ARA
25/03/2026
3 min

BarcelonaDurante las obras de reurbanización de la calle 26 de Gener, entre los barrios de Hostafrancs y la Bordeta, de Barcelona, ​​se han localizado varios accesos a refugios antiaéreos de la Guerra Civil. Los hallazgos se han producido en distintos momentos de principios de marzo y se está trabajando para identificar qué refugios son. El primer acceso fue detectado el 3 de marzo al mediodía, coincidiendo con la fase inicial de las obras. En el subsuelo encontraron 12 escalones hasta el tapiado. Esa misma tarde localizaron un segundo acceso, que también consta de 12 escalones. El tercer acceso dispone de 15 escalones y se identificó el 11 de marzo. La orden de los hallazgos responde a la evolución de las obras, que empezaron al lado de la calle de la Creu Coberta y han ido avanzando en dirección a la calle de Portugalete.

Este miércoles, junto a los Mossos d'Esquadra, finalmente, los arqueólogos del Servicio de Arqueología de Barcelona han podido acceder a los refugios. En esta primera inspección de seguridad, los equipos han valorado las condiciones internas del espacio, de unos 200 metros, y han determinado que debió construirse en 1938. Encontraron letrinas con acceso a agua corriente, botijos, platos y vasos, instalaciones eléctricas y paredes de ladrillo. La directora de la intervención arqueológica, Ariadna Muñoz, ha destacado que se trata de un "refugio grande".

Según las hipótesis de trabajo, al menos uno de los accesos podría corresponder al refugio número 0657, recogido en el Atlas de los Refugios de la Guerra Civil en Barcelona de 1938. Sin embargo, todavía hay que confirmar si los otros dos accesos forman parte de ese mismo refugio07 y posiblemente el refugio04. En una primera fase se hizo el vaciado de los escombros acumulados en los accesos localizados para llegar a los elementos constructivos originales, especialmente en la tapia que sella estos espacios. Una vez identificada la estructura, se realizaron aberturas puntuales para comprobar la continuidad de los refugios en el interior. La identificación de estos accesos abre varios escenarios de futuro en lo que se refiere a la gestión patrimonial de los refugios. Entre las opciones que se plantean se encuentra la documentación exhaustiva, la conservación in situ o la eventual integración en proyectos de memoria histórica y difusión ciudadana. En función de los resultados de las inspecciones interiores y, en especial, del estado de conservación de las estructuras, se decidirá qué se hace finalmente.

Durante la Guerra Civil, Barcelona fue objeto de bombardeos continuados entre febrero de 1937 y enero de 1939. Eran ataques aéreos que buscaban inutilizar las industrias de la principal ciudad de la retaguardia republicana, pero también sembrar el miedo entre la población civil, que por primera vez en una gran ciudad. A su vez, la construcción de una densa red de refugios –se han documentado 1.322, pero hay muchos más que todavía no se han descubierto– es un ejemplo de resistencia. De hecho, fue un referente en toda Europa. El propio Winston Churchill le puso como ejemplo de movilización colectiva.

Los refugios se construyeron, sobre todo, entre la plaza de las Glòries y prácticamente la orilla del Besòs: había muchos en el Clot y en Sant Andreu, unos barrios donde habían llegado muchos refugiados de todo el estado español. La otra zona más salpicada de refugios estaba entre el Muelle de Barcelona, ​​el Paral·lel, el Poble-sec y Sants. Gracia también estaba bien equipada; había uno debajo de cada plaza. En Sants, donde en ese momento vivía una quinta parte de la población, se calcula que puede haber cerca de 300.

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