Trepidante duelo interpretativo de Mercè Aránega y Emma Vilarasau
El mejor David Selvas dirige en Villarroel 'Los hijos', de Lucy Kirkwood, con traducción fluida de Cristina Genebat
'Los hijos'
- Autoría: Lucy Kirkwood. Traducción: Cristina Genebat
- Dirección: David Selvas
- Intérpretes: Mercè Aránega, Jordi Boixaderas y Emma Vilarasau
- Villarroel. Hasta el 29 de marzo de 2026
El futuro de nuestros hijos es una de las grandes preocupaciones actuales de la humanidad en un mundo dominado por la incertidumbre y al que están arrebatando todas las iniciativas de sostenibilidad. El 1 de enero de 2023 la Unión Europea otorgaba la calidad de energía verde a la nuclear. A principios de febrero del 2026 Donald Trump eliminaba las limitaciones contra los gases del efecto invernadero y expiraba sin renovación el acuerdo entre Rusia y Estados Unidos sobre la proliferación de armas nucleares. El medio ambiente lo tiene jodido y la irresponsabilidad de quienes toman estas decisiones afectará evidentemente a los hijos de toda la humanidad, como nos viene a decir la prestigiosa dramaturga británica Lucy Kirkwood con Los hijos (The children), una obra estrenada en el Royal Court Theatre de Londres en 2017 y que nos llega en una magnífica traducción de Cristina Genebat y en unas memorables interpretaciones de Mercè Aránega, Emma Vilarasau y Jordi Boixaderas.
"Esta mujer es buenísima", decía una espectadora detrás de nosotros refiriéndose a la actriz Mercè Aránega, que interpreta el papel de Hazel. Y es cierto que ella y Emma Vilarasau (Rose) afrontan un duelo interpretativo de alto nivel entre dos mujeres bien distintas pero ligadas en el pasado por el trabajo en una central nuclear y por las relaciones con Robin, actual marido de Hazel. La pareja son dos físicos nucleares jubilados convertidos en granjeros que viven en las proximidades de la zona de exclusión de la central nuclear en la que trabajaron durante muchos años y que fue destruida por un terremoto y un posterior tsunami. El matrimonio, con tres hijos y una hija mayor independizada, se han adaptado a las restricciones energéticas y alimentarias provocadas por la catástrofe. Un buen día reciben la visita de una excolega de la central que rememora el pasado y planteará una posible redención. Hazel es una mujer ordenada, previsora, cuerda y tierna amante de Robin. Muy al contrario, Rose es impulsiva, fumadora y soñadora. ¿Por qué ha venido? ¿Qué quiere? Entre bromas, recuerdos, reproches y algún baile, la obra anda entre las cuestiones sentimentales y la responsabilidad profesional con la fluida traducción de Genebat y la precisa e imaginativa dirección del mejor David Selvas. Una propuesta destinada a un éxito más que merecido que sólo nos queda recomendar.