Alertas periodísticas por el cambio climático

El lector Josep Maria Ferré me envió dos correos de queja por el tratamiento informativo de las lluvias en el Campo de Tarragona, el 22 de agosto.“Son las 9.47 h de la mañana y esta noche han caído lluvias torrenciales de hasta 200 mm en poblaciones de la Costa Dorada entre Altafulla y Roda de Bará. Toda la noche ha habido problemas con cientos de personas desplazadas y tres heridos por la caída de un muro en Roda.El ARA no dice nada al respecto. Ni en la parte del periódico ni en la sección de última hora. En esta sección se ha publicado a las 8.00 h la noticia de que los talibanes tienen oficinas separadas para hombres y mujeres.Cuando veo estas cosas no puedo dejar de preguntarme si esta noticia habría sido igualmente ignorada si en Barcelona capital tuvieran más de 500 desplazados, tres heridos y numerosos daños materiales.Desconozco la razón por la cual el ARA no ha hecho el trabajo que espero de él. ¡Puede ser por dejadez en el trabajo, por una organización interna deficiente, por prioridades equivocadas, o qué sé yo! Me quedo con la sensación de que ya no es el lugar al que ir a informarme cuando quiero una información objetiva. Una pena”.Como, poco después, el ARA reaccionó publicando la noticia, le respondí con el link correspondiente, argumentando que los tiempos de la televisión, que había respondido con inmediatez, y los de la prensa van a metrónomos diferentes. El lector me instó entonces a investigar “si ha habido dejadez o una política de prioridades equivocada” al publicar la noticia seis horas después de los hechos.He trasladado las críticas del lector Ferré a la subdirectora Catalina Serra, que en la guardia de aquel fin de semana era la máxima autoridad del diario. Argumenta:“Antes de nada, entendemos las quejas del lector con respecto a una cobertura menos intensa de lo que ocurre en las comarcas de Tarragona, un problema del cual, siendo un diario con la sede y el grueso de la plantilla en Barcelona, somos conscientes y nos preocupa. Intentamos compensar con el suplemento mensual que desde hace diez años se publica en el diario, y que tiene su apartado web, y también con una apuesta por incorporar temas de todo tipo, no solo la noticia del día, en las diferentes secciones del diario.En el caso de las lluvias torrenciales de este pasado sábado en Tarragona –prosigue– coincidieron dos circunstancias. Por un lado, las vacaciones de nuestro corresponsal, que estaba fuera de la zona; y, por otro, el hecho de que fuera el mes de agosto y fin de semana, cosa que nos hace funcionar siempre con una plantilla más reducida y dificulta la rapidez en la respuesta de las posibilidades de cobertura. Igualmente, viendo lo que ha pasado, estamos trabajando en un protocolo para que en ningún caso las comarcas de Tarragona queden sin cobertura a pesar de estas circunstancias.Aun así, desde primera hora a través de la información del tiempo, que incluyó los datos de lo que había pasado a primera hora, se hizo un push a las 8 de la mañana que explicaba que había habido los aguaceros. No se sabía en aquel momento que había heridos.Esta es la información de la que se hizo push a las 8 de la mañana.Posteriormente, en la web, con la información de agencias, que llegó con los heridos hacia las 9, se realizó una información que se comprobó antes con otros medios. Es cierto que tardamos en publicar más de lo que habría sido deseable, en parte porque estábamos pendientes de una foto de la zona que no llegó hasta más tarde. Por eso, finalmente, publicamos primero con la foto de las riadas en otras zonas antes de tener la imagen buena, pero este tiempo de espera retrasó la publicación. De esta información, de la que hay 21 versiones porque se fue modificando a lo largo de todo el día, se hizo un primer push a las 10. El titular se fue modificando a medida que llegaba la información. Desde esa hora, la noticia estaba, primero, como tercera noticia, y después, ya con la foto buena, como segunda noticia en la fotonoticia grande de la página principal del diario. Y a lo largo de todo el día se mantuvo en las continuas actualizaciones.Respecto a si era un tema de prioridades o dejadez, somos conscientes de que nuestra función es principalmente dar información de lo que ocurre a nuestro alrededor, por tanto, esta es nuestra prioridad. Si aquel día el lector vio otras noticias publicadas a última hora antes de la de las inundaciones es porque ya estaban hechas y previstas de publicar a esa hora y, por tanto, aparecieron cuando tocaba. En relación con la dejadez, hablaría más bien de retraso. En este sentido, pido disculpas por el desfase en la publicación porque, efectivamente, llegamos tarde, y la falta de personal aquel día no es excusa. Desde aquel día, sin embargo, siempre hemos estado encima y hemos informado de lo que iba pasando. Adjunto captura –concluye la subdirectora– de cómo estaba la página principal del diario a las 10 de la mañana, 10 minutos después de lo que comenta el lector que se queja de que no había nada, para que se vea que, en cuanto pudimos, la noticia estuvo bien presente”.

Espero que el lector Ferré quede satisfecho con la explicación exhaustiva de Catalina Serra. Por mi parte, anotaría tres alertas que tendremos que solucionar. La genérica, de reflexionar y establecer dinámicamente metodologías sobre el tratamiento periodístico de un cambio climático que ya nos afecta de qué manera. El anexo H del Código Deontológico da pistas de cómo hacerlo, y concreta incidiendo en el tema que analizamos: “Priorizar las problemáticas locales. Las consecuencias de la crisis climática en toda Cataluña son indudables. Por este motivo, hay que destinar muchos esfuerzos a localizar y cubrir estas problemáticas locales para garantizar la representatividad territorial. Estas coberturas refuerzan la emergencia y la proximidad en tiempo y espacio de la crisis climática”.Está claro que, en este sentido, nuestra cobertura no estuvo a la altura, y más aún si añadimos que unos días después del temporal dos heridas en Roda de Berà murieron; lo he seguido y hay toda una historia humana detrás. Esto me lleva a la segunda conclusión, que enuncia la subdirectora: los periodos vacacionales no deben ser excusa que justifique bajadas de calidad informativa, más cuando, a pesar de estar de vacaciones el corresponsal Jordi Mumbrú, no lo estaba el colaborador Jordi Salvat, que es corresponsable del suplemento de Tarragona, y no se le activó.Finalmente, el problema recurrente, que ya he tratado en otras crónicas, del agravio comparativo del tratamiento informativo de Tarragona y las Tierras del Ebro respecto sobre todo de Barcelona. El protocolo ad hoc que anuncia Catalina Serra debería estar listo con diligencia, aún más cuando en esta sección, ya hace dos años, el lector Francesc Roma, experto en la materia, nos proponía “una reflexión del equipo redactor para internalizar los aspectos climáticos en el análisis y descripción de la actualidad”. Pero de momento, en la práctica, el ARA ha tomado nota y ha seguido puntualmente en tiempo real los avisos del Meteocat y de Protección Civil del miércoles pasado.El Defensor del Lector toma nota de las dudas, sugerencias, críticas y quejas sobre los contenidos del diario en sus ediciones digital y en papel, y cuida que el tratamiento de las informaciones sea conforme a los códigos deontológicos.Para contactar con el Defensor del Lector puede enviar un correo electrónico a eldefensor@ara.cat o grabar un mensaje de no más de un minuto al número de WhatsApp 653784787. En todos los casos, es necesaria la identificación con nombre, apellidos y número de DNI.