El titular sobre la nueva jefa de los Mossos, historia y género
La lectora Mireia Castelló me transmite una crítica por sesgo de género al titular del perfil de la nueva jefa de los Mossos d’Esquadra, publicado en la sección de Sociedad el día 10 de septiembre.
“Soy lectora habitual del diario, y le escribo para manifestar mi malestar con el titular de la pieza sobre el nombramiento de Sílvia Catà como nueva jefa de los Mossos d'Esquadra: “La nueva jefa de los Mossos que se siente cómoda mandando”. El titular presupone que una mujer al frente de un cuerpo policial necesita la aclaración expresa de que “se siente cómoda” ejerciendo la autoridad que el cargo le otorga por definición.
Ningún titular similar sobre un hombre nombrado jefe de los Mossos remarcaría que “se siente cómodo mandando”: se daría por hecho, porque mandar es, precisamente, la función del cargo. Al construir la noticia sobre esta base, el diario normaliza la idea de que el liderazgo femenino es una excepción que hay que justificar, en lugar de tratarlo como la noticia relevante que es: la primera vez que una mujer ocupa esta cúpula.
Además, el cuerpo del artículo ya aporta argumentos objetivos y sólidos (casi treinta años de experiencia, trayectoria en diversos cargos de mando, el aval de compañeros y compañeras) que hacen innecesario, e incluso contradictorio, este enfoque en el titular.
Les pido que trasladen esta observación a la redacción. Me consta que el ARA aspira a un periodismo atento a estas cuestiones, y creo que vale la pena revisar los criterios de titulación en casos similares”.
Tal como pide Mireia Castelló, y de acuerdo con el estatuto del Defensor del Lector que prescribe el contraste, he trasladado el tema a la redacción, concretamente a Cesc Maideu, el redactor del titular a debate. Esta es su versión:
“Como responsable de la redacción de la noticia, en primer lugar, me gustaría reconocer que el titular se puede malinterpretar y puede dejar entrever la idea que comenta nuestra lectora, cosa que lamentamos profundamente. Para escribir este perfil, hablé en off the record con varias personas de los Mossos y muchas me resaltaron el liderazgo fuerte y sólido de Catà, que era una desconocida para el gran público. De hecho, la declaración literal del titular sale de una conversación con una mujer miembro del cuerpo policial, que la conoce y la ha tratado, y que insistió mucho en el hecho de que se adaptaría bien al nuevo cargo porque es buena liderando y no le tiembla el pulso a la hora de tomar decisiones delicadas.
Si bien una primera opción de titular era simplemente preguntarse quién era Sílvia Catà, la primera mujer jefa de los Mossos, precisamente decidimos que enfocarlo de esta manera podía eclipsar otros elementos que han pesado más en la decisión, como la experiencia o su forma de trabajar y su capacidad para mandar.
El titular, sin embargo, puede inducir a la idea que comenta nuestra lectora –concluye Maideu–. Desde el diario siempre intentamos ser cuidadosos en la perspectiva de género, denunciando la discriminación cuando las mujeres la sufren, no abonándola e intentando escribir y enfocar las noticias desde un punto de vista respetuoso e igualitario. Lamentamos si en esta noticia no lo hemos cumplido del todo. Lo analizaremos, haremos autocrítica y mejoraremos”.
He pedido opinión de auctoritas a la doctora Maria Corominas, con una dilatada trayectoria académica e institucional, coordinadora del máster universitario Medios, Comunicación y Cultura de la UAB y miembro de la Sección de Filosofía y Ciencias Sociales del IEC.
“La misma lectora –explica Corominas– aplica uno de los primeros mecanismos para identificar el posible sesgo de género. ¿Qué pasa si cambiamos el género de la persona protagonista? ¿La frase funciona igual? La versión digital destaca que “Tiene las ideas claras y se siente cómoda mandando”, una cita literal que proviene de “diversos mandos que avalaban su elección”. En la edición impresa el título ya es “Sílvia Catà, la nueva jefa de los Mossos que se siente cómoda mandando”.
Coincido con la lectora en que, si se tratara de un hombre, en el titular –aquello sobre lo que se quiere llamar la atención para captar la atención del público– no aparecería “se siente cómodo mandando”. Hombre o mujer es alguien designado como jefe, término que el diccionario del IEC define como “Persona que [...] tiene a sus órdenes a los demás.” Mandar, que el mismo diccionario define como “Ejercer una autoridad superior (sobre alguien)”, es un requisito para tener a los demás “a sus órdenes”. En términos de comodidad, valoraría como más noticiable el nombramiento de una persona, hombre o mujer, como jefe de los Mossos que no se sintiera cómoda mandando. Los roles y estereotipos asociados tradicionalmente a cada género pesan, de manera consciente y, a menudo, inconsciente, aunque hemos avanzado y lo seguimos haciendo, y con una contribución muy significativa del periodismo”.
El Defensor considera que la suma de las tres citas, todas de altura de miras y gran competencia, ayudará a situar el tema y convenir que el titular es desafortunado en el sentido de la crítica. Y la resolución debe contemplar la historia, como va implícito en el argumentado razonamiento de la lectora. Con una trayectoria de más de trescientos años, el cuerpo de los Mossos d'Esquadra no incorporó mujeres hasta 1985, y, desde entonces, han tenido que pasar cuarenta años más para que una mujer, la comisaria Catà, con un currículum de excelencia, accediera al máximo mando. Este factor, potente desde el punto de vista de la perspectiva de género, habría tenido que sustanciarse más en la elección del titular.
Un diario que, efectivamente, como bien señala la lectora Castelló, cuida esta cuestión tan esencial, y la resalta en este caso en las piezas informativas y en un destacado, podría haber afinado más en el titular concreto del perfil para estar a la altura de una noticia con evidente peso histórico y de decisión política por parte de la consejera Parlon. Digo "un diario" porque la responsabilidad de los titulares de temas importantes admite un componente compartido o corporativo –el mismo Maideu explicita “decidimos”–, que puede ir más allá de la del redactor que suscribe la noticia. Concluyo con una frase de él, también en plural: “Lo analizaremos, haremos autocrítica y mejoraremos”.
Aún más sobre los pies de foto
Hace exactamente tres meses, mi crónica “El diablo y los pies de foto” volvía a presentar algunos de los problemas que tenemos en el ARA con el tratamiento de este contenido informativo –¡sí, contenido informativo!– tan importante como menospreciado. El lector Xavier Llobet me vuelve a alertar de una carga, pues, no resuelta.
“Pies de foto: cuando hay personas, 1) hay que identificarlas y 2) hay que hacerlo correctamente, ya sea de izquierda a derecha, o diciendo tal persona (en el centro), tal (segundo por la derecha), etc. El primer ejemplo que tengo a mano: la pieza web ¿Por qué la AfD es la extrema derecha más temida en Europa?. Casi todos los pies de foto con personas están mal hechos. Supongo que creen que todo el mundo conoce las caras de todos. Pero un diario se debe poder consultar dentro de diez, veinte o cien años, y llevar la buena información, completa. Cuando se consultan diarios de la República, por ejemplo, o diarios del extranjero, se agradecen mucho los pies de foto bien hechos”.
Como en el artículo mencionado de julio mi fuente de contraste fue el subdirector David Miró, vuelvo a él. Responde:
“Lo único que le podemos decir al lector es que tiene toda la razón y que a raíz de su comentario haremos llegar una instrucción más directa a los redactores (y también a los fotógrafos y correctores) para que identifiquen bien en cada pie de foto quién sale en la imagen. Entendemos que, en la vorágine del día a día, el pie de foto es a menudo la última prioridad de un redactor al cual le han encargado un tema y que además corre prisa porque se tiene que publicar enseguida. En realidad, no son solo los pies de foto lo que debe preocupar a los editores (los jefes que revisan los temas antes de publicar), sino la elección de la imagen en sí, que a veces tampoco es la más acertada. Se trata, en definitiva, de valorar como es debido la parte gráfica de las noticias”.
El Defensor del Lector toma nota de las dudas, sugerencias, críticas y quejas sobre los contenidos del diario en sus ediciones digital y en papel, y cuida que el tratamiento de las informaciones sea conforme a los códigos deontológicos.
Para contactar con el Defensor del Lector puede enviar un correo electrónico a eldefensor@ara.cat o grabar un mensaje de no más de un minuto al número de WhatsApp 653784787. En todos los casos, es necesaria la identificación con nombre, apellidos y número de DNI.