Condenen a 8 años y medio de prisión al futbolista Rafa Mir por violación
Las víctimas del delantero y de Pablo Jara, otro jugador que también participó en la agresión, necesitaron asistencia hospitalaria
ValenciaEl futbolista del Sevilla Rafa Mir ha sido condenado por la Audiencia Provincial de Valencia a 8 años y medio de prisión por un delito de agresión sexual y otro de agresión, según ha informado este lunes el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana. El delantero fue detenido y quedó en libertad bajo fianza tras una denuncia de una joven de 21 años en el momento de los hechos, que declaró que el jugador y un amigo suyo, el también futbolista Pablo Jara, habían agredido sexualmente a dos mujeres en casa del primero en la localidad de Bétera la noche del 31 de agosto de 2024. A consecuencia de la agresión, ambas víctimas requirieron asistencia hospitalaria. Los hechos ocurrieron cuando el jugador estaba cedido en el Valencia. Esta temporada, el atacante ha jugado cedido en el Elche, donde ha disputado 27 partidos y anotado ocho goles, y ha sido pieza clave en la salvación del equipo.
El tribunal también ha declarado culpable al segundo de los acusados, el futbolista Pablo Jara, condenándolo a dos años y medio de prisión y una multa por un delito de agresión sexual, otro contra la integridad moral y una falta de maltrato de obra. La sentencia, que ha sido notificada este lunes y no es firme, establece una indemnización de 64.000 euros a favor de la víctima de Mir y 6.280 euros para la denunciante de Jara. Además, a Mir se le impone la prohibición de acercarse o comunicarse durante 13 años y la condena a siete años de libertad vigilada, a cumplir tras la pena de privación de libertad. En el caso de Jara, también se le impone cinco años de libertad vigilada y siete años y medio de orden de alejamiento y prohibición de comunicación respecto a la víctima.
Durante el juicio, el futbolista del Sevilla solo respondió a las preguntas de su abogado. Además, negó haber agredido a la mujer y declaró que la relación sexual fue "consentida". Por el contrario, la víctima narró una doble agresión sexual y afirmó que durante la violación empezó "a llorar" como consecuencia del "miedo" que tenía, notaba que le costaba "respirar", y le pidió al acusado que parara, pero este no lo hizo. En el caso de Jara, y según la sentencia, agredió sexualmente a la segunda mujer junto a la piscina, aunque sin haber acceso carnal.
La víctima de Mir detalló durante el juicio que el futbolista, a quien no conocía previamente, la agredió sin su consentimiento dos veces. "Me metió los dedos en la vagina y me tocó todo el cuerpo", relató, protegida por una mampara. Los hechos ocurrieron en el chalet de Mir, a donde fueron los dos hombres y las dos mujeres después de pasar una noche de fiesta en la discoteca Mya de Valencia. La chica explicó que Mir la violó en la piscina y en el baño de la casa. El futbolista dijo que se sentía sorprendido por la denuncia y aseguró que cuando lo detuvieron creía que las dos chicas querían denunciar a Jara por el puñetazo que dio a una de ellas antes de que abandonaran la casa, casi desnudas. En sintonía con el testimonio del sevillista, Jara afirmó que entre Mir y la víctima había "complicidad" aquella noche. Es más, aseguró que la chica y su amiga discutieron "por ver quién se liaba con el Rafa".
La Audiencia de Valencia ha considerado que las pruebas aportadas permiten “acreditar sin fisuras la comisión de los hechos”. Entre estas pruebas destacan la declaración de las dos víctimas, que los magistrados califican de “convincente, consistente y coherente”, porque se ha “mantenido de manera invariable a lo largo de toda la tramitación de la causa” y se ha visto “corroborada por datos periféricos, como son la declaración de testigos y el informe forense psicológico, ratificado y explicado en el plenario por las dos peritos”. También subraya la persistencia de una de las víctimas en pedir a lo largo de la instrucción el visionado de las cámaras de la vivienda del futbolista hasta que se confirmó que no funcionaban. Por el contrario, según sala, “ninguna de las alegaciones defensivas ha tenido un sustrato fáctico en el que sostenerse ni un razonamiento lógico al que tener en cuenta”.
Posible falso testimonio de tres policías
El tribunal también ha acordado investigar las declaraciones durante el juicio de tres policías locales de Bétera por si son constitutivas de un delito de falso testimonio, “dada la flagrante contradicción de su versión con la de las denunciantes". De hecho, según la Audiencia, las dos víctimas pusieron de manifiesto "la indolencia" de la Policía Local de Bétera "para protegerlas", señalando que incluso "reían con los acusados".