10 años sin Cruyff

La figura imprescindible para que Johan Cruyff cambiara la historia del Barça

Marjolijn van der Meer recuerda al hombre que se escondía detrás del mito neerlandés, fallecido hace 10 años

Armand Caraben y Marjolijn der Meer con el nuevo fijache de Cruyff en 1973
10 años sin Cruyff
24/03/2026
3 min

Barcelona"A aquellos que le pudimos conocer, nos cambió la vida", dice Marjolijn der Meer cuando le preguntas por Johan Cruyff. Hace 10 años, el neerlandés que cambió la historia del Barça dos veces, uno como jugador y otro como técnico, murió. "Es bonito cuando la gente que no pudo tratarlo, algo que sí hicimos nosotros, nos explica como Johan les marcó. Había gente que quería vestir como él, jugar como él o peinarse como él", recuerda la mujer que tuvo un papel clave para que Cruyff pudiera cambiar el rumbo del Barça. Y de Catalunya, de paso. "¿Exageramos cuando decimos que Cruyff cambió Catalunya? No lo creo. Había entonces una dictadura terrible. Fueron muchos años. Tantos años de dictadura marcan a la gente. Cuesta ser valiente. Y él era valiente. Él nos enseñó a no tener miedo", defiende. Habla en primera persona del plural, "nos enseñó". Marjolijn, como Johan, es neerlandesa pero también catalana.

Diez años después de la muerte de Cruyff. Los homenajes no se detienen, como el que reunió a un montón de amigos. destino, su querido Ajax hace pocos días que lo entrena un catalán, Òscar García Junyent, al que Cruyff entrenó y quien le hacía de ayudante cuando fue seleccionador catalán Un cruyffista en el banquillo del estadio que ahora lleva el nombre del directo que sabía quién era entonces. Era el holandés más famoso del momento. Veníamos de unos años 60 magníficos en los que muchos jóvenes nos sentíamos libres. Yo así era, y había llegado a la Costa Brava para estudiar idiomas y trabajar en un hotel. Y haciendo autoestop conocí quién sería mi marido, Armand Carabén", recuerda Van der Meer.

La vida está llena de pequeñas casualidades. Carabén, un soltero de oro de la época, conocería aquella neerlandesa rubia y se enamorarían. Al poco tiempo se casaban. Armand, barcelonista de piedra picada, entraría en el club con la directiva de Agustí Montal, y como el matrimonio hablaba neerlandés, les tocó tener un papel clave para cerrar el fichaje del mejor jugador del momento. "La primera vez que nos encontramos fue en el despacho de Josep Lluís Vilaseca, directivo del club, en la calle Girona. Johan había venido con su suegro y Danny, su mujer. Y me tocó ir. Desde el primer momento nos caímos muy bien. Entonces yo estaba embarazada y Danny también. Cuando volvieron a Holanda, volvieron a Holanda. Armand hacía las negociaciones", explica Marjolijn, una mujer que sacaba de quicio a la directiva del Ajax, ya que lo entendía todo. Y si ellos hablaban en catalán, los neerlandeses se perdían.

"Creo que hay que entender el franquismo. Todavía hoy en día, en algunas cosas, se hace evidente que fue largo y duro. Tener gente como Johan, que era un ganador, que no tenía miedo, fue clave para muchas personas. Recuerdo el día que se cerró el acuerdo, cuando llegaron al aeropuerto. Eran gente muy moderna, si lo comparamos con la forma en que se comparamos con la manera en que se comparamos con la forma en que se compara con la manera en que se compara con la forma en que se compara. ellos eran la vida en colores que teníamos en Holanda", explica emocionada, mientras recuerda aquellos días que las familias, juntas, celebraban la Sinterklaas, la fiesta de San Nicolás neerlandesa, en el hogar de los Cruyff en la calle Cavallers de Pedralbes. Y claro, las casas que acabaron teniendo en El Montanyà, compartiendo jardín, donde los hijos de ambas familias jugaban juntos.

Las flores en la residencia de El Muntanyà

Cruyff fue el primer jugador en ganar tres veces el Balón de Oro (1971, 1973, y 1974). Con el Ajax de Ámsterdam ganó tres Copas de Europa consecutivas. Al Barça no pudo ganarla jugando, pero sí haciendo de técnico en 1992 en Wembley. En noviembre del 2015 anunció que sufría un cáncer de pulmón, falleciendo hace 10 años. "Era tal y como mana, Johan. Era muy natural. Quizás con la prensa no, claro, se tenía que proteger, pero lo recuerdo como alguien que siempre tenía un rato para los niños o para los aficionados. Era igual fuera del campo que dentro, siempre decidido. Se hace extraño porque la gente habla de él como una figura lejana, pero yo recuerdo a aquel hombre que cuando me quedé, me quedé. me dejaba sola", se emociona Marjolijn, contenta porque en la casa de El Muntanyà los amigos traerán flores, como cada 24 de marzo. Cruyff, el hombre del 0-5 en 1974, el padre del Dream Team, el icono convertido en marca comercial, el creador de un estilo de juego, no dejaba de ser un hombre de carne y hueso. Buen amigo de los suyos. De esa gente que se encarga de que no sólo el cruyffismo siga vivo este 2026. De alguna manera, Johan Cruyff también vive cuando gente como Marjolijn le recuerda.

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