Golpe de autoridad de la oposición en Laporta
El aspirante a la reelección logra más firmas que nadie, pero obtiene menos apoyos que la suma de los otros candidatos juntos
BarcelonaA la espera de que las validaciones lo corroboren, Joan Laporta tendrá a dos rivales en las elecciones a la presidencia del Barça del próximo 15 de marzo. Este lunes se acababa el plazo para presentar las 2.337 firmas válidas para pasar el corte y, aparte del aspirante a la reelección, que ha conseguido 8.171, también han obtenido las mínimas Víctor Font (5.144) y Marc Ciria (2.844). En cambio, Xavier Vilajoana (1.593) queda fuera de la partida, al igual que ya le ocurrió en los comicios del 2021. Los otros dos precandidatos, Daniel Juan (84) y William Maddock (9), tan sólo han tenido un papel testimonial.
Todo el mundo preveía que Laporta obtendría más apoyos que nadie, pero llama la atención que la cifra es notablemente menor que las 10.257 presentadas en los anteriores comicios. En cambio, Font supera las 4.710 que entregó en el 2021. En este baile de cifras, destaca que la suma de los apoyos de los candidatos opositores (9.674) supera con creces a las que ha conseguido Laporta. Una pequeña victoria muy celebrada por la oposición, que insiste en su discurso en que "hay partido". "Las firmas son una muestra más del clamor que hay en el barcelonismo para que haya un cambio en el club", apuntaba Font en su discurso. En cambio, Laporta, que ha llegado al Camp Nou a bordo de su autocar de campaña, ha relativizado tener menos apoyos que en 2021, ya que "en ese momento había necesidad de cambio".
La jornada en el estadio ha transcurrido con normalidad, salvo una pequeña polémica porque Ciria no ha llegado a las 4 de la tarde, como le había marcado el club, sino que lo ha hecho pasadas las ocho. Esto había alimentado el rumor de que quizás no pasaba el corte. Una incógnita que no se resolverá dentro de tres días: el club comienza el martes el proceso de validación y tiene tiempo hasta el jueves, aunque en el Barça creen que el miércoles por la noche ya podrán anunciar el nombre de las candidaturas que estarán en los comicios del 15 de marzo.
La candidatura unitaria fracasa
Más allá de saber los apoyos que recibía cada uno, las horas previas a la entrega de soportes habían sido claves para los encuentros entre las precandidaturas opositoras en Laporta y que estaban trabajando para hacer un "frente común del barcelonismo". En realidad, el acuerdo se perseguía desde hacía meses, pero fue imposible lograr antes de que empezara el proceso electoral. Por último, tampoco se ha cerrado antes de entregar los boletos, en los que los presidenciables deben incluir la lista de entre 14 y 21 directivos que les acompañarán.
Con Vilajoana fuera de juego, porque ya había trascendido que no conseguiría las mínimas necesarias, Font sabía desde hacía unos días que superaría el corte sin problemas. Sus 5.100 apoyos eran una cifra suficientemente alta como para tener una posición de fuerza en esta negociación: aparte de decidir quién sería la cabeza visible de esta hipotética lista unitaria –se daba por hecho que sería Font–, también debía decidir cuántas personas de cada precandidatura acababan configurando la directiva. Una balanza con la que no se han puesto de acuerdo.
Según explican fuentes cercanas a la negociación en el ARA, este ha sido el gran punto de conflicto entre Font y Ciria, que ha terminado sin un acuerdo que, durante algunas horas del domingo, muchos daban por sentado. En estas conversaciones, Ciria había asegurado a las demás precandidaturas que pasaba el corte y con ello se consideraba legitimado para imponer sus condiciones en la lista unitaria. Pero desde el equipo de Font había cierta desconfianza en el economista y, de hecho, incluso ponían en entredicho que fuera cierto que hubiera obtenido los apoyos necesarios. El domingo por la noche estaba prevista una reunión definitiva que acabó, de nuevo, sin ningún acuerdo. Por último, Ciria, con las 2.844 firmas, otras 500 de las necesarias, ha demostrado que no decía mentiras.
Aún había una pequeña rendija para que Font hiciera sitio a Xavier Vilajoana ya Joan Camprubí Montal en la candidatura de Nosotros. Un movimiento que, en su equipo, consideraban que sólo tenía sentido si existía una lista unitaria donde se priorizara el proyecto a los nombres. Al final, Vilajoana quedaba excluido de ese posible pacto, y tampoco formaba parte Camprubí Montal, a pesar de que el impulsor de Somos un Clam había luchado hasta el último segundo para hacerse un hueco.
De todos modos, la candidatura unitaria aún no se puede descartar del todo, aunque a menos de dos semanas para las elecciones cada vez parece más difícil de conseguir. Por el momento, habrá que esperar a las validaciones, que durarán entre dos y tres días.