Fútbol

Los horarios castigan a Lamine Yamal

Los tres próximos partidos de los azulgranas programados en la Liga coinciden con el peor horario para el Ramadán

Pol Ferré
25/02/2026

Barcelona"¡Ramadá Mubarak!": así se felicitan a los musulmanes el inicio del mes del Ramadán. Durante esta celebración está prohibido comer y beber durante las horas que esté presente el sol. Es decir, sólo pueden ingerir alimentos de madrugada y cuando ya se ha puesto el sol. Este año está comprendido del 17 de febrero al 19 de marzo. Lamine Yamal se encuentra dentro de un numeroso grupo de atletas que compaginan el deporte de élite con el ayuno. Esto hace que su cuerpo esté mucho más desgastado después de un partido que de normal y que aumente el riesgo de lesión, además de impactar directamente en el rendimiento. El extremo de Rocafonda celebra su segundo Ramadán y los servicios médicos del Barça trabajan al por menor para cuidarle.

"Seguimos un plan claro: hacemos un seguimiento, miramos cómo podemos ayudarle, cuándo debe comer, cuándo entrenar...", dijo Hansi Flick en la previa del Barça-Levante del pasado domingo, el primero de los cuatro partidos de la Liga que Lamine, a las 16.15 horas, debe disputar mientras hace el Ramad. Este sábado, ante el Villarreal, los azulgranas volverán a jugar a la misma hora. Después, recibirán el martes (21 h) al Atlético de Madrid en partido de Copa, pero los dos próximos partidos de Liga vuelven a estar en el peor horario para los futbolistas que celebran el Ramadán: visita a San Mamés el 8 de marzo y duelo ante el Sevilla el 15 del mismo mes, ambos programados –a estas alturas–5.

Cargando
No hay anuncios

"En el Ramadán suele hacerse una sola ingesta diaria. Es muy importante que, cuando rompa el ayuno, esta ingesta se haga con alimentos energéticos y calóricos", explica Àlex Contijoch, osteópata y nutricionista especializado en alto rendimiento deportivo. "Durante este proceso, es necesario bajar la carga de entrenamiento. Es necesario que se base en sesiones de mantenimiento y evitar cargas de impacto elevadas, porque la recuperación es más complicada. Un deportista en Ramadán suele perder algo de peso", continúa. "En cuanto a la energía, si en la ingesta se incluyen alimentos frugales –pequeñas cantidades pero muy energéticas, como frutos secos– puede mantenerse un buen nivel". Lamine Yamal hace días, antes del inicio del Ramadán, que adaptaba su alimentación para poder rendir durante estas fechas. "Hay que trabajar la sobrecompensación. El deportista debe entrenarse y competir en estado óptimo. Esto implica reducir la carga uno o dos días antes y aplicar el tapering [puesta a punto]: concentrar en una sesión ejercicios cortos e intensos que no generen fatiga pero sí activación", expone el especialista.

Cargando
No hay anuncios

La hidratación, clave

La hidratación es otro aspecto clave y con los deportistas de élite se permiten algunas excepciones a beber en algunas franjas. Sin embargo, es determinante hidratarse bien por la noche. "Se pueden tomar bebidas con componentes electrolíticos isotónicos, es decir, con una concentración similar a la de la sangre, para facilitar su asimilación. También se pueden tomar batidos de aminoácidos; no es una ingesta sólida, pero aporta aminoácidos esenciales y no esenciales necesarios para mantener su buen rendimiento", explica Contijo. "La alimentación, la bebida y la hidratación son claves, sobre todo cuando se juega con temperaturas de unos 20 grados, en épocas de tiempo variable como ahora. Es un período de transición: no hace el frío intenso del invierno, pero puede engañar", alerta el especialista.

Cargando
No hay anuncios