Julián Álvarez: la verdad sobre la negativa del Atlético de Madrid a venderlo al Barça
El delantero argentino se ha convertido en una pieza imposible para el club azulgrana
BarcelonaDiego Pablo Simeone es un viejo zorro. Sabía que los ánimos de la afición del Atlético de Madrid con Julián Álvarez, que ha presionado a fondo para salir traspasado al Barça, estaban muy crispados y le ahorró la pitada en el primer partido de Liga del equipo colchonero en el Metropolitano. El delantero argentino fue el único de los finalistas del Mundial que se quedó fuera de la convocatoria del duelo contra el Málaga, resuelto en la segunda mitad a favor de los locales (2-0). "Todavía no está preparado para seguir cuidando el nombre que tiene", justificó el Cholo en la rueda de prensa previa al enfrentamiento. En la posterior, ironizó con algunos cánticos ofensivos que se oyeron en el estadio contra Julián: "Son muy respetuosos". Evidentemente, no le gustaron nada.
Simeone ha abierto el paraguas para que Julián pueda empezar a ganarse el perdón de la gente. "Tenemos que intentar armar un equipo a su alrededor, pensando en toda su potencia, su calidad, su jerarquía, su talento...", ha declarado el entrenador del club madrileño, consciente de que su compatriota debe ser clave en las posibilidades del equipo esta temporada. Menos afectuosos, pero igualmente claros, han sido desde los despachos colchoneros. El CEO de la entidad, Miguel Ángel Gil, dejó claro hace semanas que no se aceptaría ninguna oferta por Julián: "Ni de 100, ni de 150 ni de 200 millones de euros". El director deportivo, el exblaugrana Mateu Alemany, suscribe esta respuesta y la da por "definitiva", mientras que el presidente, Enrique Cerezo, manifiesta que el jugador "no está en venta" y que "conquistará a la afición en dos partidos".
Las declaraciones de todos los portavoces del Atlético de Madrid se alinean con la verdadera razón de las calabazas sostenidas del Atlético de Madrid para vender a Julián al Barça. Y es que Simeone, Gil Marín, Alemany y Cerezo son, en definitiva, los encargados de poner palabras a las firmes intenciones de quien realmente corta el bacalao en el club colchonero: Apollo. Este fondo de inversión estadounidense, propietario del 55% del accionariado del club desde hace menos de un año, es quien se ha opuesto a la operación desde el primer momento. Fuentes financieras aseguran a el ARA que los nuevos amos no solo ven al atacante argentino como el mejor activo deportivo de la entidad, sino como la bandera patrimonial y estratégica de todo el proyecto. Desde el entorno de Julián se ha filtrado durante todo el verano que existía un pacto no escrito con Gil Marín y Cerezo para que lo dejaran marchar, pero se ha dejado de lado el impacto de Apollo, que solo se habría planteado la venta por más de 150 millones de euros y siempre a un club de fuera de la Liga española.
En cualquier lugar menos en el Barça
La negativa rotunda de los propietarios estadounidenses fue transmitida al representante del jugador, Fernando Hidalgo, en el regreso a los entrenamientos de los últimos mundialistas colchoneros. Por eso Julián abandonó la idea de declararse en rebeldía. No ocultó su voluntad de cambiar de aires, pero aceptó la realidad y se puso a las órdenes de Simeone, que confía contar con él este fin de semana, de nuevo en el Metropolitano, contra el Villarreal. Si salta al césped, no tendrá más remedio que renovar los votos con la que ha sido su afición durante dos temporadas. Será eso o llevarles una propuesta millonaria para marcharse a cualquier equipo que no sea el Barça, un extremo difícil de gestionar a solo diez días para que el mercado de fichajes cierre hasta diciembre. El alemán de golpe tendría mucho dinero, pero poco margen para encontrar la mejor opción para gastarlos.
Esta cuenta atrás también pone prisa al Barça en su lucha por tapar el hueco de Robert Lewandowski en la punta del ataque. Descartado Julián, suena el nombre de su compatriota Lautaro Martínez, a quien el club azulgrana ya extendió la red cuando Josep Maria Bartomeu y Ramon Planes mandaban en los despachos del Camp Nou. El delantero del Inter de Milán es un ídolo en el Giuseppe Meazza. Capitán y máximo goleador del equipo neroazzurri, que ya ha salido al paso del interés diciendo que el activo no está en venta. "Gordon y Adeyemi ya nos solucionan la salida de Ferran Torres, pero la de Lewandowski es más difícil. Es muy complicado sustituir a un jugador como él", declaró el director deportivo azulgrana, Anderson Luis de Souza, Deco, que aventura "algún movimiento" para cubrir la prioridad alfa de Hansi Flick en este mercado de fichajes.