El precedente que Hansi Flick no debería reeditar
El técnico alemán comunicó su salida del Bayern días después de caer en los cuartos de la Champions
BarcelonaEl Barça ganó en el Metropolitano (1-2), pero quedó eliminado de la Champions (3-2). Los azulgranas no fueron capaces de remontar el 0-2 en contra de la ida y de aquí a finales de mayo solo lucharán por un título: la Liga. Los de Hansi Flick tienen por delante siete jornadas (Celta, Getafe, Osasuna, Real Madrid, Alavés, Betis y Valencia) para acabar de certificar un trofeo que ya tocan con la punta de los dedos. Los nueve puntos que separan azulgranas y blancos permiten sacar la calculadora para saber dónde podrían proclamarse matemáticamente campeones, con el clásico en el horizonte de todos los culés.
Flick comenzó el curso con el cartel de “las segundas temporadas del alemán no son buenas”. Después de ganar el triplete en 2020, en pleno covid, con el Bayern de Múnich, el técnico inició su segundo año en el equipo bávaro de la mejor forma posible, una goleada contra el Schalke 04 (8-0). Poco después ganaría la Supercopa de Europa (2-1 contra el Sevilla) y la de Alemania (3-2 ante el Borussia Dortmund). La primera gran decepción llegaría en enero de 2021, cuando cayó en la segunda ronda de la Copa en los penaltis contra el Holstein Kiel, que en aquel momento jugaba en la Segunda División.
A pesar de ganar el Mundial de Clubs –y firmar de esta forma un histórico sextete–, la eliminación en los cuartos de final de la Champions contra el PSG (derrota por 2-3 en el Allianz y victoria por 0-1 en París) fue la gota que colmó el vaso. “Quiero rescindir mi contrato [tenía dos años más firmados, hasta 2023] este verano. Era importante que el equipo se enterase por mí, se lo comuniqué a los responsables después de nuestra eliminación en la Liga de Campeones durante la semana”, dijo el entrenador a Sky Sport en abril de 2021 después de ganar en el campo del Wolfsburg. El anuncio llegó cuatro días después de caer en la Champions, el 17 de abril de 2021.
Entonces, el Bayern era líder de la Bundesliga con siete puntos respecto al segundo clasificado, el Leipzig. Una distancia que acabaría ampliando hasta los trece. Ahora bien, los resultados no fueron el único factor en la toma de decisión de Flick. La relación con el director deportivo, Hasan Salihamidzic, se había ido deteriorando. La salida de Rummenigge –que se oficializó en junio de 2021 pero que ya meditaba desde antes– también influyó en la decisión final. "La persona que lo había llevado al Bayern se marchaba. Eso era un golpe a la estabilidad del club", recuerda José Araoz, periodista de OneFootball.
Además, el técnico tenía sobre la mesa la oportunidad de dirigir la selección de su país en el Mundial de 2022, su "gran sueño". “La selección es una opción que todo entrenador debe considerar. Estas últimas semanas no han sido fáciles para mí, estaba en proceso de informar al club y al equipo, que era muy importante”, dejó entrever un Flick que acabaría dirigiendo al combinado alemán antes de aterrizar en Barcelona, donde asegura que está muy contento. Ahora, además, ha afirmado en rueda de prensa que no dirigirá ningún otro club una vez se acabe su etapa en el banquillo del Camp Nou. Tiene contrato hasta 2027, y a pesar de la decepción europea no tiene previsto romperlo antes de tiempo. De hecho, tiene sobre la mesa la opción de alargarla un año más, hasta 2028.
El Barça de Flick mejora al Bayern
El técnico alemán disputó 50 partidos en su segunda temporada con el Bayern, los mismos que suma con el Barça en este punto del curso. Con el conjunto bávaro ganó 37 duelos, empató siete y perdió seis, con 139 goles a favor y 59 en contra. "El segundo curso con el Bayern también mostró graves problemas defensivos", recuerda Araoz. En cambio, este año suma 39 victorias, tres empates y ocho derrotas, con 133 goles a favor y 57 en contra con el conjunto azulgrana.En pocas palabras, con el Bayern tenía una media de 2,36 puntos por partido, y con el Barça es de 2,40 puntos.
Hansi Flick no podrá superar el número de títulos conseguidos la temporada pasada –si no hay ningún contratiempo sumará dos más, la Supercopa de España y la Liga–, pero tiene una nueva motivación para lo que resta de temporada: convertirse en el tercer entrenador de la historia de la Liga en alcanzar los 100 puntos. Para lograr esta meta –de la cual solo pueden presumir Tito Vilanova y José Mourinho–, el conjunto azulgrana debería ganar todos los partidos que tienen pendientes. El reto está servido.