La final del Mundial, en alerta por la contaminación

El humo de los incendios que queman en Canadá ha creado una nube de polución sobre Nueva York que ha puesto en alerta a las autoridades sanitarias

El humo de los incendios forestales se ve entre el horizonte de Manhattan y el puente de Brooklyn desde el paseo marítimo de Brooklyn
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WashingtonEn cuestión de horas las mascarillas se han convertido en uno de los elementos más buscados de cara a la final del Mundial que se disputará el domingo en el MetLife Stadium de Nueva Jersey. El humo proveniente de los graves incendios que arden en Ontario (Canadá) ha cubierto Nueva York, Washington y buena parte de las ciudades del norte de la costa con una nube de partículas tóxicas. Los elevados niveles de contaminación han dejado estampas que recuerdan ciudades como Nueva Delhi, con el perfil urbano borroso por las partículas que flotan por todas partes. El viernes por la mañana en la capital federal el aire olía a quemado y en muchos CVS –una cadena de parafarmacias– las mascarillas ya estaban agotadas. Todo ello ha suscitado preocupación por el partido entre España y Argentina.Las autoridades sanitarias de EE. UU. han emitido alertas de salud por la alta concentración de partículas tóxicas, que puede ser muy perjudicial para personas con problemas de corazón o afecciones respiratorias. El jueves en Nueva York los índices de polución superaban el umbral de los 200, principalmente por la alta concentración de partículas contaminantes provenientes de los incendios. El alcalde de la ciudad, Zohran Mamdani, hacía un llamamiento a los ciudadanos para que estuvieran lo menos posible en la calle y llevaran mascarillas KN95, ya que las quirúrgicas no son suficientes para filtrar aire. El ayuntamiento también ha establecido puntos de distribución de este tipo de mascarillas para todos los ciudadanos.

Los equipos meteorológicos y las autoridades están siguiendo la evolución de la nube de humo de cara al domingo. Aunque no se ha planteado en ningún momento aplazar la competición, si los niveles de contaminación continúan igual de altos, las condiciones podrían complicar el rendimiento de los futbolistas. El MetLife Stadium, donde se ha de jugar la final a las tres de la tarde (hora de la costa este), está completamente descubierto. El jueves, la selección española ya entrenó al aire libre en el norte de Nueva Jersey a pesar de las alertas por el mal estado del aire.

Las condiciones atmosféricas también amenazan a todos los aficionados que prevén desplazarse durante el fin de semana hacia la ciudad para seguir el partido. En WhatsApp se han creado diferentes grupos en los que la afición española se está coordinando para poder seguir el partido desde Manhattan. El elevado precio de las entradas y las restricciones para llegar desde Nueva York a la zona del estadio –solo pueden comprar billetes de tren las personas que tienen entrada para el partido– ha hecho que muchos seguidores se queden en la isla. En Central Park se ha habilitado una pantalla gigante para seguir el partido, aunque la mayoría de españoles prevén ir a Hudson Yards, donde no hay límite de aforo. También habrá otros puntos desde donde seguir el partido, como Casa de España o el famoso restaurante de José Andrés, "Little Spain".

La final más cara que se recuerda

Pero las convocatorias para seguir el partido no es lo único que se comenta por estos grupos. La reventa de entradas y las ofertas de camas y habitaciones que se realquilan también son otros grandes temas de conversación. Las ofertas para comprar un asiento de última hora en el MetLife Stadium rondan los 8.000–10.000 dólares, en estos grupos. Un precio similar al de los tickets que se pueden comprar en las plataformas de reventa como Subhub. Las localidades más baratas rondaban los 8.000 dólares este viernes, mientras que las más caras podían llegar a rondar los 50.000 dólares para una sola persona. De hecho, se espera que el partido de España contra Argentina sea uno de los más caros de la historia según calculan las páginas de venta de entradas de eventos como TicketData.

En general, el Mundial de 2026 ha destacado por ser uno de los más caros que se recuerdan tanto en lo que respecta a precio de transporte como de alojamiento. En Nueva York las opciones más baratas para pasar la noche rondan los 200-300 dólares, y en muchos casos son hoteles cápsula. Una alternativa más económica son las habitaciones que la gente realquila de manera informal a través de los grupos de WhatsApp. Lucía García ha conseguido estar en Manhattan gracias a ello; ella y una amiga compartirán una cama que han realquilado por unos 120 dólares. También ha comprado los billetes de autobús para volver a Washington el lunes de madrugada. "Y a las 9, tan pronto lleguemos, a la oficina", comenta. El precio de un solo pasaje para el bus nocturno ya ronda los 100 dólares. En total, calcula que se acabará gastando unos 300 dólares.

Carlos Gómez es otro de los españoles que el martes, después de que España se clasificara para la final, decidió a última hora que iba a Nueva York. Con la camiseta de la selección encima de la camisa de ir a trabajar, Carlos empezó a buscar billetes de bus, tren y personas que realquilaran su habitación en Nueva York. "Si ganamos el Mundial me cojo una semana de fiesta", decía emocionado el martes en la terraza de uno de los muchos bares de la calle 14 de Washington, donde los españoles se habían reunido para seguir el España-Francia. En total el joven de treinta años se ha gastado unos 200 dólares entre alojamiento y transporte. "Aunque podría ser más, en función de si me quedo más días para celebrar que hemos ganado el Mundial", comentaba.

Gran parte de los españoles que este fin de semana van a Nueva York para animar a España ya viven en Estados Unidos. El perfil oscila entre estudiantes, personal de organismos multilaterales y trabajadores de compañías tecnológicas. Aunque algunos tienen buenas posiciones, consideran exagerado el precio de las entradas. Incluso Carlos, que es de Madrid y que desde pequeño es socio del Real Madrid: "Me parece una barbaridad que se haya llegado a estos precios, es absurdo".

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