UE Cornellà: las curiosidades del club de fútbol que ha comprado Leo Messi
La institución del Bajo Llobregat es un referente en el tratamiento del fútbol base
Cornellá de Llobregat“¡La noticia del siglo! Leo Messi, nuevo propietario de la UE Cornellà”. De esta manera anunció este jueves el club del Baix Llobregat que el astro argentino se convertía en el nuevo amo de la entidad. La información, publicada este jueves, corrió como la pólvora por su estadio, pegado al campo del Espanyol. A esa hora, decenas de niños y niñas del fútbol base comenzaban a llegar a las instalaciones del club para entrenarse; en los vestuarios y en el césped no se hablaba de otra cosa.
Tampoco en la grada única del estadio entre los padres de los críos, que recibieron preguntas de los diversos periodistas desplazados hasta el campo a la caza de reacciones a la noticia, “de gran relevancia tanto para la entidad como para la ciudad”, según manifestó en un comunicado el ayuntamiento del municipio, obrero y famoso por la rumba de Estopa y el punk precursor de la Banda Trapera del Río, que cantaba a los barrios más humildes de Cornellà: “Ciudad podrida”.
El tercer semillero de Cataluña
Lo primero que llama la atención del campo del Cornellà es el bar, muy amplio y luminoso, y con un gran surtido de bocadillos calientes y raciones –callos, carne en salsa y huevos estrellados, entre otros–. Muy cerca, en el camino hacia las oficinas y los vestuarios, hay un montón de camisetas de diferentes equipos, con nombre y dorsal, colgadas de la pared. Son de exjugadores del club que han llegado a la élite: el Cornellà es una factoría de futbolistas profesionales.
Históricamente, ha sido considerado el tercer semillero de Cataluña, por detrás del FC Barcelona y el Espanyol. Jordi Alba, Aitor Rubial, David Raya, Keita Balde, Víctor Ruiz o Javi Puado se han formado en el conjunto del Baix Llobregat. Gerard Martín, que en cuestión de dos años pasó de jugar en el campo de Calahorra de verde, el color que identifica al Cornellà desde su fundación, a disputar unas semifinales de Champions con el Barça en San Siro.
De impulsar el Cornellà al Barça
Fundado en 1951, el hombre clave en la consolidación del Cornellà como referencia del fútbol base en Cataluña fue Andrés Manzano. En la entidad desde 1993, y después de más de 700 partidos como jugador, cambió el césped por los despachos. Como director deportivo y director general de la entidad, además de máximo accionista –es una SAD–, impulsó el crecimiento del fútbol base y del primer equipo, que en los años noventa competía en regional.
Su sueño era llevar al Cornellà al fútbol profesional y estuvo a punto de conseguirlo: entre 2018 y 2020, disputó sin premio tres play-off de ascenso consecutivos a Segunda División. Viene de dos descensos consecutivos, y actualmente el primer equipo lucha por subir a Segunda RFEF. Es tercero en Tercera RFEF –solo sube directo el primero–, justo por encima de L'Hospitalet de Jordi Alba y Thiago Alcántara. Se enfrentarán el 10 de mayo en la última jornada de liga regular.
Andrés Manzano también es considerado el descubridor de Jude Bellingham, que cuando tenía 15 años llegó a vestir la camiseta del Cornellà en algunos amistosos. Entonces, la entidad tenía un acuerdo de colaboración con el Birmingham y los dos equipos se intercambiaban los mejores jugadores de su fútbol base durante unas semanas. Manzano, que recomendó al club inglés que blindara a Bellingham, el verano pasado fichó por el FC Barcelona como coordinador del fútbol formativo y se convirtió en la mano derecha de Ramón Alexanco.
El vínculo con el Espanyol
La relación del Cornellà con el Espanyol va más allá de la formación de su capitán, Javi Puado, y de la proximidad geográfica. Tal como explicó en su día Fran Garagarza, el club blanquiazul tiene un convenio de colaboración con la entidad del Baix Llobregat en relación al fútbol base. También comparten trabajadores: Alberto Casado, el responsable de comunicación del Cornellà, es el speaker del primer equipo del Espanyol en Cornellà-El Prat. Además, no hace mucho el club periquito le alquilaba su campo, el RCDE Stadium, y el estadio de la ciudad deportiva.
En el actual Nou Municipal hay fotografías que recuerdan la extinta Vía Férrea, uno de los estadios más icónicos del fútbol catalán. Hasta el año 2012 fue la casa de un Cornellà que durante dos años jugó lejos de casa. Mucho antes de que el Europa se exiliara a Can Dragó, el club del Baix Llobregat ya había sufrido las consecuencias de competir en Primera RFEF, una categoría que exige césped natural y un estadio de 3.000 espectadores.
Como el Nou Municipal –con un aforo de 1.500 aficionados– no cumple ninguna de las dos condiciones, saltó de campo en campo y se convirtió en un equipo nómada entre 2022 y 2024 que hizo de local en Cornellà-El Prat y en la Dani Jarque; también en Gavà y Palamós. Con el descenso a Segunda RFEF, volvió a casa. Si se acerca al fútbol profesional, el de las instalaciones, que son municipales, será el principal hándicap que se encontrará Leo Messi, que ha comprado uno de los clubs con más historia del fútbol catalán.