La apuesta de Guardiola que se ha endurecido en el Girona: "Si me hostigara, tendría un problema"
Vitor Reis está brillando en su primera experiencia seria en Europa tras fichar por el Manchester City
GeronaA sus 20 años, Vitor Reis (Sao José dos Campos, Brasil, 2006), ya ha vivido muchas más cosas que las que vivirán la mayoría de las personas a lo largo de toda su vida. "A los 10 años fiché por el Palmeiras, a los 15 me fui de casa de mis padres para ir a una residencia con diferentes compañeros del equipo ya los 16 me independicé del todo y fui a vivir solo a un apartamento". La historia continúa con el debut en Brasileirao a los 18 años y el cambio de continente a los 19, después de que el Manchester City invirtiera cerca de 40 millones de euros. Y algo más: hace medio año, justo antes de ser cedido a Montilivi, también a los 19, se casó. "Es una suerte tener a mi mujer al lado. Estoy convencido de que si no fuera así, yo no me sentiría tan bien, en Girona". Recientemente, la pareja ha añadido un perro a la familia.
"Mucha gente se sorprende, cuando sabe que estoy casado. Ya me han dicho que aquí es complicado verlo, siendo tan jóvenes. Quizás es cultural, porque los que salimos de nuestro país pronto y venimos a Europa, experimentamos las cosas de otra manera. Para mí, era lo que nos hace hacer lo que hacemos y hacemos los pasos normales dentro de la relación." De momento, no hace falta hablarle de niños. "Más adelante, más adelante", responde, entre risas. "Todo lo que he vivido me ayuda para que los cambios no sean tan fuertes. Cuando entré en el Palmeiras, que es un club gigante, yo era pequeño. Y nunca podía fallar. Me costaba asimilar eso y me chocaba".
Descubrir los porqués le costó una buena temporada. "La exigencia es altísima, en clubes de esa magnitud. Y es diaria. Tienes presión todos los días. Pero con el tiempo me acostumbré. Necesité un periodo, pero finalmente lo comprendí y ahora lo interpreto como algo positivo: si no fuera bueno en lo que hago, no tendría esa presión, nadie me exije'. lo que haces". Recuerda con orgullo los sacrificios familiares para que el pequeño de cal Reis pudiera dedicarse a sacar a la pelota. "Mi padre tenía un tenderete en el mercado y era mi madre quien me llevaba en coche a todas partes. Teníamos una hora de ida y una de vuelta. Lo hizo siempre". La anomalía futbolística fue el hermano mayor. Se señala la boca para decir que "es dentista".
Seleçao, el gran sueño
"Parece que llevo más tiempo en el Girona de lo que verdaderamente hace", acentúa el futbolista con más puntos en la LaLiga Fantasy de la plantilla, empatado con Gazzaniga. "Yo no juego. En el vestuario han hecho una Liga y cada día hablan, pero no hago ni caso, sinceramente". Reyes disputó 25 de los 26 partidos posibles y fue titular en 24. La única jornada que se perdió fue por sanción y el día que no fue titular fue en el estreno de la Liga y acababa de aterrizar. "Estoy muy feliz aquí. Hay un buen grupo y muy buenas personas, lo que lo hace más fácil", asegura. "Noto que he evolucionado bastante, desde el verano. Creo que el estilo de juego ha hecho mucho, en eso. Nuestra propuesta me gusta bastante y se adapta a mis características. Míchel practica una filosofía parecida a la de Pep en Inglaterra".
El de Santpedor validó la transferencia a la Premier League. "Trabajo mucho para acabar jugando con regularidad en un club grande, como el Manchester City. Que Guardiola decidiera que debía ir allí, es un honor, y todavía me hace trabajar más. Soy muy exigente conmigo mismo y, si quiero llegar a lo más alto, esa mentalidad es la correcta". Ese "arriba de todo" incluye la Seleçao. "Tengo la mirada puesta. Quien sabe si me llamarán próximamente, lo dejo en manos de Dios. Sería el sueño de mi vida". Reyes está acostumbrado a asumir un rol importante en el campo, e incluso ha sido capitán en las categorías inferiores del conjunto nacional. "Todos los futbolistas queremos jugar, no soy ninguna excepción", dice.
Visitará el Ciudad de Valencia para enfrentarse al Levante este sábado (16.15 horas, Movistar LaLiga), con el deseo de quitarse la espina del autogol que provocó la última derrota. "La acción fue una mierda, es verdad, pero jugué bien, ese día. No me detengo a lamentarme, pasó y ya está. Si me hostigara, tendría un problema. Soy partidario de estar en paz si sé que lo he hecho lo mejor posible, Y eso no quiere decir que no cometa errores, quiere decir que he dado lo mejor de . jodido y doy vueltas", resume.
Reyes, a quien le gusta dar largos paseos por el Barri Vell de Girona ("la catedral es espectacular", valora) está haciendo un máster gratuito en el oficio de central. "David López y Blind tienen un nivel elevadísimo. Blind está loco, con el balón en los pies es acojonante. No hablamos como lo haríamos en otras condiciones, porque ni yo domino el inglés ni él el castellano, pero absorbo todo lo que hace porque me lo quedo mirando a cada entrenamiento". Con dos jornadas de margen respecto al descenso, el brasileño explica que "tenemos plantilla para mucho más y es bueno tener ambición y mirar hacia arriba, porque si podemos asomarse por Europa sería fantástico, pero no podemos bajar la guardia porque también podemos estar abajo".
Y para terminar, el futuro. "No tengo nada asegurado. Sé que tengo que volver al City en verano, pero no qué planes tienen conmigo. Habrá que hablar, sí. Lo que también sé es que ahora no pienso en nada más que en el Girona y que, si se dan las circunstancias, me gustaría repetir. Si el año próximo voy a volver, lo haré encantado". Palabra de Vitor Reyes.