Los adoquines

La rabieta desmesurada del Atlético

Joan Laporta con Enrique Cerezo, el presidente del Atlético de Madrid, sábado en el palco del Estadi Lluís Companys.
28/08/2026 - 14:39 h.
2 min

Miguel Ángel Gil Marín apareció después del sorteo de la Liga de Campeones en Mónaco y dejó ir lo siguiente: “Nos repugna la falsedad, la falta de ética, transparencia y profesionalidad y no podemos más que insistir en que no negociaremos con el Barcelona bajo ningún concepto”. En la madre de todos los enfados, el consejero delegado rojiblanco disparó contra el Barça con un tono que roza la mala educación y que sorprende teniendo en cuenta los hechos.

Joan Laporta explicó esta misma semana que habló directamente con Gil Marín para expresarle el deseo del Barça de fichar a Julián Álvarez y que su respuesta fue que no pensaban venderlo de ninguna manera porque no tenían recambio. Además, ante la oferta pública del club azulgrana de 100 millones de euros, el Atlético contestó desde la cuenta oficial del club en la red social X con una serie de bromas con el objetivo de ridiculizar al Barça.

Laporta, en un gesto que se puede interpretar tanto de apoyo al jugador después de que saliera en el Mundial a decir que quería irse del Atleti, como de presión, confirmó que seguían interesados en Julián porque se habían enterado de que el Arsenal sí era una opción para la entidad madrileña, tal como confirmó el mismo Gil Marín en Mónaco: “Si Julián quiere marcharse del Atlético buscaríamos una alternativa, pero nunca, nunca sería el Barcelona”. La pregunta, por tanto, es obvia: ¿Dónde está la falta de transparencia, de ética y de profesionalidad que tanto le repugna?

Que el Atlético y su afición estén enfadados con el jugador y su representante después de pagar 75 millones de euros más 20 en variables al Manchester City por un futbolista que a las primeras de cambio y con tres años más de contrato en vigor asegura que se quiere ir “para cumplir el sueño” es lógico. Tienen un problema con un delantero clave para el proyecto, tal como afirmó Simeone a la vuelta de las vacaciones.

Julián hace tres días que no se presenta a los entrenamientos porque anímicamente está hecho polvo, el mercado se acaba y el Atlético se queda sin tiempo para fichar, pero de eso el Barça no tiene la culpa. Hizo una oferta que mantiene y no será el primer club que habla con un jugador con contrato, incluyendo, claro, al Atlético. El enfado es desmesurado, pero ellos ya deben saber lo que hacen.

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