"Es muy doloroso, no me lo podía creer": la lucha más difícil de la campeona olímpica Maica García
La waterpolista catalana denuncia, entre lágrimas, al CN Sabadell por echarla después de ser madre
BarcelonaLa sala de prensa del CN Sant Andreu acogió este jueves una comparecencia atípica. Es difícil desvincular el nombre de la waterpolista Maica García, campeona olímpica, del club de su vida: el CN Sabadell. Todavía es más difícil de imaginar el desenlace de lo que, hasta hace solo un puñado de días, era una de las historias más exitosas de este deporte en Cataluña. La especialista en la posición de boya rompió a llorar en la presentación con su nuevo club cuando explicó el periplo que ha vivido los últimos meses, y que ha desembocado en una denuncia a la entidad vallesana. García expuso que, después de más de 30 años en el CN Sabadell, fue forzada a abandonar la institución cuando el club no le renovó el contrato al quedarse embarazada, tal como marca la ley.
"Mi contrato acababa el 31 de agosto, y durante este tiempo no recibí ninguna comunicación del club. La semana pasada me llamó recursos humanos y después me encontré el mensaje de la Seguridad Social de que me habían dado de baja", explicó la jugadora. García explicó cómo ha vivido todo el proceso: "Comunicé el embarazo al club en enero de 2025. Cogí la baja por riesgo laboral, pero continué manteniendo la forma. El club me proporcionó fisioterapeuta, preparador físico y un especialista para trabajar el suelo pélvico; todo fue perfectamente. También recibí las ayudas de la RFEN [la Federación Española de Natación]".
La jugadora, tranquila, procedió con su embarazo: "El 25 de septiembre de 2025 di a luz y todo fue con normalidad. Volví a entrenar en noviembre, todavía de baja, con el preparador físico. Yo estaba tranquila, porque empezaba la temporada 2025-26 embarazada y, por tanto, estaba tranquila con respecto al contrato", dijo. Y, según defiende la jugadora, haciendo mención al real decreto 1006/1985, como había iniciado la última temporada de contrato estando embarazada, el vínculo se debía prorrogar un año más. "Estaba tranquila, quería hablar con el club, tanto públicamente como en privado, todo el mundo sabía que yo quería continuar. Ellos no eran conscientes, o no lo han sido, de que existía esta ley. Yo daba por hecho, tranquilamente, que llegaría a Los Ángeles jugando con el Sabadell", señaló la waterpolista, que tiene el objetivo de llegar a los Juegos Olímpicos de 2028 que se celebrarán en la ciudad californiana.
En cambio, desde el CN Sabadell argumentan que la decisión de no alargar una temporada más el contrato con García responde a criterios estrictamente deportivos. También exponen, tal como recoge el Diari de Sabadell, que el real decreto 1006/1985, en el que la jugadora basa su reclamación, establece una prórroga del vínculo contractual en la temporada posterior a aquella en la que se produce el embarazo. Aquí, la entidad vallesana considera que, como García se quedó embarazada a finales de 2024, durante la temporada 2024-25, según la interpretación del reglamento que el club considera válida la renovación correspondería a la temporada 2025-26, no a la actual, la 2026-27.
Maica García: "Tuve un fuerte cuadro de ansiedad"
A pesar de esta dolorosa salida, García mantiene que el CN Sabadell, con quien ha ganado más de 70 títulos, entre ellos siete Champions, continuará siendo su club. "Soy de aquí, he crecido aquí, pero me voy dolida por unas personas que llevan el club. Estoy descontenta con la gestión, no me lo merezco, ni yo ni nadie". La waterpolista se enteró hace unos días de que el club no la renovaría. "Se referían a una Maica que no es la de hace diez años. He sido madre, me ha cambiado la vida, pero siento que soy una jugadora que puede volver a la élite y continuar soñando en llegar a los Juegos". Finalmente, la ruptura: "Mi contrato acababa el 31 de agosto, y durante ese tiempo no tuve más comunicación por parte del club. La semana pasada me llamaron de recursos humanos y después me encontré el mensaje de la Seguridad Social de que me habían dado de baja. No me lo merezco".
La waterpolista, entre lágrimas, explicó que la situación le provocó "muchísimo dolor" y "un cuadro fuerte de ansiedad": "Tuve que ir analizando la situación, pero no me lo quería creer. Según la jugadora, el club le explicó que no le renovó el contrato por el proyecto deportivo y por decisiones técnicas. "He liderado muchos proyectos deportivos de este club", quiso recordar García.
La actual jugadora del CN Sant Andreu, a quien agradeció "el interés, el trato y la tranquilidad" que ha recibido por parte de su nuevo equipo, también expuso que se plantea denunciar al CN Sabadell por incumplimiento de contrato. García también quiere que su ejemplo sirva para "liderar un cambio social": "Antes no tenía ningún referente, ningún ejemplo de una mujer que hubiera sido madre y hubiera vuelto a la élite. Quiero luchar por las próximas niñas o mujeres que quieran ser madres para que tengan el camino más fácil".