Motor

Àlex Palou, el piloto del Baix Montseny que ha conquistado los Estados Unidos

Con 29 años, ha ganado en las famosas 500 Millas de Indianápolis y lleva cinco años triunfando en el motor norteamericano

Alex Palou
10/09/2026 - 18:24 h.
3 min

BarcelonaEl 23 de agosto de este año Álex Palou alzó la vista y vio cómo se le acercaba Donald Trump rodeado de escoltas y de su gente. Para celebrar los 250 años de independencia de los Estados Unidos, Trump organizó un montón de actos estrambóticos, como un combate de artes marciales y una carrera de las IndyCar Series, las carreras de monoplazas más importantes de América del Norte. Y el mejor piloto ahora mismo en estas carreras es un chico de Sant Antoni de Vilamajor, un pueblo del Baix Montseny que no llega a los 7.000 habitantes. Aquí empieza la historia de uno de los mejores pilotos de motor de la historia de Cataluña, un hombre que para triunfar decidió hacer las maletas y marcharse muy lejos. Al otro extremo del mundo.

Con 29 años, Álex Palou ha ganado cinco veces consecutivas las IndyCar Series, la competición de motor más seguida en los Estados Unidos, y ha sido capaz de ganar las famosas 500 Millas de Indianápolis, por ejemplo. Ya son cinco años de dominio suyo derrotando a los pilotos locales y haciéndose respetar, y todo el mundo le pregunta cuándo dará el salto a la Fórmula 1. De momento tiene decidido seguir compitiendo en los Estados Unidos, donde su nombre ya se escribe junto a las grandes leyendas del motor norteamericano, aunque en Cataluña mucha gente no acaba de entender qué es esta competición que se suele celebrar en circuitos ovalados con pistas inclinadas. Pistas donde se ha escrito una leyenda que empieza con un kart en un pequeño circuito de Cardedeu.

Cuando Álex era pequeño, su padre lo llevaba a la escuela y pasaban por delante de este circuito. Cuando no levantaba ni tres palmos del suelo empezó a pedir poder conducir un kart. Sus padres eran una pareja muy joven que lo habían tenido cuando no tenían ni 20 años. Gente humilde que hizo un esfuerzo para comprarle a su hijo un kart cuando tenía cinco años. El padre miraba la Fórmula 1 por la televisión, pero no son ninguna saga vinculada al motor. Simplemente, Álex se mostró fascinado por los karts. Y los entrenadores del circuito se quedaron fascinados con la capacidad de aquel niño para conducir. En pocos meses ya ganaría la primera carrera infantil, e iniciaba así un periplo en el que sería clave Genís Marcó, el hombre que también había ayudado a Fernando Alonso cuando era un niño. Con su apoyo y una beca en el CAR de Sant Cugat, Álex fue quemando etapas muy rápido. Aún no tenía edad para tener el carnet pero ya competía en competiciones internacionales, donde coincidiría con nombres como Max Verstappen y George Russell, actuales pilotos de la F1. Después de pasar por diferentes categorías, recibía una oferta para ir a competir a la F3 japonesa. Era un paso definitivo: marcharse muy lejos. Y la jugada le salió tan bien que fue descubierto por un equipo de la IndyCar.

El motor es así. Jóvenes que asumen mucha presión, que viven lejos de casa y compiten duro. Álex, sensato y ambicioso, aterrizaría en los Estados Unidos con 21 años. Y menos de 12 meses después ya fichaba por Chip Ganassi Racing, uno de los equipos más potentes. Y ya no ha dejado de ganar, con cinco triunfos consecutivos que lo han convertido en toda una estrella en los Estados Unidos, donde pasa la mayor parte del tiempo. Padre de familia joven, Álex Palou ha pasado en pocos años del Baix Montseny a Hollywood con una historia que podría ser una película.

stats